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viernes, 28 de marzo de 2008

LAS ACCIONES DE LA LUZ por Rav Michael Laitman


Hay 3 acciones principales que cumple el Creador, el cual también es conocido como la Luz:
Al principio Él crea un deseo y construye el alma del hombre.


Luego, en unión con el hombre y de acuerdo a las demandas de este, cuando el hombre puede tomar parte activa en el proceso, el Creador le inicia en la senda de la corrección (Tikun), siempre y cuando el hombre tenga el deseo de hacerlo y se encuentre preparado para ese nivel.
Y mientras el Creador conduce al hombre en el proceso de corrección, en esta misma medida le llena con Su Esencia (Atzmuto).


El Creador se manifiesta en el hombre, se aloja en su interior y lo colma. En otras palabras, esto significa en el lenguaje de la Cabalá que la Luz crea el recipiente (Kli), lo conduce a la corrección (Tikun) y lo llena.


En vez de "Creador" usamos la palabra "Luz" porque de esa manera se denomina a la revelación del Creador en el interior del hombre.


Para que podamos tomar parte activa en el proceso de corrección y en el llenado del recipiente, necesitamos saber de qué manera debemos hacerlo, dónde exactamente se encuentra el "punto" en que tenemos que concentrar nuestros esfuerzos, ya que de otra manera podríamos estar buscando durante 20 ó 30 años, sin llegar al resultado deseado.


En el mundo hay muchos que se ocupan de la Cabalá, leen varios libros, estudian durante días y noches, se visten con una ropa especial, hacen ejercicios, etc.


Qué no han hecho tantas personas durante miles de años con el fin de recibir una gota de espiritualidad, una sensación de lo superior, para poder encontrar alguna conexión con el Creador, unirse con Él, y en cierta forma, encontrar el tiempo y el lugar comunes al Creador y al hombre, donde el hombre pudiera conectarse al Creador y el Creador al hombre.


Pero el Creador no responde a la mayoría sino sólo a unos pocos de aquellos que están dispuestos a afrontar todos los sufrimientos posibles y limitaciones, con la finalidad de conocerle.
Baal Hasulam (rabino Yehuda Ashlag) habla sobre esto en sus cartas: que mucha gente, durante miles de años, realmente se martirizaron sólo con el fin de encontrar al Creador; pero, Él no les contestó. Baal Hasulam consideró a este aspecto de la búsqueda, como el orgullo más grande de todos los orgullos.


Hay que entender el significado de esta frase, ya que no es tan simple hacerlo. Es decir, hay algún tipo de código y tenemos que buscar el verdadero, para poder establecer realmente el canal de comunicación entre nosotros y el Creador, o más bien, construirlo de nuevo, limpiarlo, ya que toda conexión entre el Creador y el hombre ya existe de por sí.


Hoy en día como antes, nosotros estudiamos en libros que se estudiaban en el pasado. Actualmente, se pregunta ¿por qué si en el pasado la gente no logró con el estudio de dichos libros establecer la conexión con el Creador, ahora es más grande la perspectiva de lograrlo a través del estudio de los mismos libros?


El éxito en dichos estudios depende de la exigencia que aflore en el hombre en relación a los mismos, es decir, que depende de lo que él quiera conseguir del estudio mismo.


El estudio es igual que "recibir visitas", el tiempo cuando el hombre tiene una solicitud y tiene el permiso de hacerla al Creador.Entonces lo más importante aquí es saber qué es lo que hay que pedir y no dejar de hacerlo. Como alguien que esté enfermo gravemente y piense todo el tiempo que debe sanar y que ninguna otra cosa en el mundo diferente a esta, le interese ni exista para él. Así también nosotros, igual que un enfermo grave, tenemos que pensar sólo en nuestra enfermedad, que nos falta establecer la conexión con el Creador. Y si esa conexión se realiza, junto a ella se realizarán todas las otras cosas.

REFLEXIÓN DIARIA

Equilibrio es lo que estamos buscando, ¿no es verdad? Una cuenta de banco equilibrada, relaciones equilibradas, equilibrio entre el trabajo y el juego. Equilibrio. Pero la mayoría de nosotros no estamos equilibrados, ¿verdad?
Tomamos mucho o damos muy poco, comemos como cerdos por semanas, meses, años y entonces hacemos estas dietas violentas, esperando desintoxicarnos en un segundo; somos frios y sin emociones en un minuto, abiertos y vulnerables en el próximo.
En el caso que no hayas aprendido esta lección cabalística todavía, déjame ser el primero en decírtelo: la humanidad es el centro del universo. Así como nosotros actuamos, el mundo reacciona.
Hoy, busca el equilibrio. Descubre a dónde te has inclinado demasiado hacia un lado en el aspecto del comportamiento. Quizás has estado deprimido y encerrado ultimamente, así que encuentra formas de levantarte el ánimo y salir con las personas. Quizás hayas sido la alfombrilla de todo el mundo, así que, por un momento, practica el recibir. O tal vez simplemente eres perfecto, y si es así, por favor déjame saber tu secreto.

PARASHÁ TSAV Y SHEMINÍ por Rav Peter Tarlow


Puesto que la semana pasada dedicamos nuestro estudio a la fiesta de Purim y al Libro de Esther, esta semana estudiamos la parashá para la semana anterior y la actual. La anterior se llamaba Tzav, que significa "Mande Ud." (Levítico: 6:1-8:36) y la actual se llama Shmini que quiere decir: "el octavo día" o "lo que aconteció en el día después del suceso". (Levítico 9:1-11:47).


Tzav nos ofrece información adicional sobre la forma y tipo de sacrificios (tal vez es mejor traducir la palabra como las multas/impuestos de la época) exigidos durante nuestro viaje por el desierto. La sección semanal <> extiende estos asuntos por introducir lo personal en la ley.


Es interesante que, como en el Libro de Ester (Meguilat-Ester), estas dos secciones semanales tratan de los resultados de estar consumido por un estado de ánimo negativo. Tal vez se comprende esta idea por examinar la historia psicológica y rara de dos de los hijos de Aharón: la de Nadab y Abihu. En la parashá de Shmini nos enteramos de que los dos hijos jugaron con "esh zarah/fuego raro" y nos dice que "esh tojal otam v'yamutu lifnei Adoshem/el fuego los consumió y (ellos) se murieron ante D'ós"


Para entender el significado de este texto hay que saber que hebreo tiene varias palabras para decir "fuego." Muchas veces se asocia la palabra "esh" con los sentimientos negativos que consumen un ser humano (ish). "Esh," entonces, es el fuego que nos despoja de la alegría de vivir.

Nos llama la atención que Aharón, el gran político que siempre buscaba satisfacer a todos, crear un arreglo, era el padre de estos dos jóvenes. Fue Aharón quién permitió la fabricación del becerro de oro en vez de enfrentarse a las masas.

¿Es posible que el texto nos enseñe, como en los libros de Ester y de Kohelet (Ecclesiastés), que hay un tiempo apropiado para todo, un tiempo para hacer la guerra y la para hacer la paz? Es decir que aunque siempre debemos buscar la paz, a la vez debemos darnos cuenta de que también en el mundo hay "los Haman, los malos" y con ellos nunca hay ningún arreglo ¿Nos enseña este texto que hay que saber juzgar entre lo bueno y lo malo, entre lo sagrado y lo fanático?


Este texto nos presenta el concepto que los que no enfrentan lo malo por fin damnifican no solamente a sí mismos sino a sus prójimos. Leyendo el texto en esta manera vemos que lo que era "esh zará/fuego extraño, raro" fuese el hecho que estos dos jóvenes, como su padre, por la paz estuviesen demasiados dispuestos a hacer un arreglo con lo malo en lugar de luchar contra ello y vencerlo. ¿Cómo relacionan estos dos textos? ¿Cuál es la lección que sacan Uds. de ellos?
Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

lunes, 24 de marzo de 2008

REFLEXIÓN DIARIA

No fue mi intención herirte. Honestamente, no lo fue. ¿Puedes perdonarme? El perdón se necesita mucho en esta vida. Si no por los demás, por nosotros.
Guardar resentimientos e ira es mortal, no solo físicamente, sino espiritualmente. Bloquea nuestra conexión con la fuerza de la Luz. Recuerda, queremos imitar los atributos del Creador para poder conectarnos.
El Creador nos perdona todos los días las tonterías que le hacemos a los demás y a nosotros mismos. ¿Por qué es tan difícil extender ese perdón a los demás? Creo conocer la respuesta para eso. Yo he mantenido resentimientos en el pasado, me he encerrado en mí mismo, he guardado mis emociones. Pero tarde o temprano, exploté y sólo me sentí peor y menos conectado.Debajo de toda la basura, todos somos buenos por dentro. Son sólo nuestro ego y nuestro comportamiento los que son menos que selectos.
Una de nuestras debilidades como humanos es que no podemos diferenciar a la persona del comportamiento.Hoy, tómate tiempo para hablarles a tus amigos y gente amada y hazles saber lo que sientes por dentro. La comunicación lo es todo. Dejar que se amontone dentro de uno no es saludable. Nos estancamos, decaemos y nos entristecemos; y corremos el riesgo de perderlo todo. Expresa lo que sientes, escucha lo que la otra persona siente, y perdona. Recuerda el amor. Olvida las tonterías. Todos somos perfectamente imperfectos. Perdona.

domingo, 23 de marzo de 2008

¿EXISTE EL MAL?

