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lunes, 23 de marzo de 2009

UNA SONRISA AGRIDULCE, PERO UNA SONRISA AL IN Y AL CABO

Una niña iba paseando por las calles de Madrid, con su perro atado a una correa.
Repentinamente, el perro enloqueció y atacó a la niña, su dueña.
Un peatón que accidentalmente pasaba por allí, intervino y defendió a la niña, matando al perro que no era, ni más ni menos, que un Pit Bull, un perro de presa.
Mientras el peatón tranquilizaba y calmaba a la niña, se le acercó un periodista.
-¡He visto todo!¡Una completa hazaña! Ya tengo los titulares de todos los periódicos de mañana: "Madrileño salva a una niña indefensa del ataque de un perro asesino".
-Perdone, le dice el peatón, pero no soy madrileño.
- No importa, cambiamos el titular a:"Ciudadano español salva a una niña indefensa del ataque de un perro asesino".
-Lamento incomodarle, pero no he nacido en España, espetó el anónimo peatón.
- Eso es irrelevante, contesta el infatigable periodista. Cambiamos de nuevo el titular a : "Europeo salva a una niña indefensa del ataque de un perro asesino"
Apesadumbrado por la insistencia del incansable informador de la verdad, el anónimo héroe le confiesa: "Soy israelí".
Sobreponiéndose a la losa de la verdad, el periodista no ceja en su empeño. "Bueno, eso es accidental y podemos, de nuevo, cambiar los titulares: "Judío asesina a la mascota de una niña indefensa".

LA SALSA DE MAMÁ

Había una vez un muchacho, bien alto, muy buen mozo. Rico, muy exigente y mañoso con la comida. Su madre estaba desespera­da, pues le compraban y preparaban las comidas más exquisitas en la casa, pero no le gustaba nada.

Una noche fue a comer a un restaurante, quería saber si existía allí algo que le gustara. Se sentó, ordenó varios platos, los probó pero ninguno le agradó. Los puso a un lado y gritó:

"¡¿Aquí, acaso, no saben cocinar?!"

Entonces, se le acercó un camarero y le dijo:

"Si quieres comer bien, yo te ayudaré. Sólo espera que termine mi trabajo y me acompañarás. Mi madre cocina muy, muy bien. Te aseguro que nunca comerás con tanto agrado como en nuestra casa."

El muchacho que siempre estaba listo para probar nuevas comidas, aceptó la invitación con muchas ganas. Esperó al mozo hasta que éste terminara su trabajo. Una vez ya fuera, el muchacho le preguntó al mozo en dónde vivía y él le contestó que muy cerca del lugar donde estaban.

Empezaron a caminar, a caminar ya caminar, escalaron ce­rros, bajaron llanuras. Después de algún tiempo, el muchacho preguntó:

"¿Estamos muy lejos todavía?"

El mozo contestó que estaban por llegar.

Continuaron caminando y, luego de dos horas o más. llegaron a la casa de la mamá del mozo. Subieron cuatro pisos y. finalmente. el muchacho que estaba muy cansado, pudo sentarse al lado de la mesa.

El mozo llamó a su madre y le dijo:

"Por favor trae un poco de la salsa que sólo tú puedes preparar."

"Con gusto, .. - dijo la mamá y se fue a la cocina y trajo una buena cantidad de salsa. El muchacho se acercó al plato y comió la salsa sin dejar ni una gota. Llamó a la mamá, agradeció la comida y le dijo:

"Señora, en toda mi vida, nunca, comí una salsa tan sabrosa como la suya. ¿Podría servirme un poco más?"

El mozo se echó a reír y le respondió al muchacho: - "La salsa es la misma que tú comiste en el restaurante, pero tú nunca te habías sentado a la mesa tan cansado y con tantas ganas de comer como ahora."

