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viernes, 21 de agosto de 2009

PARASHÁ SHOFTIM por Rav Peter Tarlow


Se llama la parashá para esta semana "Shoftim". La van a encontrar en el Libro de Deuteronomio 16:18-21:9). Su tema central es el desarrollo de un sistema de liderazgo. Aunque la traducción más común de la palabra "shofet" es "juez" en el contexto bíblico suele significar la persona que hacía los juzgamientos políticos. Es con esta acepción de la palabra que se ve la transición a las leyes tocantes a la guerra. Era el trabajo del shofet hacer las decisiones que determinarían si la nación había de entrar en guerra y la manera que iban a conducir la guerra.


Debemos decir que la Torá nos predica la paz, pero era suficiente realista para darse cuenta que hay momentos cuando la guerra va a estallar o hasta cuando la guerra sea necesaria. Toda esta sección semanal gira alrededor del concepto que las leyes deben tener algo que ver con la realidad como es y no con lo que queremos que sea. Por ejemplo, en esta sección encontramos una variedad de leyes que tratan de la protección de los cadáveres de los fallecidos. Dándose cuenta de que los fallecidos no se pueden proteger y que un cuerpo es el recipiente del alma, nos da un ramo de leyes enseñándonos el respecto apropiado por los difuntos.


Quizás no haya ningún lugar para comprender este principio que en el análisis de la parashá de quien debería y de quien no debería entrar en el ejercito. El texto nos enseña que vamos a eximir del ejercito a los hombres que acaban de construir una casa pero aún no viven en ella, a los hombres que recién plantaron un viñedo y no todavía ha probado su fruta, y a los hombres comprometidos pero aún no casados. Por fin la ley Biblia exime del ejercito a los temeroso y a los pusilánimes. Parece que el texto supone que nadie querría eludir sus deberes, pero si un hombre entra en la batalla con resentimientos o pensando en otras cosas, este hombre no sería un buen soldado. Esto es aún más correcto tocante a la 4ª categoría, o sea los que son cobardes o pusilánimes. El texto comprende que la negatividad fomenta más negatividad, y que no hay nada más peligroso al bienestar de un ejercito que una persona negativa.


El texto nos enseña que cada tiene su papel en la vida. Si somos personas negativas, si destruimos en lugar de construimos, entonces la sociedad está en peligro. En cambio, los positivos inspiran a los otros y sus opciones en la vida ayudan a todos. El texto nos desafía preguntándonos que tipo de persona somos. Es importante que sepamos que las opciones que escogemos impactan no solamente nuestra vida sino la de todos que tengan contacto con nosotros.

jueves, 13 de agosto de 2009

PARASHÁ REE por Rav Peter Tarlow


Se llama la parashá para esta semana: Re'eh. Van a encontrarla en el Libro de Deuteronomio 11:26-16:17. Trata de una cantidad de temas, entre ellos encontramos la necesidad de pagar el impuesto que se llamaba "el diezmo", el problema de los profetas falsos, el año de Shmitá (cuando se deja la tierra en barbecho), y las tres fiestas de peregrinación: Pesaj, Shavuot y Succot. A la primera vista, nos parece que estos temas tienen poco que ver uno con el otro. No obstante, el lector que lee el texto en el hebreo original va a fijarse en que el primero versículo de la parashá (11:26) funciona como un atadero de para toda la parashá.


La primera vez que se lee este versículo es muy posible que lo vea como una continuación de la parashá anterior. En ello se ve el tema que nuestras acciones resultarán en consecuencias. El cálculo legal parece ser bien sencillo: obedecer las leyes de D'os y le(s) llegarán las bendiciones, elegir hacer caso omiso de ellas, y se puede esperar las maldiciones.


Una análisis más profunda de este versículo nos revela en él muchos desafíos. El primero es el énfasis en el sentido de la vista. Ésta es una de las pocas secciones semanales que da hincapié al concepto de ver. Entre las religiones monoteístas el sentido de ver es lo menos importante de los cinco sentidos. Por eso entre los Diez Mandamientos se encuentra el que nos prohíbe hacer una imagen de D'os o hasta un cuadro de D'os. También es por eso que el concepto de D'os es verbal en vez de ser un sustantivo. De hecho hacer una definición de D'os es un pecado es una forma de idolatría. Nos vale ver la diferencia entre los conceptos del mundo occidental y los del mundo hebreo. El mundo occidental toma la posición que el ver es creer. Al contrario la Biblia hebrea nos dice que el ver puede ser seductivo. Vemos lo que queremos y por eso damos muy poco énfasis en los milagros. ¿Cuántas veces vemos lo que deseamos ver y lo que nos parece ser verdad al final se resulta en algo falso? Es por eso que las religiones monoteístas dan énfasis al concepto abstracto de oír en vez del sentido concreto de ver. Se puede tocar lo que se ve, pero el sonido, como D'os está en todas partes y en ninguna parte a la vez, no tocable pero siempre presente.


Por eso, en el mundo judío el rezo central es la Shmá, significando "oír o penetrar nuestro sentido de comprender". El uso del verbo Re'eh (vea) no es el único desafío de esta parashá. La parashá abre con las palabras: "Re'eh Anoji noten lifnejem ha'yom brajá uklalá." La traducción literal de la frase es: "Vea, Yo he puesto (estoy poniendo) antes de Vds. hoy (la) bendición y la maldición" Sin embargo, un lector hebreo cualquier va a notar que la traducción no es cierta. Cada palabra en este versículo lleva varias acepciones, varios significados y nos da muchos desafíos intelectuales. Por ejemplo, el verbo "re'eh" (vea) es singular, el verbo "noten" es en el tiempo participio presente (una forma raramente usada en hebreo clásico) y lifnejem (antes de Vds.) es plural. Además, se esperaría que las palabras brajá (bendición) y klalá (maldición) serían plural en vez de singular y sería definidas (la bendición) en lugar de indefinidas (una bendición). Quizás se puede traducir la frase entonces como: "Vea cada uno de Vds., que ando dándoles (a Vds.) algunas bendiciones y maldiciones."


¿Por qué es el verbo inicial, re'eh en el singular y su preposición complementaria (lifnejem/antes de Vds.) en el plural? ¿Nos dice el texto que los éxitos de las sociedades dependen de las opciones tomadas por cada uno de sus ciudadanos? ¿Producen consecuencias colectivas las acciones de cada miembro del grupo? ¿Es la razón que una sociedad falla el derecho de elegir independientemente de las consecuencias sociales de esta elección? Analizado en esta manera el texto nos enseña que una sociedad solamente es tan fuerte como el tejido moral y ético de sus ciudadanos. Este concepto es muy diferente de lo occidental que nos dice que la vida es acerca del derecho individual de elegir. Esta parashá nos plantea la idea que no somos libres de hacer lo que deseemos sin consideración por las consecuencias de nuestras acciones individuales en la sociedad entera.