Un profesor universitario retó a sus alumnos con esta pregunta: ¿Dios creó todo lo que existe?
Un estudiante contestó: Sí.
¿Dios creó todo?: Sí señor, respondió el joven.
El profesor contestó: Si Dios creó todo, entonces Dios hizo el mal, pues el mal existe, y si las obras son un reflejo de quien las hace,entonces Dios es malo. El estudiante se quedó callado ante esa respuesta.
El profesor se jactaba de haber probado una vez más que la fe cristiana era un mito. Otro estudiante levantó la mano y dijo: ¿Puedo hacer una pregunta, profesor? Por supuesto, respondió. El joven se puso de pie y dijo:
¿Cree usted que existe el frío? ¿Qué pregunta es esa? Por supuesto que existe. ¿Acaso usted no ha tenido frío? El muchacho siguió: De hecho,señor, el frío no existe. Según las leyes de la Física, lo que consideramos frío en realidad es ausencia de calor. Todo cuerpo u objeto es susceptible de estudio cuando tiene o transmite energía, y el calor es lo que hace que dicho cuerpo tenga o transmita energía. El cero absoluto es la ausencia total y absoluta de calor, todos los cuerpos se vuelven inertes, pero el frío en realidad no existe.. Hemos creado ese término para describir cómo nos sentimos si no tenemos calor.
Continuó el estudiante: ¿Y existe la oscuridad?
El profesor respondió:Por supuesto. El estudiante contestó: Pienso que la oscuridad tampoco existe. La oscuridad es en realidad ausencia de luz. La luz se puede estudiar, la oscuridad no, incluso existe el prisma de Nichols para descomponer la luz blanca en los varios colores en que está compuesta, con sus diferentes longitudes de onda. La oscuridad no. Un simple rayo de luz rasga las tinieblas e ilumina la superficie donde termina el haz de luz.
¿Cómo puede saber lo oscuro que está un espacio determinado? Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio. Oscuridad es un término que el hombre ha desarrollado para describir lo que sucede cuando no hay luz presente.
Finalmente, el joven preguntó al profesor: ¿Existe el mal?. El profesor respondió: Por supuesto que existe, como lo mencioné al principio, vemos violaciones, crímenes y violencia en todo el mundo, esas cosas son manifestaciones del mal.
El estudiante respondió: El mal no existe por sí mismo. El male es simplemente la ausencia del bien debido, y es, al igual que los casos anteriores, un término que el hombre ha creado para describir esa ausencia.Dios no creó el mal. No es como la fe o el amor, que existen como existe el calor y la luz. El mal es el resultado de que la humanidad no tenga a Dios presente en sus corazones. Es como resulta el frío cuando no hay calor,o la oscuridad cuando no hay luz.
El profesor se quedó callado.
El joven se llamaba Albert Einstein

REFLEXIÓN DIARIA

Algunas veces el mayor sacrificio que podemos hacer es tener la razón. Sabes lo que significa el discutir con un amigo, cónyuge o colega, y ellos simplemente no entienden. ¿Qué está mal con ellos?

Un rabino dijo : "El cementerio está lleno de personas que tenían la razón". Lo que significa: es importante que tengas que dar un poquito, sacrificar tu orgullo. ¿Cuántas relaciones hemos dejado en sus inicios porque no podíamos dejar de tener la razón? ¿Qué es más importante, tener la razón y estar solos, o equivocarnos y estar con la Luz? Por así decirlo.

Hoy, no tengas miedo de decir: seguro, tienes razón. Está bien, no te matará. Tu ego puede quedar lastimado, pero te repondrás. Y estarás mejor por ello.

HASTA QUE NO PUEDA DISTINGUIR... por Rav Michael Laitman


El relato de Ester (Meguilat Ester) es una profunda obra cabalística, destinada a exponer ante nosotros la historia de nuestra existencia. Haman y Mordejai, los dos personajes opuestos de la Meguilá, simbolizan dos fuerzas internas que actúan en conjunto hacia una meta común: acompañar al hombre en su camino espiritual, hasta llegar a la unión plena con la Fuerza Superior, mientras se encuentra en esta vida.

Pareciera que el relato de Ester, como si fuera una buena obra teatral, expone ante nosotros una trama aparentemente simple que consiste en una “buena” lucha entre el “villano” llamado Haman y el “héroe” –que triunfa al final-, llamado Mordejai. Sin embargo, lo que dicen los escritos cabalísticos, al respecto, es algo totalmente diferente.


La Chispa


La sabiduría de la Cabalá nos explica que en cada ser humano existen dos fuerzas motivadoras que lo impulsan de manera inconsciente: Una es llamada Haman –que nos incita a pensar sobre nuestra vida material- y la otra, Mordejai –que nos despierta y atrae hacia la Meta de la vida.


La fuerza de Haman es la que predomina en nosotros, hasta que de pronto, en una de nuestras reencarnaciones, despierta en nuestro interior la segunda fuerza –la chispa llamada Mordejai-, que evoca en nosotros el deseo de algo más elevado, más sublime. Mordejai nos lleva a buscar respuestas a las interrogantes que nos inquietan, y a querer conocer la fuerza oculta que opera toda la realidad.


El relato de Ester habla sobre el momento en el que esa chispa brota en el corazón del hombre, impulsándolo a querer intensamente, algo más allá de lo que este mundo le puede ofrecer.


Haman, entonces, representa el ego que nos tienta a perseguir todos los placeres de este mundo (comida, sexo, familia, dinero, honor, conocimiento), mientras que Mordejai, quien ya no se satisface con éstos y busca algo más elevado, se encuentra atraído a sentir el mundo espiritual y a establecer una relación con la Fuerza Superior.


Y es precisamente aquí que se abren los telones en el drama verdadero de Ester.


Estrecha lucha


El hombre que responde a la convocatoria de su “Mordejai”, comienza a reconocer que, contrario a todas sus expectativas de hallar la espiritualidad, su fuerza egoísta –su Haman- es la que se está incrementando, alejándolo más y más de la espiritualidad, y se siente perplejo.


Súplica verdadera del amor


“Y sólo cuando el hombre ve que Haman quiere destruir todo aquello que pertenezca a la espiritualidad, puede hacer una súplica verdadera de ingresar en la espiritualidad”, (Rav Baruj Ashlag, Dargot HaSulam “Grados de la Escalera”, Artículo 858).


El hombre ve que todos sus esfuerzos de alcanzar el Mundo Superior, no están dando frutos. Pero cuando verdaderamente demanda alejarse de Haman –aún sin poder realizarlo-, la fuerza espiritual, especial de Mordejai comienza a mostrarse vigorosamente, indicándole que la única manera de conseguirlo es pedir “auxilio” de la Fuerza Superior.


Este auxilio puede ser brindado mediante la sabiduría de la Cabalá, al involucrarnos en el estudio de los estados superiores, sublimes, que deseamos alcanzar. Cuando estudiamos con un deseo ardiente de escapar del dominio de Haman, anhelando conocer la Realidad Superior, desarrollamos una atracción verdadera por la espiritualidad, la entrega y el amor. Como consecuencia, la Fuerza Superior nos va liberando paulatinamente del dominio de Haman, elevándonos hacia el alcance espiritual.


Ingreso en la espiritualidad


Cuando el hombre llega a la espiritualidad, descubre que ninguno de sus deseos o tendencias existieron en vano. Se da cuenta que ambas fuerzas –Haman y Mordejai- son neutras, ni buenas ni malas, y que le ayudaron en su desarrollo hacia la espiritualidad.


Descubre que todas las interrogantes que le aquejaban, la sensación del vacío de la vida común, y la gran necesidad de alcanzar algo sublime, provenían de esta fuerza especial llamada Mordejai. También ve que todos los momentos difíciles causados por Haman, simplemente lo habían estado conduciendo en la dirección del desarrollo espiritual.


Después que alcanza la espiritualidad, uno descubre claramente cómo debe utilizar el poder de ambas fuerzas para seguir desarrollándose hacia la eternidad y la plenitud. Entiende que ambas se originan en las Alturas, o sea, provienen de la misma raíz espiritual. Y aunque el individuo haya visto a ambas fuerzas como contrarias, al comienzo del camino, cuando penetra la realidad espiritual, logra ver que ambas tienen un papel determinante en el alcance de la meta final.


Dos fuerzas – una sola meta


El relato de Ester describe dos estados en el sendero espiritual que atravesamos, el comienzo y el final, en donde alcanzamos, mediante la sabiduría de la Cabalá, la cima de nuestro desarrollo espiritual.


En su artículo 865, “Grados de la Escalera”, explica el Rav Baruj Ashlag que en la Cabalá se refiere a estas dos etapas, como “Hasta que no pueda distinguir entre el maldito Haman y el bendito Mordejai”.


Esto significa que al principio, uno no podía distinguir entre ellos por no estar consciente que ambas fuerzas existían en él. Y al final de su desarrollo espiritual, las ve como una que sirve un solo propósito: traernos a la cúspide de la existencia.


La sabiduría de la Cabalá nos enseña el secreto recóndito de la Meguilá: cómo combinar estas dos fuerzas para que nos propulsen a ascender hacia la plenitud. Cuando lo hagamos, podremos experimentar una relación plena e infinita con el Creador, gozando eternamente de Sus deleites, “Hasta que no podamos distinguir…”


* El Rav Dr. Michael Laitman es máster en ciber­nética, doctor en filosofía y Cabalá, profesor de ontología y teoría del conocimiento. Es fundador y presidente de Bnei Baruj y del Instituto ARI, en Israel. Más información en www.kabbalah.info y www.kab.tv/spa

viernes, 21 de marzo de 2008

PURIM por Rav Peter Tarlow

La fiesta de Purim es tal vez la fiesta más alegre del año religioso judío. Basada en el Libro de Ester es una fiesta llena de alegría y felicidad. Purim, no obstante, trata de más que meramente carnavales (ad-lo-yada) y ropa cómica, también nos enseña una lección importante acerca de los prejuicios y el odio.La historia de Purim gira alrededor de tres caracteres. Hay, Mordejai, el hombre que representa lo bueno y el hombre de principios, hay la bella Esther, quien se hizo en héroe nacional, y hay el malo, Hamán, el símbolo bíblico del odio por el odio.Las acciones de Hamán nos enseñan mucho acerca de cómo el odio puede transformar la realidad en patas arriba. Puesto que estaba enojado con Mordejai, Hamán decidió destruir el pueblo judío, es decir igual como Hitler, cometer genocidio. El rey, demasiado ocupado con las diversiones de su vida personal y NO pensando en las consecuencias de sus acciones aprobó el plan de Hamán. ¿ El resultado final? la destrucción de Hamán y la muerte de muchos inocentes.
Purim nos recuerda que en cada generación hay los que odian y los que sufren de la enfermedad de prejuicio. El atentado reciente contra la escuela (Yeshivá: Mercaz Harav) en Jerusalén era espantosa, pero quizás aún peor es el hecho que en una encuesta/sondeo llevado a cabo después del atentado , unos 84% de los palestinos respondieron que aprobaron el ataque y estuvieron de acuerdo que asesinar a los alumnos jóvenes judíos es legítimo.
Purim nos recuerda que el asesino y el odio puro nunca es justificado. Esta cifra trágica nos recuerda de una de las lecciones centrales de Purim, que cuando la gente buena se calla o ocupados solamente con sus propios asuntos, el resultado puede ser lo malo. Esta fiesta nos da optimismo eterno enseñándonos que en un mundo donde hay odio todos necesitamos ser un poco más cariñoso con nuestro prójimo, todos deberíamos apreciar y disfrutar la vida, y todos deberíamos esforzarnos a crear un poco más alegría en el mundo. ¿Cómo la van a realizar Uds.? ¡Jag Sameaj/Feliz Purim!