martes, 17 de marzo de 2009

OTRA SONRISA

¿Qué es lo que sucede cuando una mosca se posa en una taza de café?
Un Inglés: Arroja la taza con la mosca dentro y se pone de pie con displicencia abandonando el bar. Paga su cuenta y se despide con señorío.
El Estadounidense: Saca la mosca de la taza, susurra un ¡shit! Y se toma el café.
Un Chino: Se come la mosca. Se fija a su alrededor si algún espía del gobierno lo vigila y arroja el café a la basura.
Un Japonés: Se toma el café con la mosca porque se trata de un agregado de nutrientes que no tiene que pagar.
Un Israelí: Vende el café al americano y la mosca al chino, comienza a cazar moscas por la calle… las deja al aire libre esperando que alguna se vuelva a meter en la taza de los ingleses y de los chinos que vengan al café para quedarse reciclar sus tazas y así poder venderselas de nuevo a los japoneses a precio de café (sin nutrientes agregados) hasta que logra poner un bar propio.
Un Palestino: Acusa al Israelí de usar violencia en su contra por ponerle la mosca, pide ayuda de la ONU y utiliza un prestamo o un regalo de la Unión Europea aduciendo que se quiere comprar una nueva taza de café pero el dinero lo usa para comprar explosivos y así poder explotar el café en donde están sentados el inglés, el americano, el chino y el japonés con el israelí, a quien acusan de uso desmedido de la fuerza.
Un Español (que mira desde muy lejos): Se apresura a denominar lo sucedido como un “genocidio” contra el palestino, cuando los países latinoamericanos refritan las informaciones de los medios españoles que indican que la “mosca que le puso el israelí al palestino estaba envenenada”, en Madrid se sienten más apoyados y reimplantan la Inquisición.

UNA SONRISA, POR FAVOR

Resulta que el presidente de Irán llama por teléfono a Obama para felicitarlo y contarle un sueño sensacional que tuvo esa noche.
El presidente iraní le cuenta que soñó que: EE.UU. se había convertido en un enorme país musulmán, todos iban vestidos como musulmanes, con galabías, todos llevaban un Corán, las mujeres iban con el rostro detrás de los velos, a todos se los veía muy felices y había grandes carteles por todas partes que decían… ¡BIENVENIDOS A LOS ESTADOS UNIDOS DE IRÁN!
Obama le comenta al Presidente de Irán que él también había tenido un sueño similar al suyo. Obama había soñado que: las ciudades de Irán habían entrado en gran actividad económica, estaban muy iluminadas, muy limpias y activas, los hombres vestían a la usanza occidental, las mujeres no estaban con largos vestidos negros y no llevaban velos, sino coloridas minifaldas y profundos escotes, y todos felices y muy contentos, se escuchaba música alegre en las calles y también que en el sueño vio muchísimos grandes carteles por todas partes.
El presidente de Irán le pregunta a Obama....¿Y que decían los carteles? A lo que Obama le respondió.... ¡NO SE!, no los pude entender. ¡No se leer hebreo!

lunes, 16 de marzo de 2009

CÓMO REB YANQUEL COMPRÓ EL VIENTO

Cuando Reb Yanquel, quien era muy pobre y vivía en una aldea de Polonia, tuvo que pagarle la renta al dueño de su casa, se vió muy afligido. No sabía qué hacer y de dónde sacar el dinero. Temía que el propietario lo mandase a la cárcel y que su familia -que D's no lo permita- pasaría hambre. En su desesperación, fue a ver al Rebe de Kotzk, en la ciudad vecina. Al llegar allí, le dijo:

"Rebe, tengo que pagar la renta anual y el dinero no me alcanza. ¿Qué puedo hacer?"

El Rebe pensaba y pensaba hasta que le dijo:

"Compra cualquier cosa que te ofrezcan en venta. Y Dios te ayudará. Excepto objetos robados, naturalmente."

Reb Yánquel se fue directamente donde el arrendador, para preguntarle si tenía algo que vender. Cuando llegó, había una gran fiesta, y éste se encontraba en el jardín rodeado de sus invitados. El dueño de la casa, al verlo, lo llamó, pero Yanquel se sintió incómodo y quiso retirarse.

El dueño de la casa, que quería burlarse de Yanquel, le pidió que se acercase y le dijo:

"Yanquel, ven acá. Quiero hacer negocios contigo."
Mientras le guiñaba el ojo a sus invitados.

"Pues, pues... quería preguntarle si tenía algo para vender" ­titubeó Yanquel.

"¡Claro que sí! Te venderé el viento."

En este momento todos los invitados que estaban rodeándolos, comenzaron a reír. Yanquel, muy avergonzado, le preguntó al dueño de la casa, cuánto costaba el viento; y él le respondió:

"Es una ganga para ti. Tan sólo cien denarios."