Tal vez el verbo re'eh signifique más que meramente "ver." Aunque es verdad que re'eh significa "vea" lo que es externo a sí mismo, también tiene la acepción de "verse por dentro." Es decir el verbo re'eh nos lleva en la senda desde la vista por el concepto de la percepción y por fin hasta la aclaración personal. Es este acto de aclaración, de verse por dentro que es central a la parashá para esta semana. Esta parashá nos pide que antes de nada debamos comprendernos y nuestras acciones para integrarnos con éxito en el mundo. Cómo vemos el mundo determina cómo actuamos en él, la manera que tratamos a nuestros prójimos y la manera que realizamos nuestros compromisos. ¿Qué opinan Vds.?

viernes, 26 de junio de 2009

PARASHA KORAJ por Rav Peter Tarlow


La sección semanal para esta semana relata uno de los episodios más triste de la Torá entera y a la vez nos provee grandes discernimientos en la mente de un demagogo. Llamada, Koraj y encontrada en el Libro de Números 16:1-18:32) podemos calificar esta parashá o como una continuación trágica de la anterior (Shalaj) o como la consecuencia de las acciones notadas en la de la semana anterior.


La parashá anterior trata de lo que acontece cuando los perturbadores del orden público y malcontentos, afligidos por la enfermedad de pesimismo socavan (debilitan) una sociedad. Parashat Shalaj relata al lector que Moisés mandó espías (mraglim) a la tierra de Canaán para determinar cómo Israel había de llevar a cabo su misión divina y conquistar la tierra. En esa parashá se aprende cómo los espías cambiaron el mandato de Moisés de "cómo se conquista" a "si la misión era posible." Entonces presentaron un informe a la nación que todo era perdido y que la conquista estaba destinada a fracasar. Difundiendo el descontento por todo el pueblo, D'os por fin decide que no había esperanza para esta generación e iba a obligarlos a morir en el desierto para que haya una nueva, nacida en la libertad, que iba a ser capaz de realizar su misión. Por eso podemos leer esta parashá como la continuación del descontento social que los diez malos espías produjeron entre los Israelitas.


En la parashá para esta semana el sentido de desgana y falta de animo se transforma en rebelión abierta. Según el texto el líder de la rebelión fue un sacerdote llamado Koraj. El texto nos dice que Koraj juntó otros 250 descontentos para poner en duda el liderazgo de Moisés. Reuniéndose en lo que la tradición judía llama "una asamblea malvada la sección semanal para esta semana se abre con estas palabras: "VaYahalu al Moshe v'al Aharon vaYamru alejem rav lacjem ki col ha edah culam kdoshim uvtochem Adoshem uMadua titnasa'u al khal Adoshem/Se congregaron contra Moisés y contra Arón y les decían: Vds. han asumido demasiado poder por Vds. mismos, puesto que toda la grey es santa, cada persona, y D'os está entre ellos también, ¿por eso, por que son Vds. los que representan (las ideas de) D'os? (Números 16: 2-3). El lector hebreo va a darse cuenta enseguida que el uso verbal de palabras como VaYamru indica que la asamblea de Koraj no era nada más que un tribunal irregular en la cual la decisión había estado determinada antes de la reunión.


Koraj, entonces es el demagogo clásico de la literatura hebrea. Si examinamos este texto con cuidado aprendemos a identificar las técnicas de un demagogo para manipular las palabras y ganar el control de poder.


Si se lee el texto con cuidado se nota que nos enseña que la primera manera de identificar un demagogo es comprender que todos los demagogos, como Koraj, tratan de convencer al público que tienen razón por dar un núcleo de verdad dentro de un mar de mentiras. Por esta razón Koraj dice que todos los israelitas son sagrados y se le olvida mencionar que era D'os que eligió a Moisés como el líder del pueblo, algo no deseado por Moisés. Con destreza deja de mencionar que el poder verdadero pertenece a D'os y no a ninguna asamblea o junta. El segundo indicio es que determinar si había artimañas políticas. Por ejemplo, Koraj puso en práctica la que los rabinos llaman "Eino hit'ato" o el acto de hacer creer a otros que tienen más importancia que es la verdad. Por eso, Koraj decía a sus seguidores que gozaban del derecho de hacer decisiones que no les correspondía.


El tercer indicio en que fijamos es que Koraj hizo hincapié a los problemas sin ofrecer soluciones factibles. Este texto nos enseña que los demagogos dan énfasis a las reclamaciones pero pocas veces nos dicen qué serán los resultados de sus políticas a largo plazo. Siempre hablan en nombre del pueblo pero por fin el pueblo se da cuenta que los demagogos hablan por su propio bien y no el de ellos. Por fin este texto nos enseña que un demagogo prefiere echar ultrajes personales contra los que lo oponen en vez de entrar en dialogo atento


Esta sección tiene mucho que enseñarnos porque en cada edad hay los que se esfuerzan a seducir un publico inocente. ¿Es parte de la naturaleza humana que un pueblo que recién conoció la liberación de la esclavitud, la división del mar y la bondad de la maná dada del cielo Dios prestaría atención a un demagogo como Koraj?


¿Es un fallo en la naturaleza humana que 250 oficiales decidieron a seguir a Koraj sin haber considerado las consecuencias de sus acciones? Los resultados trágicos de su error no solamente era su muerte cuando D'os hace la tierra abrirse y consumirlos sino que el ser humano sabría conocer la inestabilidad política hasta nuestro día. Tal vez la gran tragedia sea que a pesar de las enseñazas bíblicas, cualquiera que ve las noticias sabe que el ser humano todavía no ha aprendido esta lección. ¿Que opinan Uds?

viernes, 15 de mayo de 2009

PARASHA B'HAR por Rav Peter Tarlow


Esta semana concluimos nuestro estudio del tercer libro de la Biblia, Sefer VaYikra o como se lo conoce en traducción castellana, el Libro de Levitíco. Terminamos el libro con un análisis de las ultimas dos secciones semanales.



Van a encontrar la penúltima, B'Har en Levitíco 25:1-26:2 y la última, B'Jukotay en Levítico 26:3-27:34. Muchas veces relacionamos estas dos secciones con la cuestión de ¿Quién controla la historia? Es decir . ¿meramente acontece la historia, la controlamos nosotros, o hay la mano de D'ós que la controla? Si es esto en vez de aquello, ¿hasta que punto actuamos en la historia?
Otra manera de leer estas dos parashiyot es verla como una presentación de teorías económicas. El concepto del "shabatón" (dando un año de descanso a la tierra para que pueda recuperar su fuerza nutricional) a la tierra para que la tierra también descanse es un concepto distintamente judía.



Aunque en un nivel superficial podemos leer el texto como algo que nos enseña de la agronomía y recuerda a sus lectores que si no cuidan su tierra la tierra no les producirá también podemos leer este texto como una lección en la importancia de relaciones interpersonales. Leído desde esta perspectiva es un aviso la irresponsabilidad en el campo económico provoca problemas políticas y sociales dentro de una sociedad.