Rav Peter Tarlow es el rabino de la Casa Hillel de la Universidad de Texas (EEUU) y rabino de Oneg Shabat

miércoles, 19 de marzo de 2008

PARASHÁ TSAV por rav Peter Tarlow


La parashá para esta semana se llama "tzav". Casi se puede verla como una continuación de la de la semana pasada. Encontrada en el Libro de Levítico 6:1-8:36, también trata de los código de sacrificios.


Como hemos visto antes, encontramos muchas indirectas acerca del significado de la parashá en su nombre. Tzav significa "mande" u "ordene". El uso del imperativo nos presenta varias preguntas. Por ejemplo; ¿hasta que punto podemos controlar las emociones ajenas? ¿Es posible controlar otra persona o incluso podemos controlarnos a nosotros mismos?


El sacrificio principal mencionado en esta parashá es lo que en hebreo se llama"Zevaj ha'Shelamin" o el sacrificio/oferta de paz y gratitud." La palabra"shelemim" es el plural de la palabra shalom, muchas veces mal traducida como la paz. Shalom en hebreo tiene muchas más acepciones que la palabra "paz" en castellano.


En español se define la paz como la ausencia de la guerra. Eh hebreo la guerra es la ausencia de shalom. Esta diferencia es mucho más profunda que nos aparezca. Por ejemplo, puede ser que dos personas no luchan pero esto no significa que disfrutan de un estado de shalom. Derivamos la palabra shalom de la raíz verbal "sh.l.m" que significa "cerrar el círculo, o estar satisfecho." Así shalom implica: "el acto de apreciar la belleza de la vida, la voluntad de estar agradecido por lo que uno tenga en vez de sufrir de la envida."


Sentir shalom es estar "completo" consigo mismo y con D'ós. Todá/agradecimiento es una parte de shalom. Estar agradecido es darse cuenta de que el mundo no nos debe nada, de que no gira alrededor de nosotros, y de que cada día es un regalo de D'ós/

Si volvemos a leer el texto nos preguntemos si alguien puede exigir la gratitud o si la paz verdadera solo acontezca cuando aprendemos a apreciar la vida más que la muerte y cuando se da cuenta que la envidia nos destruye.


Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

Reflexión diaria

Cuando tu mano toca una olla caliente, ¿te enfadas con tus dedos?
Es la misma cosa que con amigos y amantes. Cuando existe algo doloroso en la unión que tenemos con otra persona, podemos enfadarnos con esa persona o ser responsables y preguntarnos a nosotros mismos qué es lo que estamos haciendo para crear esta separación.
Hoy, observa las áreas en tu vida donde estás experimentando una distancia entre tú y otra persona. Si la persona es alguien por quien vale la pena luchar, entonces mira dentro de ti y observa de dónde te tiene bien sujeto el ego.

martes, 12 de febrero de 2008

PARASHA TETZAVE por Rav Peter Tarlow


Estudiaremos en esta semana la sección semanal que se llama "Tetzaveh". La van a encontrar en el Libro de Éxodo: 27:20-30:10.


Es la segunda de cuatro secciones que trata de la construcción del Mishcán (tabernáculo). No cabe duda que es difícil leer esta sección semanal y encontrar dentro de ella algo espiritual. Al leerla por la primera vez, nos parece que trata de los muebles y adornos interiores del tabernáculo.


No obstante, si leemos esta sección con cuidado y con una mente abierta nos preguntemos si esta sección no nos enseña algo mucho más profundo. En el capítulo 28:3 leemos en lo siguiente: V'Atah tdabber el col jajamaei-lev asher miletiv ruaj jojmá v'Asu et bigdei Aharon l'kidasho l'cahno-Li/Hable Vd. a todos los del buen corazón (un corazón de sabiduría), a quienes He llenado con el espíritu de la sabiduría y entonces hagan Vds. la ropa de Arón para santificarlo y así podrá servirMe."


El hebreo no puede ser más complejo y simplemente no existe una traducción que sea adecuada y totalmente cierta. De hecho, la frase nos desafía con un gran número de asuntos de gramática, del sintaxis y de filosofía.


El lector hebreo enseguida se fijará en el uso anormal de la voz verbal llamada la "tzivui" para expresar este mandato. El uso normal habría sido "V'dibbartá" (Y hablarás) pero aquí el texto usa una forma mucho más fuerte, "V'Atah tdabber" (tal vez mejor traducido como: "Hasta si hubiera pensado al contrario, no tendrá ninguna alternativa que "hable Vd."). Para hacer el asunto aún más complicado D'ós no solamente manda a Moises que hable sino le informa con quien quiere que hable. ¿Por qué es tan importante que Moisés hablara solamente con los de corazones de sabiduría? El lector hebreo verá también el juego entre las palabras "lev/corazón" ruaj (viento o espíritu)y jojmá (sabiduría/wisdom). ¿Qué quiere decir el texto con estas palabras? ¿Nos dice que hay una gran diferencia entre "la sabiduría/wisdom" y "los conocimientos/knowledge?" ¿Nos enseña que podemos aprender el conocimiento como en Edén pero la sabiduría tiene que ver con la bondad del corazón y por eso es un regalo de D'ós y una parte intrínseca del alma? ¿Implica que hay los que sean sabios y los que sean tontos? Por fin, tenemos la relación rara entre el estatus adquirido (la ropa de Arón) y la sabiduría. ¿Impacta la ropa que usamos la manera que los demás nos vean? o ¿Deberíamos traducir la conjunción hebrea "v" en la palabra "v'Asu" no como "y" sino como "a pesar del hecho que...?

Quizás este texto nos enseñe más de meros detalles, nos enseña el asunto amplio de como se diferencia entre lo concreto y los abstracto, entre los detalles y la visión, entre la apariencia y la fuerza espiritual. ¿Nos puede enseñar que encontramos los conocimientos en la fachada superficial, pero/y la sabiduría (los muebles internos del cuerpo) es un regalo divino? Visto de esta perspectiva, el tabernáculo eterno no es lo que construimos en el exterior del ser sino lo que elegimos construir en nuestro interior. Una interpretación posible del text sería que: el tonto juzga el exterior del ser humano; el sabio busca la esencia de la sabiduría del alma. ¿Como interpretarían Vds. este versículo?
Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

viernes, 8 de febrero de 2008

REFLEXIÓN DIARIA

Dios está en ti.
Dios está en mí.
Dios está en todos.
Imagina qué diferente sería si siempre tuviésemos eso en mente. Estaríamos menos inclinados a regañar al camarero por confundir nuestro pedido, o reprender a alguien que hirió nuestros sentimientos.
Podemos justificar nuestras acciones –por ejemplo, al señalar las faltas de otro– pero en esos momentos en que "perdemos los estribos" con alguien, somos nosotros los que perdemos.
Hoy, ve a Dios en todos.

PARASHÁ TRUMÁ por Rav Peter Tarlow


La parashá para la semana que viene es una de las más difíciles del Libro de Éxodo. Su tema principal es la construcción del Mishcán (tabernáculo). Esta parashá, que se llama "Trumá" (Éxodo 25:1-27:18), es una de 4 secciones semanales dedicadas a la construcción y uso de este "edificio". En sus primeros versículos nos dice: "Vikju li trumá me'et col ish asher yidvenu libo tikchu et trumati/(Decir a los israelitas) que Me traigan regalos de cada persona cuyo corazón lo desea." Esta línea nos obliga a pensar en el significado de la palabra "trumá" y la frase "Yidvenu libo"



La palabra "trumá" tiene la acepción de un regalo o donativo que se da para una campaña de acumulación de fondos. Trumá no es un regalo dado de una persona a otra, sino un regalo dado de un individuo para su sociedad. Nos hace preguntarnos ¿Qué tipo de trumá damos nosotros? El texto bíblico es bien claro: la trumá debe ser un donativo del corazón dado libremente y basado en las habilidades pecuniarias y psicológicas. No había de ser "categorías PRE-establecidas de dar" El gobierno no tendría el derecho de determinar cuanto debe dar cada uno, todo reflejaría el libre albedrío del individuo. El hombre bíblico supuso que el dinero dado al grupo estaría usado por el beneficio del grupo. Es decir que confiaba en el buen uso del donativo.



El principio de trumá nos presenta con aún unas preguntas profundas. Por ejemplo, ¿Como se diferencia nuestro sistema moderno de impuestos del concepto de trumá? ¿Qué es un regalo de caridad? ¿Deberíamos darlo por la inclinación del corazón o por miedo de lo que los otros piensen de nosotros? ¿Tenemos el derecho de presionar al otro que dé una caridad cuando no lo quiere y el bienestar de la comunidad depende de su regalo? ¿Qué se hace cuando alguien se niega a dar una trumá y su negación provocará el sufrimiento? ¿Debe la trumá siempre ser de dinero o puede existir en otras formas?