Yanquel. que sabía que sólo pretendía burlarse de él. prestó atención a las palabras de su apreciado Rebe. Así, decidió tratar el asunto como cualquier otro negocio.

"Bien, señor. ¿Cuáles son las condiciones de pago?" - preguntó Yanquel.

"Es muy simple: entre hoy y mañana, debes pagarme cinco denarios; y antes de cumplirse un año, los otro noventa y cinco."

"¿Firmaremos algún contrato?" - preguntó Yanquel.

"Por supuesto" - le contestó el dueño.

Llamaron a su escribano y le ordenó que redactase el contrato dónde debía decir que Zygmunt Polski le vendía al Judío Yanquel Rabinovich el viento por un plazo de diez años, contra pago de cien denarios anuales. Ambos firmaron el documento, y. sin tomar en cuenta las insistentes burlas de los invitados, Yanquel se retiró con respetuosos saludos.

Al llegar a su casa, le contó a su mujer lo sucedido. Ella pensó que se había vuelto loco su marido, pero él le explicó que había seguido el consejo del sabio Rebe.

Al día siguiente, Yanquel saltó de su cama con una idea maravillosa: decidió ir a reclamar la renta por el uso de su viento, pues él era el nuevo dueño, y todos los molinos que había en las propiedades vecinas, usaban el viento.

Tremenda sorpresa para los mol1neros. Les mostró el contrato y no pasó mucho tiempo hasta que Reb Yanquel pudo pagar los cien denarios por el viento y la renta anual de su casa. Así, esta vez el polaco rico ya no pudo burlarse de él.

El que ríe último, ríe mejor.

jueves, 12 de marzo de 2009

VIDRIO Y ESPEJO

Donde la Tora resume la construcción e instalación del Taber­náculo (Mishkan) portátil en el desierto, menciona también que había un espejo para las mujeres que estaban en la entrada para el servicio. No se sabe de cuál servicio se trata. Hay varias opiniones. Según el Midrash, el espejo es para que aprendamos a mirarnos tal como los demás nos miran.

Un cuento jasídico nos cuenta que un jasid - un hombre piadoso - vino a su Rebe para preguntar, para qué servían los espejos en la entrada del Mishkan, y al mismo tiempo pedirle, que invoque la bendición de Dios para él y su familia.

El Rebe le dijo que antes de rogar por la bendición divina, tendrá que estudiar y aprender algo.

"Jankele" - dijo el Rebe, - "pasa al lado de la ventana y mira afuera".

El jasid hizo lo que el Rebe le ordenó. Al pasar algunos minutos mirando para afuera, le dijo el Rebe:

"Jankele, cuéntame ¿qué ves?"

"Veo a mucha gente, hombres, mujeres y niños, algunos bien vestidos, otros en harapos. Algunos están conversando, otros venden sus mercaderías, hay varias personas que hacen compras. Se desarrolla tranquilamente la vida cotidiana".

Entonces le dijo el Rebe: - "Jankele, ven acá al lado del escritorio. Allí hay un espejo. Ponte frente a él y cuéntame, ¿qué ves?"

"Lo único que veo es a mi mismo."

"Esta es la lección" - dijo el Rebe. - "Me gustaría que la aprendieras. La diferencia entre el vidrio y el espejo es: el vidrio deja ver a la gente, el espejo sólo a tí mismo. Quien mira sólo a sí mismo, piensa siempre en sí mismo, en sus problemas; quien mira tras el vidrio, nota y percibe los problemas de los demás. Aprende a desprenderte de tu espejo y mira lo que pasa en el mundo. Participa en la solución de los problemas de los demás, merecerás y recibirás la bendición de Dios y tendrás una vida digna y dignificada, por la cual le rogaría a Dios para ti" - terminó él.

miércoles, 11 de marzo de 2009

EL VECINO Y LOS CALZADOS

En el segundo piso de un edificio vivía un borrachín. Cada noche llegaba muy tarde, se quitaba los zapatos y como estaba borracho, los dejaba caer al suelo de su pieza.

Y, como era muy tarde, el vecino que vivía en el piso de abajo, despertaba por el ruido causado por los zapatos.