Este texto unifica lo económico con lo social y con lo político y hasta con lo teológico y lo filosófico. Si leemos el texto con claridad vemos que da énfasis en el concepto que vivimos una vida de relaciones mutuas y que este concepto domina cada aspecto de la vida, desde la política hasta la económica. Es interesante notar que el texto no respalda ni el capitalismo puro ni el socialismo puro. Reconoce que todos tenemos necesidades económicas y tenemos el derecho de buscar la manera para satisfacerlas y también nos recuerda que tenemos una obligación moral de tratar a nuestro prójimo con la justicia y la dignidad.


Quizás nuestra memoria colectiva de la esclavitud resuena por el texto y nos enseña que debemos permitir la creatividad individual y a la vez debemos crear una forma de "capitalismo compasivo" que demuestra nuestro auto respeto y el respeto para con nuestros prójimos. Estas palabras son desafiantes sobre todo en los tiempos económicamente turbulentos. ¿Que opinan Vds.?


Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

viernes, 8 de mayo de 2009

PARASHA EMOR por Rav Peter Tarlow


Esta semana nos dirigimos a la sección semanal que se llama "Emor". La van a encontrar en el Libro de Levítico 21:1-24:23. La parashá nos da una vista completa del año bíblico y sus fiestas religiosas. Según la tradición también nos da 63 de los 613 mandamientos. Al leer esta parashá para la primera vez muchos lectores se encuentran aburridos y se pregunta en donde hay las partes inspiradoras. No obstante, si la leemos desde un punto de vista filosófica y abstracta entonces nos damos cuenta que contiene muchas lecciones importantes.


Por ejemplo, considera la proposición que las fiestas bíblicas existen solamente porque escogemos que ocurran. Es decir, puede ser que la Biblia nos las mandó pero es para la humanidad llevarlas a cabo y darles los toques finales. Visto así el calendario bíblico no nos ha sido impuesto sino representa la el hecho que el ser humano y D'os son socios.


Es verdad que muchos de las religiones derivadas del judaísmo han aceptado el concepto que D'os gobierna y que los seres humanos son simplemente Sus vasallos; el judaísmo sigue otro camino. Desde la perspectiva judía no es que D'os es el actor y el ser humano el actuado, sino que hay una relación entre los dos, los dos son socios en el acto continuo de creación. D'os nos necesita en la misma manera que necesitamos a D'os. Buscamos a D'os y Él nos busca.


El judaísmo nos enseña que hay un papel único para el ser humano en realizar los eventos de significado cósmico. La parashá para esta semana nos exige que meramente esperemos que D'os haga pasar los eventos de nuestra vida personal y colectiva. En vez de aguardar a D'os es para nosotros hacernos en el socio de D'os, discutir con D'os, y tener una relación viva con D'os. El rezo en el judaísmo no es la magia sino la búsqueda de una relación significativa con El que es más allá que nosotros, es una relación que es intima y creativa a la vez.


La sección semanal para esta semana también habla del Ner Tamid (La llama eterna) Otra vez la primera lectura nos deja con dudas y una falta de inspiración. Sin embargo, al leerla una segunda vez nos muestra lecciones importantes. No solamente somos en el acto de la creación los socios de D'os, pero una parte importante de la creación es la persistencia. Ser un genio es saber combinar la sabiduría con la tenacidad y el trabajo continuo de la creación ocurre cuando somos los socios de D'os en el trabajo cotidiano y no muy glorioso que es la vida. El desafío para esta semana es encontrar la tenacidad y la persistencia de transformar el cotidiano en lo sagrado, nada fácil pero esencial.
Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

viernes, 24 de abril de 2009

PARASHA HASHAVUA por Rav Peter Tarlow


La parashá para esta semana es una parashá doble. No son nada fáciles leer y mucha gente preferiría evitarlas. La primera se llama Tazriá (Levítico 12:1-13:59) y la segunda se llama Mtzorá (Levítico 14:1-15:32). Las dos tratan de una enfermedad que la Biblia llama "tzara'at". Muchas veces se la mal traduce como la lepra. Su derivación significa "una mala lástima." De hecho, se ignora exactamente la enfermedad a la cual se refiere. La Biblia habla del tratamiento que se da a una persona sufriendo de esta enfermedad y muchos se preguntan si en un mundo de medicina moderna si estas dos secciones semanales todavía son relevantes a nuestra vida. Hay los que dicen que tal vez sería mejor simplemente omitirlas.


Hay otras interpretaciones de esta enfermedad. Podremos verla no como una enfermedad que toca al individuo (el nivel de micro) sino a una sociedad entera (el nivel de macro). Por ejemplo, esta semana no solamente conmemoramos Iom Ha'Shoá (El Día de Recordar a los Víctimas del Holocausto europeo) sino vimos el racismo bien vivo en el disfraz de un congreso de la ONU sobre, irónicamente, el racismo. Realizado en Ginebra, la ONU dio la palabra al presidente de Irán, un negador del Holocausto y alguien que desea continuar con el trabajo de Hitler. Vimos al Secretario General escucharlo dar su odio y al presidente de Suiza usar el pretexto de la neutralidad para recibirlo. (Al crédito del mundo occidental la mayor parte de los países europeos y americanos se fueron cuando el presidente de Irán hablaba). Hay que preguntarse si la neutralidad de maldad y de desgracia suiza no es la misma que los suizos practicaban para prevenir a los refugiados judíos huir de los hornos alemanes y para robarles de su bienes.


Al leer las noticias tristes de Europa notamos que la enfermedad de tzara'at puede ser una metáfora por la enfermedad social que ha impactado la humanidad por casi toda su historia. En hebreo esta enfermedad se llama "sinat jinam" o "el odio sin razón; odiar sin base y sin lógica, el odiar por odiar." Este es un odio que se aprende en la juventud, es el odio que rezuma de la tierra e infecta la sociedad hasta que resulte en una de las grandes tragedias históricas. Como la "tzara'at", el odio consume las bases de una sociedad. Infelizmente ha existido y sigue existiendo en muchas partes del mundo. Lo vimos en el Holocausto europeo, en el anti-semitismo de Irán, y hasta en el odio que el presidente del Brasil ha expresado contra los de ojos azules. Es una enfermedad que entra en el alma del pueblo y lo destruye del dentro para afuera. Por fin destruye tanto al victima como el que ha perpetuado la orgía de odio.


Es posible que estas secciones semanales nos hablen de locura del odio, el odio que ha provocado las muchas tragedias europeas como la inquisición y el holocausto, las tragedias en la Africa, la esclavitud del negro y el genocidio contra los indígenas american0s. Quizás el propósito de esta parashá no es para enseñarnos sobre una enfermedad que ya no existe sino sobre una que sí aún existe. Nos enseña que al introducir el odio en una sociedad, en la misma manera que la lepra consume el cuerpo humano, el odio consume el cuerpo ético de una sociedad. Estas dos secciones nos hacen preguntar si de veras hemos absorbido el horror de la Inquisición española y portuguesa y del Holocausto que consumió casi toda Europa. ¿No son las diatribas del presidente de Irán contra Israel o las del presidente del Brasil contra los de ojos azules símbolos de que es más fácil encontrar un chivo expiatorio que resolver un problema? ¿Todavía odiamos el otro y le culpamos por nuestros propios fallos? ¿Enseñamos a nuestros hijos a amar en lugar de odiar? Tal vez en lugar de omitir estas dos secciones necesitamos estudiarlas en forma detallada. ¿Qué opinan Uds.??




Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

viernes, 13 de marzo de 2009

PARASHÁ TETSAVÉ/KI TISHÁ por Rav Peter Tarlow


A causa de la celebración religiosa de Purim estudiamos durante la semana pasada Meguilat-Ester (El Libro de Ester). Esta semana volvemos a nuestro ciclo normal y estudiamos la parashá de la semana pasada Tetzaveh (Éxodo 27:20-30:10) y la para esta semana llamada "Ki-Tisah" (Éxodo 30:11-34:35).


Estas dos secciones semanales son dos secciones que no se suelen leer juntas. De hecho, la primera es una de las secciones de la cual muchos lectores de la Biblia preferirían hacer caso omiso. Al contrario, Ki-Tisá nos mantiene el interés ya que trata de la subida de Moisés al Monte Sinal para recibir los Diez Mandamientos y con la historia trágica del becerro de oro. Así se parecen que estas dos secciones semanales son muy diferentes una de la otra.


La primera de las dos que estudiamos se ubica entre la entrada de los Hijos de Israel en un futuro precario. Leímos en una parashá anterior que Moisés debió confesar que Israel va adelante con nada más que la fe. En Éxodo 10:26 dice Moisés "V'anajnu lo nedah ma naavod et Adoshem ad boanu shamah/No sabremos que hacer para servir a D'ós hasta nuestra llegada" Es decir que Moisés tenía una visión y su viaje era un viaje de fe, pero no tenía la más mínima idea cómo iba a llevar a cabo esta visión. Ahora en Tetzaveh, D'os establece la primera estructura en la construcción del Mishcán (tabernáculo portátil). En la parashá que sigue debido del becerro de oro nos enteramos de que cuan rápidamente el pueblo vuelve a la idolatría.


Irónicamente en Tetzaveh aprendemos cómo Aron hubo de vestirse para servir a D'ós como su Cohen Gadol (Gran Sacerdote) cuyo trabajo era dirigir al pueblo en la adoración de D'ós y al contrario lo dirige a la adoración de un ídolo.


Si leemos juntas estas dos secciones que aparecen estar deshilvanadas, vemos que el texto nos enseña que hasta las mejores de ideas necesitan una estructura. En la primera nos enteramos de la manera cierta de construir el mishcán, cómo han de juntar lo espiritual con lo intelectual, y cómo se unificará lo físico con lo metafísico. Es de notar la diferencia de la construcción del Mishcán de la de la torre del Babel. En ésta solo hay la ingeniería sin la espiritualidad, solamente el deseo de crear sin el de servir. En la segunda parashá estudiada aprendemos que se necesita la estructura no solamente en el mundo físico sino también en el temporal. Es en la parashá para esta semana que leemos acerca del concepto únicamente judío de Shabat (el sábado sagrado) y con este día la estructura del tiempo. La lección para esta semana es que la vida no es un solo momento sino un corriente que fluye por el tiempo y nos exige que integremos cada aspecto de la vida con nuestra relación con el Eterno. En los dos casos, hay un sentido de responsabilidad y obligación de dar cuenta por nuestras acciones, Desde la perspectiva de la Biblia todos tenemos una cantidad limitada de tiempo y de energía durante el cual podemos construir nuestro propio mundo. Cómo elegimos estructurar nuestro ambiente y el tiempo que D'ós nos ha dado es nuestra decisión. ¿Cómo van a usar lo suyo?

viernes, 27 de febrero de 2009

PARASHÁ TRUMÁ por Rav Peter Tarlow


Esta semana comenzamos a leer la primera de cuatro secciones semanales que tratan de la construcción del mishkán o sea el "santuario portátil." Esta, la primera, se llama "Trumá" que significa "un donativo dado del libre albedrío." Van a encontrar la parashá en el Libro de Éxodo 25:1 -27:19.


En la primera lectura de ésta, parece que la parashá es un sueño realizado para un arquitecto. Esta sección empieza con el mandato de D'ós a Moisés diciéndole que debería aceptar (tomar) los donativos que permitirán la construcción del mishkán. Este santuario portátil iba a acompañar a la gente por dondequiera que fuera hasta (y después de) que entrara en la tierra sagrada de Israel.


La sección entra en gran detalle sobre casi todos los aspectos del plan arquitectural que el pueblo iba a usar en su construcción. Nos informa de los materiales apropiados, cómo se hace la menorá nacional (el candelabro nacional) y hasta cuanto espacio se había de dar a los patios alrededor del edificio. Hay tantos detalles en esta sección que se puede comprender por qué una persona que no es ni estudiante ni sabio en la arquitectura se preguntaría qué debería aprender de esta sección.


Sin embargo, si leemos la parashá en una forma más profunda notamos que nos habla no solamente de un edificio que ya no existe sino también de nuestra vida. Tal vez la primera pregunta que deberíamos hacernos es por qué se usa la palabra "trumá" o "donativo dado libremente." ¿Es decir que D'os no quería ninguna casa construida de dinero dado por obligación? ¿Nos dice el texto que la construcción de un edificio espiritual no puede tener su base en la obligación sino en el libre albedrío del ser humano?


También notamos que el nombre del santuario en hebreo nos enseña mucho. Derivamos este nombre (mishkán) de la raíz verbal "sh-k-n" que significa "habitar con el otro" o "hallarse en una condición o estado con el otro." De la misma raíz verbal derivamos el nombre de la presencia de D'os (Shkhiná) y hasta el nombre para una vecindad (barrio) (shkhuná). Fijense en que hasta en el caso de Balaam (Números 23:9) la necesidad de relaciónes interpersonales es implicado por esta raíz verbal.


¿Se puede ver la mishkán también como el sactuario espiritual que viven dentro de cada uno y nos unifica con los otros, la construcción interna de nuestra vida? ¿Es por eso que D'os insiste en trumot (donativos dados libremente) en lugar de un impuesto? Si vemos el mishkán como algo vivo dentro de nosotros, algo que libremente construimos, entonces aprendemos muchas lecciones de la vida. Exactamente como en la vida arquitectural, no se puede construir nuestro mishkán basado en los deseos del otro, debe ser algo propio. También nuestro mishkan es portátil, va con nosotros adondequiera que vayamos en la vida, Si leemos el texto con cuidado nos fijamos en sus muchos detalles. ¿Nos enseña que aunque es importantísimo tener una visión y pensar en términos anchos, también nos avisa sin prestar atención a los detalles de la vida podemos fracasar. Necesitamos los dos, la visión y la capacidad de poner atención a los pormenores.