Tal vez una respuesta posible es que el acto de dar tzedaká (la palabra significa el punto moral donde la justicia y la caridad se cruzan) es un deber cívico que debemos enseñar desde la juventud. En la actualidad donde tantos de nosotros estamos tan auto-absorbidos ¿Es la tzedaká un arte perdido? Si la mente comprende la justicia ¿Estará dispuesto a dar caridad el corazón? Si pensamos como el faraón solamente en nuestro bienestar ¿Se endurece el corazón como el del faraón?



¿Debemos preguntarnos si Vivimos en un mundo de tzedaká o de <> (el contrario de tzedaká, y la misma palabra que se ocupa del motivo por el que D'ós causó el diluvio del mundo durante la era de Noé) donde la violencia se cruce con el egoísmo? ¿Cómo sobrevivimos en un mundo de <> en vez de tzedaká? ¿Que opinan Uds.?

Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

jueves, 31 de enero de 2008

ISRAEL DA LA BIENVENIDA AL PRESIDENTE BUSH EN JERUSALEM

TEMAS SELECTOS DE CABALÁ por Rav Michael Laitman




La plegaria



La plegaria es el trabajo del corazón. Ésta expresa los deseos que vienen del corazón. Aún el hombre no tiene poder sobre esos deseos por sí mismo. Él ha sido creado de tal manera que nunca sabe realmente qué buscar o cuáles son sus verdaderas intenciones. Por lo tanto, también la naturaleza esencial de sus plegarias es inalcanzable. Por el contrario, todo lo que es expresado en el libro de plegarias es lo que el hombre debe aprender a querer. Si el hombre trabaja en sí mismo para dirigir y controlar sus deseos y pensamientos alcanzará el nivel de deseos y ruegos de los autores del libro de plegarias, los miembros de la Gran Asamblea (quienes escribieron el libro de plegarias judío hace dos mil años durante un largo exilio.)



En la medida que una persona concuerde con sus deseos de forma armoniosa con los de los autores del libro de plegarias, algunos pasos preliminares son requeridos. Debemos entender la naturaleza de lo malo y lo que esto trae consigo. El hombre está esencialmente inclinado al egoísmo, debe entender que ésta es la fuente del mal. Debe entenderlo y sentirlo de la manera más intensa posible en la parte más profunda de su alma.



La evolución de las almas



Todo es alcanzado por comparación. Al comparar los atributos del Creador con los nuestros nos damos cuenta de Su poder y de nuestra bajeza. Uno necesita estar de ese modo al tanto de Su magnificencia y Su omnipotencia. La fe significa sentir al Creador y Su Presencia.



Todas las almas pasan a través de los siguientes estados:



1. La fase que precede su descenso a nuestro mundo.




2. La fase durante la cual son dotadas con cierta deficiencia llamada egoísmo. Esto es lo que las almas perciben como la encarnación física.




3. La fase durante la cual las almas se perciben a sí mismas y al universo espiritual completo después de la consumación final.



La fase que precede el descenso inicial del alma es llamada "Olam Ein Sof", el mundo sin fin donde las almas reciben sin límite la Luz del Creador. Después el alma es envestida con egoísmo y desciende a "Olam Ha Ze", este mundo, donde su unión al mundo espiritual es remota. Esta no siente más al Creador y no percibe más su condición previa. "Este mundo" se refiere a la percepción del momento presente, o sea la parte de creación, del Creador que percibimos por medio de nuestros órganos sensoriales. El egoísmo es colocado dentro de los sentidos.



El siguiente nivel es alcanzado al poner bajo control los órganos sensoriales. Este alto nivel lleva a una más amplia percepción de la creación. Este nivel es sentido antes del proceso de alcanzar "el mundo por venir", el mundo que percibiremos super-sensorialmente, que es lo opuesto al "real" en el que vivimos. Cuando percibimos a nuestro medio ambiente y a nosotros mismos, percibimos "su mundo". No obstante, es en el presente que empezamos a contemplar el futuro y la sensación inducida al proyectarnos al futuro es llamada "el mundo por venir." El proceso se repite a sí mismo "el siguiente día" cuando el "mundo por venir" se convierte en "este mundo" y así sucesivamente.



Un examen cercano de las escrituras de Baal HaSulam puede ayudarnos a entender el proceso por el que atravesamos a cada momento. Concerniente al comportamiento espiritual del hombre, el asenso solo puede seguir "la línea central" (por ejemplo, el comportamiento no polarizado a sus extremos.) La progresión a lo largo de esta línea central establece la condición en la cual, las Escrituras (Torá)-Creador-Israel emergen en una sola cosa.



El trabajo de la Torá



El Creador es la fuente que el hombre anhela. La Torá es la Luz, que llena al hombre en el momento presente. Israel es el hombre en sí mismo, esto es, su deseo de unión con el Creador. ¿Cómo pueden esos conceptos totalmente independientes ser idénticos? La meta de la creación consiste en crear al hombre en este mundo de forma que él pueda adherirse al Creador mientras aún viven en su cuerpo físico. El hombre asciende y cruza los mundos espirituales para alcanzar al Creador. Para ser más exactos, los mundos espirituales penetran en él a tal extremo que él y el Creador se vuelven idénticos. Esto es lo que significa la unión con el Creador. Uno ama al Creador, sigue Sus caminos y observa sus mandamientos. A este nivel, todas las cualidades del hombre, deseos y atributos se han transformado idénticos a los del Creador. La Torá se da al hombre de tal forma que él pueda acceder a este perfecto y eterno nivel y llenar el propósito de la Creación. La Torá solo puede ser dada al hombre después de su descenso a este mundo donde él es dotado de un cuerpo físico y con egoísmo. Los Ángeles no pueden recibir la Torá porque entre todas las criaturas solo el hombre posee absoluto egoísmo. Si el hombre escoge el camino de la Torá, puede neutralizar su cuerpo egoísta y sus deseos de tal forma que estos no actúen como un obstáculo entre él y el Creador. El hombre y el creador se unen. Esta unión es un salto atrás al Estado de la Procreación, antes del descenso del alma a este mundo, antes de que el alma sea "incapacitada" por el egoísmo. Mas allá, corrigiendo su egoísmo el hombre puede escalar los peldaños de la escalera espiritual y alcanzar el nivel del Creador. Algunas criaturas están desprovistas de egoísmo y por lo tanto, no tienen una herramienta para progresar y se mantienen en su nivel inicial. Con excepción del hombre, todas las criaturas se dice que están "espiritualmente inanimadas y sin movimiento." Aún los Ángeles, las divinas fuerzas a través de las cuales el Creador gobierna la creación, no son independientes de la "fuerza-deseo" sino solo ejecutores de Su voluntad. El hombre al transformar sus muy desarrollados deseos egoístas puede transformarse igual al Creador.



El alma es una parte del Creador localizada en el hombre. El hombre nace con una envoltura de egoísmo y sin poder percibir ni al Creador ni lo espiritual. El egoísmo penetra sus órganos sensoriales, los cuales poseen cualidades opuestas a la espiritualidad. Cuando el hombre transforma su egoísmo en altruismo removiendo su cubierta de egoísmo, empieza a percibir la esencia de la creación en semejante forma que nada lo separa del Creador. A este nivel los tres puntos arriba mencionados se unen. Nuestra tarea es remover, con la ayuda de la Torá, todos los obstáculos entre el alma y el Creador. De todos los estudios de la Torá la Cabalá es el más eficiente porque ésta infiere en el hombre un rayo de Luz de la más alta intensidad mientras la estudia.



Egoísmo



No hay cosa semejante al movimiento de un mundo al otro en el "espacio" espiritual. Solo hay estados interiores, que nos habilitan a percibir nuestra envoltura interna. Es el Creador lo que nosotros percibimos, pero, ésta percepción esta nublada por pantallas representando las diferentes manifestaciones de nuestro egoísmo. La percepción del Creador, creación y espacio, cuando los obstáculos son suprimidos es progresivamente revelada; pero, nosotros no nos damos cuenta de eso. Las porciones de egoísmo que removemos corresponden a los niveles de la escalera espiritual o los "mundos" que ascendemos.



Los mundos no son nada más que grados de percepción que tenemos del Creador. EL egoísmo, que separa nuestra percepción del verdadero conocimiento, puede ser encontrado solamente en el hombre. Este no sucede con el Creador porque la perfección y apertura define su relación con el hombre. La ausencia del Creador sólo es sentida por el hombre que esconde los mundos de sí mismo, como si se estuviera escondiéndose detrás de los velos de su propio egoísmo. La remoción del egoísmo no ocurre a la primera.



Al principio, el Creador concede al hombre períodos de tiempo correspondientes a vidas en este mundo como una oportunidad de elevarse a sí mismo en forma espiritual. El hombre es maestro del proceso entero. Durante cada una de sus vidas consecutivas, el hombre debe remover cierta parte de su naturaleza egoísta y acercarse más al Creador. El hombre repetirá de nuevo una vida mientras no se corrija a sí mismo. La corrección significa que sus deseos llamados "cuerpo" en Cabalá no formarán más una barrera entre él y el Creador. Cuando esto ocurre los atributos del hombre lo vincularán al Creador sin importar el mundo en el cual el hombre se encuentre a sí mismo.



El abandono de la cubierta egoísta es llamado "la muerte terrestre" guiándonos a renacer en nuestro mundo. Las partes corregidas del egoísmo del alma emergen y una clase de "redistribución" toma lugar. Esto es porque todas las almas son una sola creación y todas las envolturas o cubiertas son puro egoísmo. La corrección del alma original se hizo posible al dividir en partes la única creación, el alma de Adán. Esas partes son almas individuales y es más fácil corregir cada fragmento que corregir el entero.