Un día, el vecino de abajo le habló a su vecino borracho de arriba y le dijo: - "Lo que tú bebes, es asunto tuyo. Que te dé prove­cho. A mi no me interesa. Pero, a medianoche cuando te quites los zapatos, no los tires, porque me despierto de un tremendo salto cada noche. Por favor, ponlos bien despacito en el piso".

"Está bien" - le contestó el borrachín.

A la noche siguiente, como de costumbre, el hombre llegó a casa bien borracho y bien tarde. Se quitó un zapato y lo tiró al suelo, como era su costumbre. Al quitarse el segundo, se acordó de lo convenido con su vecino y lo puso bien despacito en el suelo.

El vecino de abajo, al despertarse por el ruido del primer zapato, quedó esperando el ruido del segundo para no despertar una vez más.

Y siguió esperando, y siguió esperando, pero no hubo segundo golpe desde arriba. Entonces tomó un palo, golpeó el cielo raso y empezó a gritar: "¿Y qué hay con el segundo zapato? ¡Estoy esperando! ¡Ya quisiera dormir!".

martes, 10 de marzo de 2009

EL CIEGO Y EL SORDO

Una vez hubo dos hombres en una pequeña ciudad a quienes Dios les proporcionó una casa linda y una buena entrada. Tenían también esposas, hijos e hijas, a quienes podían dar una buena educación. Pero les faltaba una sola cosa en este mundo. A uno le faltó la luz del día, porque era ciego y tenía manchas en sus ojos. Al otro, el sentido del oído, porque era totalmente sordo. Y los dos se quejaban por su mala suerte.

El ciego habló así: - "Oh Dios poderoso. Tú habías creado a miles y miles de seres humanos en este mundo Tuyo y a todos diste ojos para poder ver cuando sale el sol, cómo son los campos y los viñedos y los árboles en flor. Pero yo, aunque tenga ojos, no puedo ver nada".

Y el sordo dijo: - "Dios poderoso, se dice que Tú no habías creado nada en vano y que cada parte del cuerpo que les diste a los seres humanos y a los animales, tiene su por qué y su para qué. Esos oídos que me has dado ¿para qué me sirven? Están puestos en mi cuerpo, sin embargo, yo no escucho nada".

Llegó un médico milagroso a esta ciudad. Toda la gente celebraba sus conocimientos pues, como dijeron, podía abrir los ojos de los ciegos, y también los oídos de los sordos.

Los dos fueron a verlo. Se inclinaron delante de él y le dijeron:

- "Sánenos, señor, y recibirá de cada uno de nosotros una bolsa de dinero como recompensa por su intervención."

El médico enseguida les preparó los ungüentos correspondien­tes.

El ciego untó la pomada sobre sus ojos, los frotó con agua limpia y - sus ojos se abrieron. Y él pudo ver todo. Vio la maravilla del día y el arco celestial lejano e infinito. Vio a los hombres, cómo andan y corren hacia su trabajo. Vio animales y pájaros, todos disfrutando la luz del día resplandeciente.

También su amigo frotó sus oídos con el agua curativa y, de repente, pudo escuchar todo. Se encontró con sus amigos. Hablaron con él y pudo escuchar su voz, hacer diferencia entre las voces bajas y fuertes, entre una voz agradable y desagradable...

Los dos estaban muy felices y contentos con este enorme cambio en sus vidas y se apuraron en llegar a su casa, para contar esta noticia brillante a sus mujeres.
Apenas hubo vuelto el ciego a la puerta de su casa, vio a una mujer fea como un monstruo que vino a su encuentro y le preguntó:

- "¿Dónde estuviste, esposo mío?"

Se estremeció al ver qué fea era ella y pensó: - "¿Tengo que compartir toda mi vida con esta mujer?" - Se quedó muy confundido y angustiado.

Cuando el sordo llegó a su casa, lo maldijo una mujer mala, con las maldiciones más groseras por haber llegado tarde, y ni quería saludarlo. Entonces dijo el hombre que acabó de sanarse: - "¿Tengo que compartir mi casa con esta mujer?" - y se quedó callado porque en su alma se sentía engañado. Y la mujer mala amargaba la vida de su hombre, que hace poco antes era sordo. Ella peleaba con él mucho más que antes, y el ciego que había recuperado su vista, estaba sentado junto a su mujer que parecía un espantapájaros. Estuvieron juntos al lado de la mesa y él no se sentía capaz de levantar su vista para verla, por fastidio.