Esta parashá entonces nos presenta con muchas preguntas personales. ¿Cómo construimos la vida? ¿Hacemos nuestras decisiones es los hechos o en los puros deseos? ¿Nuestra vida es un lugar habitado por D'ós o estamos demasiados ocupados para permitir que D'ós entre en ella? La manera que elegimos a responder a estas preguntas, la manera que construimos nuestro propio mishkán, quizás no vaya a cambiar el mundo, pero pueda alterar la trayectoria de la vida. Una lección de la parashá para esta semana es que si se construye su mishkán con sabiduría y santidad, podrán enfrentar todo lo que le pase en la vida con dignidad y con nobleza.



Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

viernes, 20 de febrero de 2009

PARASHA MISHPATIM por Rav Peter Tarlow


Se llama la parashá para esta semana "Mishpatim". La van a encontrar en el Libro de Éxodo 21:1-24:18. En un nivel superficial esta parashá aumenta y complementa los diez mandamientos. Nos establece un sin número de leyes y estatutos que nos suministran la estructura para que un pueblo sagrado viva en el mundo verdadero. En un nivel más profundo se puede ver esta sección semanal como una continuación del tema de Yitro acerca de los conflictos y desafíos del liderazgo. En la parashá anterior nos enteramos de cómo Yitro acudió a la ayuda de Moisés por medio de enseñarlo los principios básicos del liderazgo y cómo se transforma en un buen líder.


Con la parashá actual nos profundizamos en este tema por fijarnos en que un buen líder debería hacer no solamente lo que su pueblo desee de él (de ella) pero a la vez debería tener la fuerza interna para decirles que no. Es decir, que la tensión filosófica entre la compasión y la justicia siempre están presentes. Un buen líder necesita saber equilibrar su deseo de agradar y por eso mostrar la compasión con la necesidad de proteger y por eso llevar a cabo la justicia. La parashá actual nos enseña que hay en los seres humanos el menester de limites. De hecho, podemos argumentar que el tema central de la época moderna es las alteraciones de los limites y el esfuerzo de establecer los limites justos.


Para nosotros, ciudadanos del siglo XXI, este asunto nos domina y no podemos huir de ello. Enfrentamos la necesidad de establecer los limites en todos los aspectos de la vida. El establecimiento de los limites nos desafía desde lo personal, por ejemplo, cuando se usa o no se usa un teléfono celular hasta las guerras sobre las fronteras geográficas o quien tiene el derecho de vivir y trabajar en cierto lugar.


Esta sección semanal nos enseña que sin los limites sociales y políticos la civilización deja de ser. El tema de esta sección semanal es que no hay ninguna sociedad (o ser humano) que pueda sobrevivir si sufre de la anarquía social y política.


La de esta semana en una manera fuerte y a la vez sutil nos hace la pregunta: ¿Cuándo los buenos líderes aceptan ser impopulares, que están dispuesto de no agradar su pueblo? ¿Cuándo debería un buen líder decir que no?¿Cómo protegen los lideres las fronteras que definen sus sociedades, sus negocios o su vida personal? En un nivel personal en una época cuando casi todos deseamos la gratificación instantánea y personal, ¿cómo nos aprendemos a gobernar?
Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

viernes, 13 de febrero de 2009

PARASHA ITRÓ por Rav Peter Tarlow


La parashá para esta semana lleva el nombre de "Itro", el suegro y mentor principal de Moisés. Van a encontrar esta sección semanal en el Libro de Éxodo 18:1-20:23. Esta parashá nos ayuda a comprender casi mucha de la filosofía bíblica que sigue. Por eso, hace un papel crucial en nuestro entendimiento de la mente bíblica y de la teoría política bíblica.


Podemos dividir la parashá en dos sub-secciones. En la primera, leemos de los consejos que Yitro daba a su yerno para establecer un sistema de jurisprudencia en Israel y también los principios necesarios para ser un buen líder. En la segunda sub-sección leemos los principios básicos para una sociedad con la entrega de los "Aseret Ha'Dibbrot", una palabra mal traducida en castellano como "los Diez Mandamientos."


Es interesante notar que D'os no entregó los Diez Mandamientos a Moisés hasta que Yitro le había capacitado en la gestión y en el liderazgo. Es decir, Yitro se dio cuenta de que para salir con éxito un líder necesita más una capacidad administrativa y organizadora que la inteligencía o la creatividad. ¿Nos dice el texto que las ideas no convertidas en las acciones no valgan nada? Por eso, para ayudar a Moisés, cuya creatividad era superior a sus capacidades de organización y de gestión, Yitro dio a Moisés un ciclo de conferencias rápidas.

Los principios de liderazgo de Yitro rodean de unos cuantos principios básicos del liderazgo. El primero fue que nuestros subordinados necesitan que los orientemos; necesitan saber lo que sus jefes desean de ellos y cuales son la exigencias del trabajo. Yitro advertió a Moisés que los errores de gestión se realizan cuando los líderes usan observaciones selectivas, cuando emplean racionamiento basado en sus deseos en lugar de los hechos, y cuando su ego los controla. Otro principio central de Yitro era que los líderes deben mantener una distancia social de sus subordinados. Para ser líder es sentirse solo. El líder que trata de dar todo a todos en fin de cuentas fracasa. La tercera lección de Yitro es que los lideres deben conocerse y estar dispuestos de enfrentar sus fallos. Ningún líder es D'ós y no hay ningún líder que puede realizar todo. Por eso, Yitro desarrolla una jerarquía de poder. En esta manera solamente las decisiones más críticas llegaron a Moisés. Por fin Yitro se da cuenta de lo que determina el éxito de un líder es su habilidad de manejar su tiempo. Yitro, tal vez, fuera el primero que comprendió la relación entre el manejo de tiempo y el liderazgo.


Yitro da a Moisés un esquema básico por ser un líder con éxito. En los capítulos que siguen, y a lo largo de nuestro viaje desde la esclavitud egipcia hasta la libertad nacional leeremos cómo Moisés tenía que enfrentar muchos desafíos. ¿Cómo juzgarían Vds. el estilo de liderazgo de Moisés? ¿Al madurarse Moisés, se cambia su estilo de liderazgo? ¿Cuáles son los errores que hizo y cómo podemos aprender de sus errores y de sus éxitos?

Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M


viernes, 2 de enero de 2009

PARASHÁ VAYIGASH por Rav Peter Tarlow


La parashah para esta semana se llama "Vayigash". La van a encontrar en el Libro de Génesis 44:15-47:31. El nombre de la parashá tal vez sea la indirecta para comprender su tema central y a la vez la situación mundial actual.


VaYigash significa "un acercamiento o acercándose" o hasta "el deseo de encontrar un acuerdo conveniente por todos." Aunque una lectura de la parashá en lo que se llama "el nivel p'shat" es decir: "la lectura sencilla del texto" trata de la reunificación de José con su familia, una lectura en el nivel "drash" (significados una lectura del significado del fondo, del significado de las palabras abajo de la superficie del texto, es decir la acción de leer entre líneas) es mucho más relevante a la situación del mundo nuestro.