Esto explica por qué las almas se mueven de un mundo a otro durante la corrección. Cuando la corrección se haya completado, todas las almas individualizadas serán de nuevo unidas dentro de un deseo primordial. El alma primordial recibirá toda la Luz del Creador revelándose Su perfección. Finalmente, sólo existe el mundo sin fin, el mundo de perfecta unión con el Creador. Fuera de ese mundo, todo lo que el hombre percibe no es nada sino fragmentos de la perfección infinita, del mundo sin fin.



Un fragmento del mundo sin fin es llamado "Adam Kadmon", el siguiente "Atzilut" luego "Briá", "Yetzirá" y "Assiah," el más pequeño fragmento del mundo sin fin que corresponde a nuestro mundo. En otras palabras, el mundo sin fin como nosotros lo vemos con nuestros sentidos se contrae hasta alcanzar el tamaño de nuestro mundo. Cuando nuestra percepción se agranda podemos llamar a este mundo, por ejemplo, el mundo de Briá y así sucesivamente. Todo depende del alcance de nuestra percepción. El sujeto de nuestros estudios es solamente el hombre. Aparte del hombre y sus sensaciones sólo existe el mundo sin fin. El Maljut del mundo sin fin debe pasar por numerosas correcciones.



Nada es creado en vano. El Baal HaSulam cita el ejemplo de un pequeño insecto en la jungla, pasando toda su vida buscando comida y cuya existencia es totalmente desconocida. Aún este insecto y todas sus partes son muy importantes para el cumplimiento de la consumación final. Nada es creado en vano por el Creador y todos los eventos ocurren en armonía con la meta que nos acercamos. Este proceso nos concierne lo querramos o no, lo entendamos o lo ignoremos por completo. Todo progresa hacia el cumplimiento de la corrección como fue planeado por el Creador, hacia su completa revelación a todas las criaturas en este mundo.



Las diferentes partes de Maljut del mundo sin fin difieren en la intensidad de sus deseos. Corresponden en nuestro mundo a las partes del reino natural (mineral, vegetal, animal, humano). De manera similar, la humanidad esta compuesta de muchos tipos de personas. Entonces, ¿por qué nosotros estudiamos al hombre tan cercanamente y no estudiamos por ejemplo la corrección espiritual que las piedras necesitan alcanzar? ¿acaso no han sido colocadas en nuestro mundo para alcanzar el propósito de la Creación?



El hombre se sitúa aparte. La corrección de la naturaleza depende de la corrección humana. Trabajando en sí mismo el hombre "anima" a la naturaleza a ayudarse para alcanzar el estado de completa corrección. No obstante, el hombre mismo no ha recibido la Torá de nuestro mundo en la misma forma: La gente del mundo ha recibido 7 mandamientos, los judíos 613. Esos mandamientos son también observados en diferentes formas dependiendo del número de correcciones que un alma debe completar cuando llega a este mundo. Haber nacido en la nación de judíos no garantiza privilegios específicos. Los judíos tienen más correcciones que cumplir con relación a los demás.



Preceptos y espiritualidad



Los individuos necesitan observar mitzvot de acuerdo a su naturaleza. No obstante, esto no depende de su deseo de estar cerca del Creador; muchos creyentes y no creyentes nunca se preguntan a sí mismos acerca del Creador, el propósito de la Creación, delas correcciones y así sucesivamente. Estos hombres simplemente no han recibido de arriba el deseo de transformarse a sí mismos y cumplen mecánicamente lo que la tradición les ha enseñado. Son esos gestos mecánicos los que diferencian al hombre, naciones, marido y esposa, niños y adultos. Claramente un hombre que desea elevarse a sí mismo espiritualmente ha recibido esta aspiración del Creador. El, por lo tanto, será diferente de otro hombre que no ha recibido la misma aspiración de arriba. Por lo tanto, el hombre no debe ser distinguido por su apariencia, raza o género. Si estudia o no la Cabalá no es el problema. Quienes la estudian son simplemente los que han recibido la llamada de arriba y expresan el deseo de estudiarla. Entre las mujeres hay también ejemplos como el de las profetisas Deborah y Hulda que también fueron cabalistas.



Los ángeles son robots que cumplen ciertas tareas en el mundo espiritual, nada más "mueven" cosas de un lugar a "otro". Ellos no pueden crecer espiritualmente o moverse a través de varios niveles espirituales como los seres humanos. Son las fuerzas espirituales actuando en cada nivel espiritual.



Grados de profecía resultan de los esfuerzos personales. En nuestro mundo sólo existe el Creador, el hombre y el camino que lleva al Creador, al cual se le llama Torá. El medio ambiente del hombre (sociedad, familia, amigos) son sólo capas que lo separan del Creador y por medio de las cuales él nos influencia. El hombre es puesto en frecuentes situaciones complejas e insoportables, algunas veces llevándolo al sufrimiento y decepciones.



¿Cómo llegamos a este mundo?



El Creador remueve de sí mismo una pequeña parte (por decir) e implanta en ella egoísmo. Este egoísmo " universal" entonces se rompe en más pequeñas partes egoístas. Más tarde, una reintegración progresiva de esas partes causa la creación de los Mundos Superiores, Atzilut, Briá, Yetzirá, Assiah. Los más puros "fragmentos" son usados para la creación de los mundos espirituales más altos. Luego, los deseos más egoístas, precisamente el corazón de la creación, el Maljut del mundo sin fin lleva a la creación del alma de Adán, el primer hombre. Entonces, después del pecado de Adán, de nuevo la chispa de Divinidad, atrapada en el egoísmo se subdivide a sí misma de nuevo en pequeños y más pequeños fragmentos que forman nuestras almas.



Los principiantes que estudian Cabalá frecuentemente no perciben cómo está gobernado el mundo. Se preguntan si las acciones dependen de su elección o del Creador. Antes de que el hombre pueda iniciar un proyecto debe estar convencido de que sus acciones tienen consecuencias. Aún después de tener éxito, "paradójicamente", debe entender que todo depende solamente del Creador. Si pensamos de esa forma, progresaremos de forma correcta.



Hay cosas, que sólo se pueden sentir, no se pueden explicar. La encarnación de lo espiritual en lo material es difícil de describirse en palabras. La ciencia moderna puede justificarse a sí misma, pero, ¿cómo puede ser explicado el proceso por el cual un mundo toma la forma de otro? Las explicaciones cabalísticas sólo pueden ser posibles hasta el punto donde el alma de Adán es fragmentada. Esto no es debido a que los cabalistas no quieran aportar más explicaciones, sino porque la explicación corresponde a lo que el hombre siente y no puede explicar.



El egoísmo es una fuerza espiritual tan poderosa que el pensamiento de deshacerse de él difícilmente cruza nuestra mente. En orden de conocernos a nosotros mismos necesitamos vernos desde afuera, para sentir algo diferente que no sea nosotros mismos, para compararnos a con algo fuera de nosotros. Los objetos que nos rodean son percibidos porque están hechos del mismo egoísmo, de lo contrario permanecerían invisibles. El egoísmo toma muchas formas, la más restringida es en la que sólo se percibe a sí mismo, es la percepción que el hombre tiene en nuestro mundo, somos tan egoístas que solamente nos podemos percibir a nosotros mismos.



Cuando "crecemos" un poco, nuestro egoísmo llega mas allá de los límites de nuestro mundo y empezamos a percibir al Creador, este se vuelve espiritual, nuestro deseo no se basa más en el placer físico y mundano sino en el disfrute espiritual traído por la Luz del Creador.



El hombre es animado sólo por los deseos conscientes e inconscientes, nuestra razón nos ha sido otorgada para ayudarnos a tener sentido y alcanzar todos nuestros deseos; por consiguiente, el hombre no puede elevarse más arriba de sus deseos. Motivado por sus deseos y emociones, el hombre primero dirige el curso de sus acciones y se transforma conciente de ellas teológicamente (por la finalidad de éstas), sólo después de elegirlas.



¿Cómo se vuelve en verdad consciente de un evento que sucede? En reacción a las acciones del hombre el Creador manifiesta por grados Su majestuosidad, en orden de dar al hombre una mayor conciencia retrospectiva de las consecuencias de sus acciones. Aún el recordar nuestra forma de actuar depende del Creador, Él nos enseña el significado de nuestras acciones respondiéndonos, dándonos placer o sufrimiento, de acuerdo a nuestro mérito o culpa.



Nuestra educación es, por lo tanto, un proceso que se desarrolla cada segundo, pero no puede hacer que nos corrijamos a nosotros mismos en ninguna forma. Sólo debemos estar conscientes de nuestro egoísmo y de cómo nos encontramos sin ayuda cuando lo confrontamos, el Creador busca todo lo que no es parte de esta conciencia. A medida que el hombre avance en el camino espiritual, logrará moderar más su propia autoestima y entenderá más su verdadera naturaleza. En la proporción que el Creador se revele a sí mismo, el hombre gradualmente se dará cuenta de lo que es en realidad con respecto al Creador. Cuando sabemos esto progresamos en el camino espiritual.



Imaginemos a una persona que ha alcanzado el 99% de su corrección. El remanente 1% que no ha sido corregido parece mucho mayor que el previo 99%, la "pequeña paja en el ojo" parece enorme. Nuestras acciones y nuestro estudio nos habilita a estar conscientes del Creador y de nosotros mismos. Cuando el hombre se da cuenta de su absoluta insignificancia se desespera, no ve al Creador y el mundo entero le parece oscuro. Si mientras se encuentra en este estado oscuro, un hombre tiene en mente que la fuente espiritual de todo no es más que el Creador a quien él puede pedir cosas y sobre quién todas las cosas dependen, él estará conciente de su lazo espiritual con el Creador, entonces dejará de desesperarse, entenderá que esas aparentes condiciones negativas son enviadas en forma temporal de arriba y que son inevitables.