Los dos estaban desesperados y cansados de la vida y pregun­taron: - "¿Por qué nos ha sanado Dios? Antes estuvimos mejor que ahora".

Probablemente todos entenderán la moraleja de este cuento: No hay mal que no podría ser seguido por algo peor.

martes, 3 de marzo de 2009

EL TESORO DEBAJO DE LA ESTUFA

Hay cuatro sueños que se convierten en realidad: un sueño en la madrugada, un sueño que ha sido anunciado y presagiado, un sueño que se repite, y un sueño que está soñando otro acerca de esa persona. (Talmud Berajot 55).

Cierta vez, el pobre y menesteroso Rabí Eizik Ben Jekl de Cracovia soñó que debía ir a Praga y excavar debajo del puente que conduce hacia el palacio real, pues allí encontraría un gran tesoro escondido para él.


Se fue a pie a la capital de Bohemia. Cuando llegó al puente, vio allí a un policía caminando de ida y vuelta. Tuvo miedo de empezar a excavar en presencia de éste.
Como el policía tenía su servicio de patrulla en el mismo lugar día tras día, comenzó a sospechar del Rabí y le preguntó por la razón de su comportamiento. El Rabí le contó su sueño.
El policía le contestó con ancha sonrisa: - "¿Quieres decir que tú has recorrido un camino tan largo por un sueño? Parece que ese es el destino de aquella gente que cree en ellos. Si yo creyera, también ya hace tiempo tendría que haberme ido bien ligerito, pues a mí se me aconsejó en un sueño ir a la ciudad de Cracovia, entrar en la casa de un judío de nombre Eizik Ben Jekl, excavar debajo de su estufa, y sacar de allí un tesoro bien importante. ¡Eizik Ben Jekl!

¿Es ésta una información exacta? La mitad de los judíos de esa ciudad se llama Eizik y la otra mitad se llama Jekl. Eso significaría que tendría que excavar debajo de cada casa de la ciudad".


Así habló el policía y no dejó de reír. Cuando Eizik Ben Jekl escuchó sus palabras, se despidió de él y regresó a su casa. Apenas llegó, excavó una fosa bien profunda debajo de su estufa y descubrió allí un tesoro de mucho valor, con el que construyó una sinagoga, que siguió existiendo durante muchos años, con el nombre de "La sinagoga de Rabí Eizik Ben Jekl".

¿Cuál es la moraleja de esta historia? No busques tu buena suerte en las lejanías. La encontrarás en tu propia ciudad, en tu propia casa.

lunes, 2 de marzo de 2009

LA BOLSA PERDIDA

Se cuenta que en una gran ciudad de Europa, vivía un hombre muy avaro, el que un día al salir de su trabajo, perdió una bolsa con quinientos ducados. Tan afligido se sentía, que no demoró ni un segundo en ir y poner un aviso en la entrada de la sinagoga para ofrecer una generosa recompensa al que la hubiese encontrado.

Un hombre, tan pobre como honrado, encontró la bolsa y no dudó en llevársela al avaro. Al recuperar éste su bolsa, se arrepintió de la recompensa, diciéndole al pobre hombre:

"En la bolsa tenía mil ducados y aquí no hay más que quinien­tos. ¿Dónde está lo que falta?"

El pobre hombre, que entregó la bolsa sin sacar ni una sola moneda de ella, no pudo probar su inocencia y tuvo que regresar a su casa con las manos vacías. Al saberlo su esposa, le pidió que fuesen a ver al Rabí.

Dos eran las razones de la visita: la conducta del avaro, ya que no cumplió con la promesa de la recompensa, y peor todavía era, elhaber calumniado al pobre hombre.

El Rabí, mientras se pasaba las manos por su larga barba blanca, reflexionaba. Por fin, citó al rico avaro.

"¿Que cantidad de dinero había en tu bolsa?" - le preguntó.

"Mil ducados."

"¿y cuánto había en la que te entregó este hombre?"

"Sólo había quinientos."

"Entonces, esta bolsa no es laque tú has perdido. Devuélvela a este hombre y espera a que te traigan latuya."