En la lectura p'shat, la parashá para este shabbat nos relata de la historia de José. El texto nos dice que sus hermanos lo envidiaban, y por eso lo vendieron a la esclavitud. No obstante, a causa de una serie de eventos únicos o inspirados divinamente, José subió desde el estatus de un esclavo hasta la posición de ser el mayordomo del Faraón. Al mismo tiempo el texto nos informa que había una sequía en la tierra de Israel. Las condiciones de la sequía provocaron una hambruna y por eso Jacobo mandó a sus otros hijos a Egipto para comprar granos. Por supuesto la persona que controlaba la venta de granos fue José, quien debía enfrentar (acercarse) a sus hermanos cara a cara y dentro de poco tendrá la oportunidad de reunificarse con su padre. Podemos llamar este texto, tan complicado y complejo, un estudio en las oportunidades perdidas o a la vez, un "estudio de la oportunidades re-encontradas."


Lo que unifica estos dos hilos es el nombre hebreo "VaYigash" significando "él se acercó o él encontró una nueva manera de relacionarse."


VaYigash significa estar en proximidad con los otros y a pesar de las dificultades de la convivencia encontrar una manera de vivir con su prójimo en paz. Estar cerca de otros nunca es fácil. De hecho el más cerca el contacto el más amargo son los conflictos. VaYigash puede ser un libro de texto en el trato de los que está cerca de nosotros y con quienes debemos compartir el espacio.


En la parashá actual José se daba cuenta de que no podía continuar el ciclo de estar dolido que ha plagado sus relaciones familiares. Más bien, VaYigash (significando "él encontró la manera de hacer las paces, (il a fait un rapprochement)" nos enseña que José se dio cuenta que necesitaba encontrar un nuevo comienzo, de romper el ciclo de venganza y transformar el rencor fraternal en armonía fraternal. Es interesante notar que este deseo de encontrar una nueva manera de comportamiento no solo vino de José, más bien los hermanos de José aceptaron su responsabilidad y se lo acercaron por medio del camino.


El encuentro de nuevos acercamientos nunca es fácil. Desde luego la situación corriente en el sur de Israel, que ha sufrido de atentados por los 8 últimos años, nos muestra cuan difícil es la convivencia en una situación de proximidad. Recemos que la sabiduría de José se imponga, que podamos encontrar una manera para que todos vivan en paz y que el amor de la vida sustituta el deseo por la venganza y la muerte.


La parashá subraya cuan difícil es convivir cercana y que deberíamos acercarnos a todos con un sentido de respecto mutuo y un amor hacia la vida. Que se convierte el modelo de José en una pauta para todos.


Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

viernes, 26 de septiembre de 2008

SHANA TOVA por Rav Peter Tarlow


Este lunes el mundo judío pausa para el comienzo de su temporada religiosa más importante, la de las Altas Fiestas. Desde Rosh Ha'Shaná hasta el fin de Simjat Torá entramos en un período de introspección y pensamiento profundo. Aunque este mes sagrado hebreo de Tishre contiene cuatro fiestas religiosas, (Rosh Ha'Shaná, Iom Kippur, Succot y Simjat Torá) hay un hilo común que las junta. Estos hilos comunes no solamente son teológicamente hablando importantes, mas nos enseñan mucho sobre el mundo práctico de negocio y de gestión.


Empezamos esta temporada con Rosh Ha'Shaná (el año nuevo). Rosh Ha'Shaná nos obliga a hacer un inventario personal de nuestra vida. ¿En donde hemos fracasado este año y en donde hemos tenido éxito? Nos hace preguntar ¿Qué deseamos cambiar y cual la base de la realización de nuestros sueños futuros? Estos días nos enseñan que antes de nada debemos conocernos. Nos enseñan que primero hay que cuidarse a si mismo y solamente al resolver los propios problemas de uno, se puede enfrentar los problemas ajenos.


En hebreo los días entre Rosh Ha'Shaná e Iom Kippur se llaman "Aseret Ymei Teshuvá" o los diez días de arrepentimiento. Durante estos días tratamos de reparar las relaciones interpersonales con nuestros prójimos. Son los días que vamos desde lo "yo" a lo "nosotros." Estos son los días que nos enseñan a preguntar cómo hemos fallado a nuestro prójimo y qué necesitamos hacer para crear las relaciones interpersonales que mejoren el mundo que D'ós nos ha dado. Desde la perspectiva de la gestión, al lograr nuestro enfrentamiento con nosotros mismos deberíamos ir adelante y hacernos parte del mundo que nos rodea.


Iom Kippur, el día más sagrado del año religioso judío, nos lleva desde lo mundano y rutinario a lo espiritual. Al haber fijado nuestras relaciones con nosotros mismos y con nuestros prójimos podemos enfrentar nuestra relación con D'os y pedir Su perdón divino. el ayuno de Iom Kippur trata de lo espiritual en cada uno de nosotros y de nuestra responsabilidad social. La lección práctica es que si un negocio existe con el único propósito de ganar dinero entonces nunca dará los servicios a sus clientes necesarios para poder ser sostenible.


Cinco días después del ayuno de Iom Kippur celebramos la fiesta de Succot. (Cabañas) Aunque Succot es una fiesta que trata de la cosecha, también nos enseña el valor de tiempo. Una de las lecciones importantes de Succot es que el tiempo es un recurso limitado. Nadie sabe cuanto tiempo tiene en la vida y nadie tiene el derecho de disipar los días en la tierra dados por D'ós. Apreciar la vida y usarla a su máximo, ser creativo durante la vida y hacer su parte en transformar el mundo un lugar mejor son valores esenciales judíos.


Por fin, llegamos casi al fin del mes a la fiesta religiosa de Simjat-Torá. Es en este momento que nos damos cuenta de que no hay vida social o civil posible sin la estructura. Es lo mismo para todos los negocios. Un patrón que no provee ninguna estructura sea un jefe destinado a fracasar. Ésta nos enseña que elegimos nuestras acciones y de éstas provienen las consecuencias positivas o negativas de la vida.


Al juntarlas todas, se ve que el mes de Tishre nos enseña primero a cuidarnos y luego cuidar a nuestro prójimo. Al resolver los problemas de las relaciones interpersonales podemos encontrar nuestro lado espiritual. Al encontrar el propósito (nuestra pasión) dejamos de perder el regalo divino del tiempo (y la vida no es nada más que una serie de bloques de tiempo) y llegamos a comprender que el tiempo sin estructura es como un río sin orillas. ¿No es esta receta divina también la base para buena gestión y buen negocio?


Mi familia se junta conmigo para desearle(s) un año muy feliz y sano en 5769. Espero que esta temporada de fiestas religiosas sea llena de bendiciones para Vds. y para sus queridos.
Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

viernes, 19 de septiembre de 2008

PARASHÁ KI-TAVO por Rav Peter Tarlow


La parashá para esta semana se llama "Ki-Tavó". La van a encontrar en el Libro de Deuteronomio: 26:1-29:8. Si hubiera una sección semanal dada con el propósito de provocar miedo en nosotros, ésta la sería.