La forma que nos conectamos nosotros mismos con el Creador no le interesa a Él. Lo más importante para el hombre es entender que Él existe. El Creador envía los deseos para que podamos reaccionar a Él y crecer espiritualmente.



Mandamientos con intención



Yo no me hago entender a mí mismo y ese es mi problema. Cuando uno hace énfasis en el desarrollo espiritual e interior, la observación mecánica no se echa a andar, simplemente no es evocada. La atención es puesta en la intención detrás del mandamiento, no en su observación física. Una tercera parte puede concluir que la observación física es ignorada. Se dice que: " Un mandamiento sin intención es como un cuerpo sin alma" (mitsvah bli kavanah keguf bli Neshamáh). La diferencia entre los cabalistas y creyentes, no creyentes, judíos, gentiles, radica en el hecho de que los cabalistas quieren desarrollar la intención localizada dentro de los gestos, no contemplan los gestos como tales. La forma de observar los mandamientos concierne a la Torá revelada (convencional)



Está descrito en el Código de Ley Judío ( "Shuljan Aruj".) que las leyes descritas en éste código deben ser seguidas por todos, son fácilmente entendibles y no requieren de ningún prerrequisito.



La intención localizada en el cumplimiento de los preceptos no tiene importancia y los mandamientos no transforman al hombre o lo obligan al crecimiento espiritual. Esos mandamientos pueden ser cumplidos repetidamente por un individuo sin modificar a la persona egoísta que era cuando se transformó en observante de ellos.



Usualmente la observancia de la ley es cuestión de educación. A uno no se le pregunta si la quiere observar o escoger el ser libre de actuar de cierta forma. Uno es educado desde la cuna y nuestro comportamiento esta condicionado por hábitos, esos hábitos son llamados "guirsa de yankuta". Promesas de todas las bendiciones de este mundo y del mundo por venir refuerzan esos hábitos. Como en hombre es egoísta, disfruta y acepta esas promesas, además muchas situaciones son resueltas por él, mucho mejor que las de gente ordinaria que no sigue los mandamientos.



Tiempos modernos



Hoy en día, debido a que las almas espirituales "maduras" descienden a nuestro mundo, la educación arriba mencionada se vuelve insuficiente. El hombre necesita dejar que su intención sea modificada para igualar sus deseos. La Cabalá habilita al hombre a cambiar sus intenciones egoístas por altruistas. Usando una pantalla (masaj) uno empieza a trabajar en sus deseos dirigidos a sí mismo con la intención de dirigirlos hacia el Creador.



El proceso de corregir el egoísmo es llamado "la observación espiritual de los mandamientos". El hombre es dotado con deseos para que él pueda desarrollar su intención de usarlos "Vueltos hacia el Creador." Esos deseos no eran de él desde mucho antes porque no tenía la capacidad de crear una pantalla (masaj) Esos deseos son nuevos; ellos son de naturaleza espiritual lo que significa que corresponden al deseo de regocijo en la divina presencia, son cultivados en un hombre capaz de construir una pantalla contra los deseos egoístas para regocijarse en el Creador son llamados "Klipot" o "deseos impuros." En esta etapa el hombre se ha sobrepuesto a los deseos mundanos como el sexo, riqueza, fama, poder, y ahora ansía más placeres espirituales.



Existen 613 deseos impuros. Estos nacen en el hombre y van del más fácil al más difícil de corregir. Cuando el hombre adquiere una pantalla en contra de sólo recibir para sí mismo (Klipá), se recibe una intención "vuelta hacia el Creador" (kedusha.) Los deseos corregidos de uno pueden entonces recibir la "Luz" espiritual, sentir el Creador y nos llevan a la alegría de tener equivalencia de forma con el Creador.



La corrección de deseos corresponde a lo que es llamada “observancia de los mandamientos”. La Luz espiritual recibida es la percepción del Creador que corresponde a la Torá. Está claro que la observación física de los mandamientos difiere de la espiritual, no obstante, la observación interior espiritual no previene o cancela a la física, esto es precisamente debido a que quien observa los mandamientos vive en ambos mundos y puede reconciliar dentro de uno mismo los dos modos de observación.



De lo anterior resulta que la observancia física de un código de leyes no afecta los mundos espirituales, esto es a lo que se refiere la oración " un mandamiento sin intento es como un cuerpo sin alma" (espiritualmente muerto). Un mandamiento no puede ser inspirado por una intención "li chema" cuando sus gestos correspondientes no se refieren a la observancia espiritual. Un hombre puede estar sin manos y aun así observar todos los mandamientos espirituales que requieren "manos espirituales", por ejemplo, los deseos espirituales.



Nuestra alma es referida como un cuerpo, "partzuf", está compuesta de 613 partes, los atributos de nuestro cuerpo biológico. Cada una de las 613 partes de este "cuerpo" espiritual, este partzuf, corresponde a un deseo específico. El partzuf se divide a sí mismo en dos partes, dos tipos de deseos: los deseos que corresponden a dar sin restricción (lehashpia al menat lehashpia) y los que corresponden al deseo de recibir sin restricción, pero no por nuestra propia satisfacción (lekabel al menat lehashpia)



División de deseos



Los 613 deseos del alma están divididos en 248 deseos positivos, a través de los cuales el hombre puede alcanzar una intención "li chema" y 365 deseos negativos que el hombre no puede usar en orden de ganar una intención "li chema." La diferencia entre los dos deseos no tiene nada que ver con la intención. En ambos casos la intención es natural y exclusivamente "vuelta hacia el Creador." La diferencia radica en el poder del deseo en sí mismo: si el deseo es débil este no despertará intenso placer.



No obstante, este deseo lo habilita a uno a sentir la unión con el Creador. El placer sentido es llamado el placer de dar sin restricción, es decir, el deseo de satisfacer al Creador porque sólo es posible satisfacerlo al recibir de Él. Pero debido a que este deseo no puede ser sentido con suficiente intensidad, él no puede dar verdaderamente al Creador. Este deseo existe solamente en nivel de equivalencia de forma con el Creador.



Todos los deseos nacidos en el hombre son deseos egoístas. Esto significa el deseo de recibir sólo para nuestro propio placer. Únicamente la intención "vuelta hacia el Creador" transformará este en un deseo altruista, por lo tanto, la diferencia radica solamente en el propósito. Eso es lo que hace a la Cabalá muy importante, porque nos ayuda a transformar nuestra intención.



La intención "vuelta hacia el Creador" es llamada "pantalla" porque ésta previene de "recibir para uno mismo" y genera que la intención sea "vuelta hacia el Creador."



Nacimiento del alma



Esta transformación es llamada "el nacimiento" del alma por que el alma corresponde a los deseos vueltos hacia el Creador. Cuando esta fase toma lugar revela el alma del hombre. Es la intensidad de este nuevo deseo, ayudar al hombre a sentir al Creador. Este deseo de recibir placer acoplado con la intención "vuelta hacia el Creador", lo llena a sí mismo con Su presencia, Dicha Espiritual y Luz (todos estos son sinónimos de la misma sensación.) Las intenciones correctas aparecen progresivamente a lo largo del tiempo con el estudio de la Cabalá. Esta es la ciencia del intento (Kavannah), habilitando el corazón del hombre a anhelar espiritualidad. Si el hombre estudia Cabalá pero no puede experimentar un cambio altruista a su intención mientras está estudiando, se dice que está en el período "lo li chema" durante el cual no hay orientación hacia el Creador. En esta etapa el hombre aún trabaja para sí mismo y pertenece a sus deseos egoístas, a nuestro mundo. Este es el nivel que precede a cruzar el majsom (barrera)



Si el hombre no se preocupa por la transformación de su intención, no está en el nivel "lo li chema". Los gestos que él hace no tienen vida, no obstante, todos los seres deben eventualmente retornar al Creador. El cambio en la perspectiva también tomará lugar para aquellos que observen mecánicamente. Serán obligados a clarificar su relación a la vida, a su fuente, al Creador y moverse de "lo li chema" a "li chema". En cualquier caso, los gestos físicos son justificados pero el hombre debe esforzarse para sobreponerse a sus límites. Esto es lo que hace a los cabalistas diferentes.



El Mesías: ¿Una fuerza o un hombre?



El Mesías es una fuerza espiritual, es la Luz que penetra los deseos para sí mismo del hombre, para corregirlos de tal forma que se conviertan en altruistas, es decir, idénticos a los del Creador. En nuestro mundo todas las fuerzas espirituales son manifestadas en vestiduras materiales.



Por ejemplo el rabino Simón, el Ari, Yehuda Ashlag, representan la fuerza espiritual radiando la Luz de la corrección. Esta fuerza aparece en nuestro mundo como un hombre, un cabalista, un profesor, el autor de un libro. Por lo tanto el Mesías es un guía que es aceptado por la humanidad de forma progresiva. La humanidad seguirá el camino señalado por el Mesías porque maldad y sufrimiento serán sentidos por todos y no habrá otra salida. La gente se encuentra en un nivel donde no pueden imaginar la venida del Mesías como una Luz sino sólo como una escalera humana; sin embargo, para los cabalistas el Mesías es la fuerza espiritual de corrección (en la imagen del mundo de A'B-SA"G).

PARASHA MISHPATIM por Rav Peter Tarlow


La parashá para la semana que entra se llama "Mishpatim" y la van a encontrar en el Libro de Éxodo 21:1-24:18. Al leer esta sección semanal por primera vez tenemos la impresión que la parashá solamente gira alrededor de una serie de leyes básicas (e importantes) sobre las cuales existe la sociedad judía.


Una segunda lectura, sin embargo, nos hace pensar en preguntas e inquietudes más profundas. Por ejemplo, ¿Qué papel juega el orden de las leyes en la parashá? ¿Hay algo aún más profundo ocultado en su orden? ¿Están organizadas estas leyes simplemente al azar o muestra el orden una prioridad de importancia? ¿Por qué comienza esta sección semanal con los estatutos y leyes que tratan de la esclavitud? ¿Por qué giran alrededor del número siete las leyes acerca de la esclavitud? ¿Hay una relación entre este número (el cual a menudo representa la libertad en la Biblia hebrea) y las leyes de esta sección semanal?