Con estas palabras el Rabí despidió a los querellantes. Y el avaro, con dolor en su alma, tuvo que entregar la bolsa al pobre, pues no se debe ofrecer lo que no estamos dispuestos a cumplir.

martes, 24 de febrero de 2009

EL FESTEJO DE CASAMIENTO Y EL DIVORCIO

En la ciudad de Sidón. había una mujer que estaba casada hace más de diez años y no tenía hijos. Fue a Rabi Simón ben Yojai, junto con su marido, para que éste les diera el divorcio. Entonces Rabi Simón les habló así: "Yo les afirmo bajo juramento, que como ustedes ofrecieron una gran fiesta cuando se casaron, deben orga­nizar una gran comida al divorciarse".

Con esta decisión se fueron de la casa del Rabí y organizaron una gran comida. Durante la comida, la mujer le dio al hombre mucho vino para tomar, de manera tal que su corazón se puso muy alegre y contento, y le dijo a ella: "Hija mía, llévate contigo lo que te gusta más de nuestra casa, y llévatelo a la casa de tus padres".

¿Qué hizo ella? Cuando él estaba profundamente dormido, llamó a sus sirvientes y sirvientas y les dijo: "Lleven a mi marido junto con su cama a la casa de mis padres".

Es lo que hicieron ellos.

Hacia medianoche, despertó el hombre y como ya no estaba ebrio, le preguntó a su mujer: - "¿Hija mía. dónde estoy?"

"En la casa de mis padres" - le contestó ella. Y cuando le preguntó, cómo había llegado allí, ella le contestó: --"Tú me dijiste durante la comida de la noche que puedo llevarme a la casa de mis padres lo que más me guste. Para mí no hay nada mejor en el mundo que tú".

Cuando volvieron una vez más donde Rabí Simón y le contaron todo, éste rezó con ellos a Dios, y Dios escuchó su oración y les bendijo con muchos hijos.

domingo, 15 de febrero de 2009

HUMOR JUDÍO

Rabí Azriel Hurvitz preguntó al rabí de Lublin:
- ¿Cómo es que usted tiene tantos discípulos? Yo le supero en sabiduría y nadie viene a escuchar mis enseñanzas.
El justo repuso:
- A mí también me extraña que tanta gente venga a escuchar a un hombre insignificante como yo, en vez de buscar la verdadera doctrina junto a usted, que es un pozo de ciencia. Quizás acudan a mí porque me asombro de que vengan y no acudan a usted porque usted se asombra de que no vengan.

viernes, 22 de agosto de 2008

L'BIDDURJEM/Para reír por Rav Peter Tarlow

Se falleció Itzik, residente de la ciudad de Haifa e infelizmente lo mandaron al infierno.

Se quedó pasmado al descubrir que el infierno estaba lleno de rica vegetación , de corrientes de agua, de lindas cascadas y de árboles frutales en todas partes. Todos le parecieron a él felices.

-Parece Vd. sorprendido- le decía un residente del infierno,

Itzik le respondió -pues, sí- . Pensaba que el infierno sería muy seco y con mucho calor, es decir: como un desierto. Pero, solo veo árboles llenos de fruta, flores bellas, legumbres de todas las variedades, y un pasto rico con agua en todas partes.

-Bueno- le decía el otro residente del infierno. Era como pensó, pero algunos israelitas llegaron y lo regaron bastante hasta que el infierno se desapreció.

viernes, 25 de julio de 2008

POEMAS DE SIÓN II por Yehudah HaLeví

El día que desfalleció mi alma por el Santuario
se apoderó de mí el temblor de la partida.
Mas el de gran consejo propició el viaje,
y por Su Nombre encontré en mi corazón apoyo.
Por eso ante El me postro en cada
viaje, y le estoy reconocido en cada paso.

lunes, 14 de julio de 2008

POEMAS DE SIÓN I de Yehudah ha-Levi

Hermosa Colina, alegría del mundo, ciudad del gran Rey,
¡por tí suspira mi alma desde los confines de Occidente!
Mis entrañas se conmueven cuando me acuerdo de antaño,
de tu Gloria que fue desterrada, y tu Templo destruido.
¿Ójalapudiera volar sobre alas de águila
para regar con mis lágrimas tu polvo, mezclándolos!
Te busco aunque falte tu rey, y aunque en lugar de tu
bálsamo de Galaad haya ardientes serpientes y escorpiones.
¿Cómo no me conmoveré ante tus piedras y nos la besaré, si es
a mi boca el sabor de us terrones másgrato que la miel?