Específicamente Ki-Tavo trata de lo que pasará a Israel si no sigue las reglas de la Torá o en formal más generalizada nos explica lo que acontece en y a cada organización donde hace falta de reglas. A la gran mayor parte de los modernos no les cae bien esta sección. Les parece dura y con una falta de cariño. Además, profundamente muchos de nosotros preferimos pensar que las leyes sociales aplican a los otros pero no a nosotros. Un ejemplo sería los grandes problemas que vemos en Wall Street. No obstante, hay otras maneras para leer este texto y ver en ello no solamente advertencias importantes sino un cariño profundo dentro del alma del texto.


Si leemos el texto con cuidado, vemos que el texto nos plantea la idea que debería haber consecuencias a nuestras acciones. Esta idea no siempre nos cae bien. Por ejemplo, ¿cuántas veces en clases universitarias quejan los estudiantes que el profesor les dio una mala nota? No les ocurre que son ellos que ganan las notas y no los profesores que se lo dan. Esta parashá los recordaría que en la vida nada es dado a nosotros y al equivocarse hay que estar preparado para sufrir las consecuencias de nuestras acciones.


La parashá sigue aún más adelante. Nos dice que si no hubiera consecuencias a nuestras acciones, si no obligamos a respetar o cumplir con las leyes justas, entonces volveremos a un estado de "Tohu vaVohu" (la palabra bíblica para describir el estado de "caos total antes de la creación"). Esta parashá entonces es el antitesis de Génesis. Si Génesis trata de la habilidad de regresar la entropía por crear orden del caos, entonces ésta nos advierte contra las consecuencias negativas de transformar el orden en desorden.


En Génesis el estado de "Tohu vaVohu" era un estado en el cual no había consecuencias por nada. Génesis nos presenta la transformación de energía negativa en energía productiva por medio de la creación del orden representado por el reconocimiento de la necesidad de aceptar las consecuencias de nuestras acciones.


La sección actual entonces nos enseña un principio de gestión básica para la sociedad, sea de lucros o no de lucros. Nos dice que si no hay reglas y consecuencias por hacer caso omiso de ellas, entonces una entidad se va a encontrar en un estado caótico y por fin fallará. Este mismo principio tiene validez en todas las organizaciones sociales, desde la familia hasta los negocios.


Lo que el texto nos enseñe es que sin consecuencias, la vida se hace vacía de significado. En la Torá hasta los gobiernos también debería aceptar las consecuencias de sus acciones. Por eso nos enseña que los gobiernos son responsables a su pueblo no tienen el derecho de hacer decisiones caprichosas. Por eso, el judaísmo predica que todos los cuídanos deberían gozar del derecho de acceso a sus leyes, comprenderlas y conocer las consecuencias por no llevarlos a cabo. Nos enseña que somos nosotros que escogimos las reglas, conociéndolos y aceptando sus consecuencias.


Tal vez en lugar de ver a D'os en estos capítulos como un D'os colérico, deberíamos ver estos avisos divinos como símbolo de un D'os que se preocupa por nosotros y a Quien Le importamos. El regalo de esta parashá es por habernos dado las reglas y un conocimiento de las consecuencias de nuestras acciones, tenemos la oportunidad (pero no la garantía) de vivir una vida significada y lleno de sentido. ¿Respetarían Vds. un jefe que no sabrá considerar a sus empleados responsables por las acciones de ellos? ¿Tiene esta parashá algo de enseñar a los de Wall Street? ¿Que opinan?
Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

PARASHÁ KI-TETZE por Rav Peter Tarlow


La parashá (sección semanal) para esta semana tiene mucho que decirnos desde la perspectiva de la psicología, de la gestión, y de la pedagogía. Efectivamente nos enseña mucho más que nos pensemos de una lectura inicial. Llamada "Ki - Tetze" la van a encontrar en el Libro de Deuteronomio 21:10-25:19.


La parashá forma una parte del gran discurso final de Moisés al pueblo de Israel. En ello Moisés nos ofrece un repaso de muchas de las mandamientos (mitzvot) principales de la Torá. Entre ellos encontramos dos de las frases más intrigantes. En el capítulo 22 versículos 10 y 11 del libro leemos: "Lo tajarosh b'shor uvJamor b'yachad/No ararás por medio de juntar un toro (o buey) y un burro (en el mismo yugo) juntos." (22:10) y el segundo sigue con el tema diciéndonos: "Lo tilbosh shatnetz tzemer ufishtim yajav/En sus ropas no uséis ninguna combinación de lana y de lino." (22:11).


Leídos literalmente una persona de nuestra edad moderna piense que tienen poco que ver con la vida actual. No obstante, si reflejamos en ellos, nos fijaremos en que el texto nos enseña varios principios importantes.


La primera lección para considerar es que no todas las combinaciones se convienen.. Por ejemplo en el versículo 10 el toro (o buey) y el burro no tienen la misma fuerza. Colocándolos en el mismo yugo significa que el toro no puede contar con la ayuda del burro y debe hacer la mayor parte del trabajo. En cambio, el burro debe esforzarse a mantener el mismo ritmo del trabajo como el del toro. Es decir que en este caso juntando el fuerte con el débil no mejora la aradura sino damnifica los dos animales. ¿Cómo este concepto aplica al concepto al espíritu de solidaridad de un equipo (teamwork).¿Juntamos nuestros empleados sin pensar si producimos sinergia o disidencia social? ¿Como reconocemos las diferencias individuales de cada empleado?


Desde la perspectiva de pedagogía,¿Hemos pasado tanto tiempo tratando de convencernos que todos somos iguales, que se nos olvidó que cada persona aprende a su propia velocidad y en su propia manera? ¿Ayuda o damnifica a nuestros alumnos que exigimos que todos aprendan a la misma rapidez o que tengan las mismas habilidades atléticas?. Puede ser que esta también es la razón que no nos permite mezclar la lana con el lino? Una tela es fuerte y el otro fino. Así nos enseña que debemos respectar cada material (persona) por su propio ser.


El texto nos plantea la idea que aunque todos merecemos la misma oportunidad (equity en inglés) no somos todos iguales y a veces forzando todos a estar en el mismo patrón (yugo) es contra-producente. Leído así el texto nos enseña que todos merecemos las mismas oportunidades en este mundo. A la vez. el texto reconoce que nunca podremos legislar la igualdad total.


Según esta parashá nuestro deber es respectar cada persona por ser humano y apreciarlos por sus capacidades individuales en lugar de imponer una pauta estandarizado. Tal vez es por eso que estas prohibiciones comienzan con la palabra "Lo" (mandato negativo moral y permanente) en lugar con "al" (mandato negativo usado por una sola acción). Es como el texto nos dice que estos son estados de ser universales. ¿Qué opinan Vds.?
Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

viernes, 5 de septiembre de 2008

PARASHÁ SHOFTIM por Rav Peter Tarlow


Esta semana estudiamos la parashá llamada "Shoftim" (Deuteronomio: 16:18-21:9.) Esta sección semanal trata de varios conceptos, desde la necesidad de designar jueces capacitados y la importancia de una buena policía hasta cómo debemos interaccionar con nuestros prójimos y los problemas que ocurren cuando hay corupción en un gobierno.