Quizás "Mishpatim" es más que una serie de leyes, más bien sea un desafío a cada uno de nosotros acerca de la manera que vivimos y las prioridades que damos a los principios que gobiernan nuestra vida. Además ¿Podemos convertirnos en esclavos a causa del desorden y el caos interno de nuestra vida? La Biblia nos da una indirecta enseñándonos que la esclavitud es más que ser controlado por el otro. Esta sección se da cuenta que la esclavitud comienza con sí mismo. A la pregunta: ¿Podemos convertirnos en esclavos de nuestros propios vicios y falta de organización?


La respuesta es que sí.


Si leemos la parashá para la próxima semana desde esta segunda perspectiva vemos que un tema bíblico importante se pone a emerger. Es que la ley y el orden son más que meramente un sistema de control social, más bien son el vehiculo organizador que permite que seamos los socios eternos de D'ós en el teatro eterno de la creación.


Esta parashá entonces nos enfrenta con la hipótesis que por medio de un sistema de jurisprudencia justa llegamos a ser los socios de D'ós y así transformaremos la entropía en orden. Mishpatim entonces nos enseña viajar moralmente desde el estado inicial de Génesis de "tohu vaVohu/ Caos total y completo" hasta una sociedad que funciona. Nos desafía forzándonos a contemplar qué es vivir en un mundo de cambios rápidos y en un mundo lleno de inestabilidades. ¿En este "mundo actual de una cacofonía de opciones" cómo escogemos nuestras prioridades? ¿Hemos creado el caos de la libertad en el cual llegamos a ser esclavos a demasiadas opciones? ¿Es posible que haya demasiadas opciones? ¿Qué opinan Uds.?

Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

martes, 29 de enero de 2008

REFLEXIÓN DIARIA

El hombre fue creado con amor propio y si no ve algún beneficio propio, es incapaz de esforzarse en hacer siquiera la cosa más sencilla. Pero, sin anular el amor propio, es imposible alcanzar la equivalencia de forma con el Creador.

Rabí Baruj Ashlag (Rabash)

miércoles, 23 de enero de 2008

PARASHOT BO Y BSHALAJ


A causa de las vacaciones del invierno, esta semana estudiamos dos secciones semanales de la Torá. Primero estudiamos Parashat Bo (Éxodo 10:1-13:16) y también la que se llama B'shalaj. (Éxodo 13:17-17:16). En la primera lectura nos parece que las dos secciones no tienen nada que ver, una a la otra. Sin embargo, si las estudiamos con cuidado notaremos que cada una nos presenta un reflejo opuesto de la otra.


Hablando de las últimas tres plagas, Parashat Bo trata del tema de la muerte de los primogénitos de Egipto. Parece justo preguntarnos: ¿Cómo fue posible que después de 9 pestes los hijos de Israel no estuvieron listos para salir del país? ¿Por qué tuvieron que asar el pan en los últimos momentos? Tal vez la repuesta se encuentre en los conceptos diferentes de tiempo. Los esclavos viven en un presente constante, mientras los libres, en cambio, conocen su pasado y desarrolan su futuro. La sección semanal "Bo" nos presenta la idea que los israelitas vivieron en un "presente de temor" con nada más que una mera posibilidad de aprender del pasado o de determinar su futuro.


En cambio, en Parashat B'Shlaj hay un sentido que el futuro nunca está separado del pasado. Es nuestro pasado lanzado al futuro. Esta parashá comprende que vivir es tomar riesgos y manejarlos. Es la primera sección semanal en la cual vemos a los Hijos de Israel como una nación libre y enfrentando su obligación de aceptar la responsabilidad por sus acciones colectivas y por su futuro. Ya no pueden comer de las oallas de carne de Egipto. Ahora está en el "Midbar" o sea el yermo de tiempo y de espacio" que llamamos "la determinación de nuestro propios destino."

Vemos este cambio en la manera que estas dos secciones tratan del pan, o sea "la sustancia de la vida." En la primera llamamos el pan "matzá". Es pan asado con prisa y sin levadura. Le damos el apodo del "pan de aflicción o de esclavitud." Al consumirla todos notan que tiene el mismo sabor, es decir no hay individualidad. En la segunda parashá se llama el pan "maná" (man en hebreo). Es un regalo de D'os y aunque todos lo consumen, cada uno encuentra en este pan el sabor que le agrada.


Estas dos clases de pan simbolizan otra diferencia entre la esclavitud y la libertad, la infancia y la edad del adulto. El esclavo es un niño eterno, temiendo la vida. Por eso tiene miedo de planificar y vive atado al estado eterno de temor. El libre, al contrario, ve el presente como un regalo para esculpir el futuro. Es artista que ve el vacío de tiempo como una herramienta artística para fomentar un futuro cambiante eterno.


Estas dos secciones nos desafían. ¿Somos los esclavos de nuestro propio Egipto esclavizados por nuestra falta de realidad y temores o somos personas libres, socios con D'os en el esfuerzo de construir un mundo mejor? ¿Estamos listos a construir un puente a través de nuestro Mar Rojo personal para que lleguemos sin miedo a nuestra tierra prometida?

PARASHA ITRÓ


La semana que entra estudiamos la sección semanal del Libro del Éxodo que se llama "Yitro." (18:1-22-23) También en esta semanan celebramos la fiesta de Tu b'Shvat o "El Año Nuevo de los Árboles."


¿No sería injusto suponer que falta una relación entre esta parashá y una fiesta que celebra la importancia de los árboles y la ecología? No obstante, un análisis más profundo nos muestra que haya una relación ocultada entre las dos y a principios hiciéramos caso omiso de ella.


Ésta es una sección semanal fascinante. Estableció en ella la primera burocracia de Israel y nos enseña como Yitro lo transformó desde una colección informal de tribus en una estructura de gobierno formal. El suegro de Moisés y tal vez su mejor amigo, Yitro, se dio cuenta de que Moisés hacía demasiado y que Israel no iba a prosperar sin una organización formal. Moisés debía establecer un gobierno que era justo y funcionaba para todos. Tendría que transformar Israel desde un pueblo nomadito y sin raíces en un totalidad integral.


Quizás esta transformación desde un estado inestable (sin raíces) en una organización es una de las razones que solamente nosotros, el pueblo de Israel, celebramos más que simplemente un "día del árbol" sino un "año nuevo completo para los árboles."


Aunque los árboles, sobre todo en una sociedad del desierto, representan una inversión importante agrícola, los árboles en el judaísmo representan aún más. Nos representan la vida en sí misma. Por eso un nombre que damos a la Torá es: "Etz Jayim" o el "Arbol de la Vida." El judaísmo comprende que los árboles representan el concepto de interconexión y la continuidad. Un árbol no puede sobrevivir con simplemente un sentido superficial de "ser". Los árboles son entidades dinámicas con las ramas extendiéndose desde su tronco.

En la misma manera, el pueblo de Israel tiene muchas ramas por todas partes del mundo. Las ramas, sin embargo, necesitan estar atadas a los troncos. Así es también para Israel, es decir que las comunidades de Israel pueden crecer y prosperar solamente si están relacionadas con los valores centrales y éticos del judaísmo. Para el judaísmo, entonces, los árboles representan el concepto que cada parte de la sociedad no es un órgano independiente sino una parte de la totalidad interrelacionada. Como un pueblo somos más que ramas, sino una entidad dinámica llena de sinergia atando el cielo a la tierra.


La lección de Yitro a Moisés es que la vida en el desierto muchas veces no es nada más que una ilusión permanente. Así lo enseñó que Israel necesitaba establecer un gobierno creativo y viviente para poder arraigarse en su tierra prometida. Para Yitro este gobierno tenía que dar a sus ciudadanos el derecho de discrepar uno con el otro y a la vez mantener el respecto mutuo.
¿No luchamos los modernos con este concepto de la "totalidad de lo nosotros" contra "las necesidades de lo yo?" Somos meramente individuos, no relacionados a ningún sistema de principios éticos o estamos relacionados uno con el otro? ¿Pueden las ramas cortadas del tronco sobrevivir?


El desafío de Yitro a Moisés era la necesidad de crear un árbol viviente de la vida social que permitiría tanto el respecto de lo "yo" cuanto a lo "nosotros." ¿Es el conflicto eterno entre los deseos del individuo y su responsabilidad hacia su grupo? El desafío de Yitro está con nosotros mientras celebramos otro Tu b'Shvat.


Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

Reflexión diaria

¿Cuándo habrá paz en el mundo?
Si hacemos el esfuerzo extra de traer la paz entre cada uno de nosotros, entonces nuestros vecinos querrán estar en paz con nosotros. Si no estamos en paz con nuestros amigos, con nuestros hermanos y hermanas, ¿Cómo podemos pensar en estar felices con el resto de las naciones del mundo?
Hoy, crea paz contigo mismo, con otros y entre otra gente. Haz todo lo que puedas para transformarte de ser una persona que recibe a una que da.

viernes, 4 de enero de 2008

REFLEXIÓN DIARIA

La espiritualidad es un poco como correr hacia arriba en una escalera automática que va para abajo. Es fácil caer hacia atrás.

Todos hemos estado allí. Algunos están allí justo ahora, caídos en la base de la escalera, preguntándose si alguna vez volverán a levantarse, no digamos llegar hasta arriba.

Derribados por las dudas, la pereza, la ira, la adicción, podemos sentir que todo terminó para nosotros. "Este asunto de la espiritualidad no funciona para alguien como yo".Este asunto de la espiritualidad funciona precisamente para alguien como tú. Recuerda, el lado oscuro de nuestros pensamientos tiene su fuerza.