domingo, 13 de julio de 2008

LA HIPOCRESÍA DEL HAMBRE por Dr.Guido Maisuls



Quizás todos estamos enterados que actualmente millones de personas están condenadas a subsistir con menos de un dólar por día, y que la mitad de la población mundial vive con apenas 2 dólares diarios. Que la desigualdad mundial aumenta rápidamente y también crece la desigualdad entre "pobres" y "ricos" dentro de cada país. Que desde el año 1900 el ingreso medio en los países ricos con respecto a los pobres tenía una proporción de 1 a 4 y que hoy, en plena era de la globalización, la proporción es de 1 a 30.

Muchas veces no nos queremos inmiscuir con los temas económicos como si esto perteneciera únicamente al área exclusiva de grandes y sesudos especialistas pero en la era de las comunicaciones se producen a veces la posibilidad de conocer e meternos en la cruda realidad que nos circunda, por eso "La economía, estúpido" (the economy, stupid), que fue una frase muy utilizada en los Estados Unidos durante la campaña electoral de Bill Clinton en 1992 contra Bush padre y que le permitió llegar a la Presidencia. Muy a menudo escuchamos esa celebre frase: Es la economía, estupido.

Viendo los informativos en Internet, me entero de que los dirigentes de los países mas poderosos de la tierra se acaban de reunir en Tokio pues se encontraron, entre otras cosas, para debatir la tremenda suba del precio y la escasez de los alimentos; los lideres del grupo de los ocho (G8), Bush, Merkel, Brown, Berlusconi, Sarkozy, Fukuda, Harper y Medvedev se preocuparon mucho por la crisis alimentaria y por los pobres y hambrientos del mundo mientras cenaban los mas sofisticados manjares y delicattessen dignos únicamente de los más ricos y poderosos del mundo como maíz con caviar, dados de atún con aguacate y gelatina de soja o almejas hervidas, salmón ahumado y erizos de mar y además gambas, ternera, verduras...etc.

A principios de junio hubo otra reunión cumbre en Roma de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que fue auspiciada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), a la que asistieron 40 jefes de Estado y de gobierno, quienes entre sesión y sesión disfrutaron de la exquisita gastronomía y los extraordinarios vinos italianos, solo lograron compromisos muy pobres para hacer frente a la escasez y encarecimiento de los alimentos que afecta a mas de 100 millones de personas en el mundo. El menú para los jefes de Estado en uno de los almuerzos fue volován con queso mozzarella, pasta con salsa de calabaza y camarones en crema, rollos de ternera con salsa de tomates cherry y albahaca, así como espinacas al estilo romano, con vinos de Orvieto, de la región italiana de Umbría, cosecha 2005.

La hipocresía es el acto de fingir que se tienen cualidades, ideas y sentimientos que en realidad no se poseen. La palabra proviene del latín tardío hypocrisis y del griego hypokrisis, que significan acción de desempeñar un papel. Wikipedia

De acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la FAO, el precio de los alimentos se ha encarecido 45% en los últimos nueve meses, los cereales con un alza de 41%; aceites vegetales un 60%; y los productos lácteos 83%. Entre marzo de 2008 y el mismo mes del año pasado, el valor de venta del trigo para fabricar pan se disparó 130%. En el 2007 los precios de los cereales aumentaron un 77%.

Un informe del Banco Mundial define al hambre como "una sensación desagradable o dolorosa causada por la falta de alimentos" y el Director del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn predice que ''Miles, cientos de miles de personas padecerán hambre. Los niños sufrirán de malnutrición, con consecuencias por el resto de sus vidas''.

Todo esto ya esta anunciando muy malos presagios y reacciones desesperadas en las poblaciones mas afectadas del planeta:

En Haití, uno de los países mas pobres del planeta, las masas hambrientas se lanzaron a las calles provocando disturbios y gritando «Estamos hambrientos».

En Tailandia y Pakistán, el Ejército protege los almacenes de alimentos para evitar el saqueo ya que están asediados por cientos de miles de famélicos ciudadanos.