Si nos alineamos con éste, nos mantendrá abajo, con su pie pisando nuestra cara. La única cosa por hacer cuando caemos es regresar inmediatamente a las prácticas que nos sostienen y nos dan energía.

¿Qué práctica espiritual -compartir, autolimitarnos, pedir ayuda al Boreh Luz, etc.- puedes volver a emprender?

No necesitas dispararte hacia la cima.

Sólo da un paso.

Y el que sigue.

Y el que sigue.

Finalmente llegarás allá.

jueves, 3 de enero de 2008

Reflexión diaria

Es fácil ser espiritual cuando tenemos carencia de algo.
Pero no es tan fácil mantener la llama una vez estamos saciados. hay personas que se acercºan a la espiritualidad desesperados por solucionar sus dificultades. Pero, una vez consiguen lo que quieren, ya no tienen la misma intensidad ni deseo.
Tan pronto como su relación está mejor, tienen dinero nuevamente en el banco, o la salud les ha sido restituída, ya no están tan dispuestos a hacer lo que se necesita para conectarse. Yo también soy culpable de esto mismo.
Obtener energía y mantener conciencia de la Luz es más importante después que obtenemos lo que queremos porque es sin programación. Es un nivel más alto de conexión espiritual.
Recuerda una gran oración que fue respondida. ¿Recuerdas la intensidad de tu deseo antes de obtener lo que querías? Permite que esto salga a flote hoy y al hacerlo, recibirás aún más satisfacción en esa área.

CABALÁ:LA LEY DE LA REALIDAD por Rav Michael Laitman



La cercanía o lejanía corporal no es lo mismo que la cercanía o lejanía espiritual.Cuando hay algo que realmente queremos, éste ocupa todos nuestros pensamientos, sentimientos e imaginación.

Como el hacha corta y divide un objeto físico en dos, así la desemejanza en forma separa y divide el objeto espiritual en dos.No se trata de estar cerca o lejos físicamente sino de la equivalencia en forma.Las personas son iguales en forma [cuando] cada una ama lo que la otra ama y odia lo que la otra odia.Prefacio al Zohar (Rabí Yehudá Ashlag)


Fíjate qué curioso es nuestro mundo. Tú y yo nos encontramos a un me­tro de distancia, hablamos, nos vemos, pero ninguno tiene la menor idea sobre los pensamientos y deseos del otro o de dónde real­mente está.


Es posible que en este momento estés pen­sando en otra persona que vive o vivió en algún otro continente o época.


Es sabido que las perso­nas enamoradas llevan con­sigo a su enamorado adon­de sea que vayan. Hablarles es una experiencia realmen­te aburrida; aunque estuvie­ran contigo, sus pensamien­tos están en su maravilloso mundo de los enamorados.


En contraste a esto, si me preguntaras al lado de quién estuve sentado hoy en el tren en camino al trabajo, o al lado de quién estuve parado en la fila para com­prar las entradas de la semifinal de fútbol, segura­mente no podría decirte, porque mientras esperaba en la fila o viajaba en el tren, estuve pensando en otras cosas o personas.


En conclusión, la cercanía o lejanía corporal, no es lo mismo que la cercanía o lejanía en nuestra vida in­terna. Es decir, cuando hay algo que realmente quere­mos o con el que sentimos proximidad, éste ocupa to­dos nuestros pensamientos, sentimientos e imaginación.

Equivalencia natural


Si observamos cómo fun­ciona la ley de equivalencia de forma en la naturaleza, notaremos que no hay nada nuevo aquí. Vemos sólo lo que nuestro sistema de percepción -por ejemplo, el ojo- es capaz de captar por equivalencia de forma.


El ojo humano divisa una longitud de onda que con­cuerda con la gama que va desde el violeta hasta el rojo. Por eso, somos inca­paces de captar una longi­tud de onda más alta que la violeta, por ejemplo, la ul­travioleta, a menos que tengamos un equipamiento apropiado.


La abeja divisa una lon­gitud de onda ultravioleta y de esa manera localiza flores de distintos tipos. Los mos­quitos, en cambio, captan la longitud de onda apropiada a ellos y así pueden dirigir un ataque directo a tus venas. La ley de equivalen­cia de forma funciona aquí de una manera ¡muy tangi­ble!


Sabemos que la realidad está compuesta de múltiples frecuencias que afectan nuestras vidas aunque so­mos incapaces de percibir­las, como la radiación de los rayos X, o las ondas de radio. Si sólo tuviéramos el instrumento adecuado de captación, capaz de trans­formar estas ondas en una longitud adecuada a nues­tros sistemas naturales de percepción -los oídos, ojos, nariz y diversos sensores de nuestros cuerpos- podría­mos reconocer la existencia de estas ondas en el aire.


Por ejemplo, si te pregun­tara si ahora hay alguna transmisión en tu estación de radio predilecta, contes­tarías que no lo puedes saber a menos que prendié­ramos la radio en la fre­cuencia de dicha estación. ¿Qué es entonces lo que se genera en la radio?


El aparato de radio sim­plemente sintoniza la fre­cuencia que ya se encuentra en el aire, incluso antes de prenderla. Luego convierte el mensaje producido por la emisora radial, de una fre­cuencia de onda que no podemos percibir, a una que nuestro oído es capaz de captar.


Cercanos y lejanos


Cuando usamos el térmi­no cercano, nos referimos por ejemplo a la tía Juanita que vive en Buenos Aires o a José, el hijo de Rosa, la hermana de la abuela. A veces también usamos ese término para enfatizar la cercanía de ideas entre no­sotros, como cuando ambos creemos que es necesario un cambio social en el país. Otras veces, este concepto se usa para expresar la medida de amor recíproco entre nosotros; por ejemplo, al pensar y desear que el otro tenga una vida buena y agradable.


¿Qué es entonces, la cer­canía espiritual?


La equivalencia de forma espiritual


En el mundo espiritual funciona la ley de la equi­valencia de forma, sólo que en el mundo espiritual no se habla de la igualdad de frecuencias u ondas, sino de una semejanza o desemejan­za de intenciones.


En el mundo espiritual se miden sólo las intenciones (los pensamientos). La naturaleza del hombre es pen­sar en sí mismo y su propio provecho, mientras que la Fuerza Superior que dirige nuestras vidas y toda la realidad, actúa sólo por amor; para dar, otorgar.


Así, en el plano espiritual existe una inversión de for­ma entre el ser humano y la fuerza que dirige nuestras vidas. Por lo tanto, si nues­tro deseo es conocer y entender el Gobierno sobre el mundo, tendremos que adquirir el atributo de otor­gamiento. Mientras sigamos pensando sólo en nosotros mismos y en nuestro benefi­cio, no podremos saber las causas de lo que ocurre a nuestro alrededor y dentro de nosotros, ya que queda­remos en un estado opuesto al de la Fuerza Superior.


Sólo si encontramos la manera de elevarnos por encima de nuestro egoísmo, liberándonos de la auto-preocupación, alcanzaremos la medida de equivalencia de forma, como dijeron nuestros sabios: Así como Él es misericordioso, tam­bién tú serás misericordioso; así como Él es piadoso, también tú serás piadoso.
Así penetraremos en un mundo nuevo, de otorga­miento, generosidad y amor. Por consiguiente, lo­graremos experimentar el bien y la felicidad; ¡la Meta principal de la Creación

PARASHÁ VAYERA por Rav Peter Tarlow


La parashá para la semana que entra se llama "VaYerá". La van a encontrar en el Libro de Éxodo 6:2-9:35. Esta sección trata de una de las partes más problemáticas de la Biblia, el uso de las pestes como una herramienta para logar la liberación nacional. Hay una gran cantidad de comentarios rabínicos sobre la necesidad de estas plagas o si eran morales. ¿Debería haber sufrido el pueblo de Egipto a causa de los pecados del faraón en su liderazgo?



Toda esta historia del drama de la liberación nacional es única entre los otros dramas nacionales. La mayor parte de las historias nacionales presentan ésta como "la rebelión del pueblo" contra una potencia extranjera cruel. Solamente en el caso de Israel D'os recibe el crédito para este logro. Hasta el gran libertador, Moisés, se ve como un mal orador a quien D'ós debe animar para que lleve a cabo su lugar en la historia del pueblo judío. Así en nuestra historia, solamente es D'os que da libertad al pueblo y es D'ós que nos enseña a través de una serie de diez plagas varias lecciones.



Las diez plagas presentan problemas éticos adicionales. Al leer esta historia por la primera vez, parece ser nada más que un cuento de niños. Si la volvemos a leer, sin embargo, en un nivel más sofisticado, vemos una historia más correcta que muchas reediciones de otras historias enseñadas en los colegios.



La Biblia nos enseña dos lecciones importantes. La primera es que la mayoría de la gente tiene miedo de las revoluciones; buscamos lo conocido hasta cuando los patrones nos hacen la vida insoportable. Es la tarea del liderazgo animar a la gente y por eso leemos en esta parashá (6:9) "v'lo shamu el Moshe mikotzer ruach umeavodah kashah/ a causa de la esclavitud cruel aplastó el espíritu del pueblo, ellos (el pueblo) tenían miedo de escuchar." El liderazgo, entonces, debe buscar la manera para desafiar la "atrofia de voluntad" y llevar el pueblo adonde temen ir, y ayudarlos a ver que más allá de la degradación está la época de la liberación.


La segunda lección de esta parashá es que la historia se realiza en el nivel macro y no el micro. Es decir, que los buenos/inocentes también sufren de lo malo causado por las acciones de los culpables que han apoyado un gobierno malo. Este principio bíblico es invariable y corresponde a todos los pueblos y sus gobiernos. Así encontraste con las historias ajenas, el Libro de Éxodo nos presenta con la comprensión que el camino a la libertad no está pavimentado por la gloria sino por las plagas y hasta por el sufrimiento de los inocentes. La libertad está ganada no por alabanzas sino por los temores universales. Visto así ¿Clasificarían Uds. nuestra liberación como un milagro?





Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M