En Egipto, donde un tercio de la población vive debajo de la línea de subsistencia y el único alimento al que pueden aspirar es al pan, en marzo de este año se produjo una situación dramática ya que tuvo que intervenir el ejercito para evitar peleas, disputas y enfrentamientos entre los desesperados compradores y con el triste saldo de varios muertos producidos en las colas de las panaderías y todo por unas simples y nutritivas rodajas de pan.

En Corea del Norte se agudiza las falta de alimentos y se esta produciendo una de las peores hambrunas en un país donde impera la concepción estalinista de la economía y en el que murieron de hambre ciento de miles de personas en épocas recientes y sencillamente por falta de comida.

En America latina, 53 millones de personas padecen de hambre y desnutrición y la causa es por no tener acceso a los alimentos, aun mas en la Argentina que es el quinto exportador mundial de cereales y a pesar de que actualmente su economía esta pasando por un periodo de bonanza y con un crecimiento anual del 8 % del PBI, mueren por día 25 niños menores de un año por causa de la desnutrición, según el informe Unicef del 2008.

Y la larga lista continua: Burundi, Mauritania, Camerún, Indonesia, Tailandia, Filipinas, Perú, México, etc., etc. donde millones de personas que hace seis meses no estaban incluidas en los tristes registros de la necesidad urgente de recibir alimentos o de ser protagonistas de una nueva y penosa catástrofe humanitaria.

Mientras tanto el resto del planeta sigue girando con su injusta rutina habitual donde millones y millones de dólares son destinados a la fabricación de sofisticados armamentos para la industria de la muerte, millones y millones de dólares van dirigidos en forma insulsa al consumo de productos suntuosos y extravagancias superfluas, millones y millones de dólares se dilapidan impúdicamente en pornografía y prostitucion, miles y millones de dólares se gastan en los monumentales circos deportivos donde solo le dan a la gente circo pero no pan es decir circo sin pan.

El Hambre y la Pobreza: La persistencia de la pobreza y la desigualdad en el mundo de hoy no se puede justificar, la brecha entre ricos y pobres sigue aumentando día a día. Hoy, más de 3.000 millones de personas carecen de una vida digna a causa de la pobreza y el hambre; el desarrollo sostenible en el planeta está seriamente amenazado porque una quinta parte de la población mundial consume irresponsablemente, con la sobreexplotación de los recursos naturales. El crecimiento económico espectacular generado en los últimos años no ha contribuido a garantizar los derechos humanos ni a mejorar las condiciones de vida; al contrario, ha aumentado la desigualdad y la injusticia hasta niveles realmente escandalosos. El camino de la Libertad y de la Justicia Social pasa hoy más que nunca por luchar contra la pobreza, la falta de equidad y el hambre.

Dr. Guido Maisuls
http://cartasdesdeisrael.blogspot.com/

martes, 30 de octubre de 2007

ISRAEL1969 por Jorge Luis Borges


Temí que en Israel acecharía

con dulzura insidiosa

la nostalgia que las diásporas seculares

acumularon como un triste tesoro

en las ciudades del infiel, en las juderías,

en los ocasos de la estepa, en los sueños,

la nostalgia de aquellos que te anhelaron,

Jerusalén, junto a las aguas de Babilonia,

¿Qué otra cosa eras, Israel, sino esa nostalgia,

sino esa voluntad de salvar,

entre las inconstantes formas del tiempo,

tu viejo libro mágico, tus liturgias,

tu soledad con Dios?

No así. La más antigua de las naciones

es también la más joven.

No has tentado a los nombres con jardines,

con el oro y su tedio

sino con el rigor, tierra última.

Israel les ha dicho sin palabras:

olvidarás quién eres.

Olvidarás al otro que dejaste.

Olvidarás quién fuiste en las tierras

que te dieron sus tardes y sus mañanas

y a las que no darás tu nostalgia.

Olvidarás la lengua de tus padres y aprenderás la lengua del Paraíso.

Serás un israelí, serás un soldado.

Edificarás la patria con ciénagas: la levantarás con desiertos.

Trabajará contigo tu hermano, cuya cara no has visto nunca.

Una sola cosa te prometemos:

tu puesto en la batalla.