A la primera vista esta sección semanal no parecer tener ningún tema unificador. No obstante, si la estudiamos con cuidado y con precisión y la leemos entre líneas, por lo mbbbenos un tema principal empieza a emerger. Hacia la parte final de la parashá se lee un versículo algo problemático. En el capítulo 20, versículo 9 el texto dice:


"Al sitiar una ciudad por muchos días para hacer la guerra contra ella para tomarla, no destruyan sus árboles por el uso de una hacha contra ellos, porque de ellos van a comer; no las corten, porque ¿(No) Es el árbol del campo un hombre que no debería estar parte del sitio?"


Sus palabras finales son la parte del versículo al que debemos echar de ver: "Ki Ha'Adam Etz ha'Sadeh la'vo mipanejá matzor que significa algo como "porque (o ¿es?)la humanidad es un árbol del campo (árbol que da fruta) antes del cual no deberían sitiar."


En realidad el hebreo original no es fácil traducir o comprender. No es claro si la palabra "ki" en esta frase significa "porque" o sirve para introducir una pregunta. Además el uso de la palabra "ha'adam" recuerda al lector hebreo enseguida del "Gan Edén" (El Jardín de Edén) y por eso con ironía nos recuerda de un época que ocurrió antes de la introducción de la guerra en la vida humana (ha'adam)

Este versículo puede tener muchas interpretaciones. Una interpretación posible sea que el texto compara el ser humano (ha'adam) a un árbol (de fruta). Como se espera que el árbol florezca y dé fruta también se espera que el trabajo del ser humano dé fruto por su creatividad y producción (Nota: dar fruta en hebreo es un juego de palabras, así la fruta puede ser algo literal o puede ser el fruto de nuestra labor)


¿Trata esta parashá de la manera que combinamos nuestro comportamiento moral con la manera que trabajamos? Es posible que nos diga el texto que para vivir una vida moral no podemos huir del mundo sino que debemos participar activamente en su desarrollo por el fruto que maquillamos.


Si leemos el hebreo con cuidado, no podemos dejar de ver en ello también una indirecta al "árbol de conocimiento". Nuestro trabajo en un mundo pos-Edén es distinguir entre lo buen y lo malo. Es usar nuestras habilidades intelectuales para transformar el conocimiento en "ma'asim tovim/buenas y sagradas acciones."


Esta parashá nos enseña que ambos lo ético y de las leyes deberían importarnos. Nos recuerda que en la misma medida que no estamos permitidos cortar los árboles que dan fruta tampoco debemos destruir el árbol máximo, es decir la humanidad. Es nuestro deber albergar cada ser humano para que se convierta en una persona feliz, productiva y útil. ¿Qué hacen Vds.? ¿Dan fruto? Algunas cuestiones para contemplar dándose cuenta de que en pocas semanas estaremos en el comienzo del año nuevo de 5769.
Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

viernes, 29 de agosto de 2008

PARASHÁ REE por Rav Peter Tarlow


Se llama la parashá para esta semana "Ree" (Mira). La van a encontrar en el Libro de Deuteronomio 11:26-16:17. Es posible clasificar su tema principal como "El D'ós de la Historia." Es decir, nos postula que hay por un lado una relación directa entre los premios y castigos que recibimos y por el otro lado nuestras acciones personales y del grupo. Esta relación directa de "causa y efecto" entre nuestras acciones y las decisiones divinas ha sido controversial por miles de años. Hay los que aceptan esta posición como una verdad literal y también hay otros que opinan que hay otras maneras de interpretar el texto viéndola una forma más figurativa y menos literal.


Por ejemplo, en el capítulo 12, versículo 20 de este libro encontramos una frase que dice: "ki-yarjiv Adoshem Elokeijem et g'vuljá/Cuando el Señor vuestro D'ós engrandezca su frontera." Leído literalmente se ve una relación directa entre la fe y la política. No obstante, si examinamos el texto hebreo, en vez de su traducción castellana nos fijamos en un número de diferencias sutiles entre el texto original y su traducción. Por ejemplo notamos que el texto no emplea el verbo lhagdil (engrandecer) sino el verbo lhagdil que significa "hacer más amplio, ancho." Segundo, la palabra "vuestra" en la frase "vuestro D'ós" no corresponde a la palabra su (forma singular; de Vd.) que modifica "gvul/limite"


¿Nos enseña el texto otra idea u otro concepto? ¿Puede ser que se refiera a nuestra perspectiva individual de la vida? ¿Cuántos de nosotros vivimos dentro de los limites psicológicos de temor, de miedo personal y de la inacción? Leído desde esta perspectiva quizás el verso nos enseñe que necesitamos una base sólida de fe y a la vez la libertad para explorar nuestro mundo y aumentar nuestros horizontes personales. Nos enseña que es nuestro deber aprender a interaccionar con el mundo y constantemente desafiarnos a expandir nuestros limites


¿No es esto la base de buena educación: constantemente empujando al estudiante hacia más allá de las fronteras de la ignorancia? El judaísmo nos enseña a aprender a explorar nuevos mundos e ideas y a enfrentar nuevos desafíos con la fortaleza de convicción. Tal ves es por eso que esta sección semanal comienza con las palabras "R'eh Anoji noten lifnejem hayom brajá uklallah/ He aquí que les continuamente Doy frente a cada uno de Uds. la posibilidad para la bendición o la maldición,,,,"


Esta parashá nos enseña que si elegimos a vivir con el miedo y el pesimismo entonces la vida es una serie de maldiciones, pero si aumentamos nuestros limites personales, si expandimos nuestra perspectiva aprenderemos que la vida está llena de bendiciones. D'ós nos da las dos opciones, ¿Cuál escogería Vd.?
Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

viernes, 22 de agosto de 2008

PARASHÁ EQUEV por Rav Peter Tarlow


La sección semanal (parashá) para esta semana se llama "Equev". La van a encontrar en el Libro de Deuteronomio 7:12 - 11:25. En esta parashá nos fijamos en que Moisés se ha transformado desde un líder temeroso y sin experiencia, en un gran líder nacional. Parashat Equev es un ejemplo de la oratoria elegante. Moisés ya no es un orador lleno de miedo y tampoco es ya el líder enojado que pegó a su amo egipcio y también pegó a la roca que daba agua.


En estos capítulos y hasta el fin del libro vemos un Moisés muy distinto. Ahora vemos el hombre de inspiración y de dedicación. El Moisés maduro de Deuteronomio es el hombre que puede separar su personaje de su liderazgo. Ahora se da cuenta de que el liderazgo tiene que ver con el éxito nacional y no el personal. Moisés nos da un ejemplo de los conceptos bíblicos principales del liderazgo. Equev nos recuerda que un buen líder es el hombre que con paciencia guía su pueblo y lo enseña. Por todos estos capítulos vemos un Moisés que ya no dicta a Israel sino le explica sus opciones y las consecuencias de sus selecciones por lo bueno o por lo malo.


Parashat Equev, entonces es un libro de texto sobre el liderazgo. En la de esta semana el desarrollo del personaje de Moisés nos demuestra lo mejor en la Calidad de estadista. Moisés no teme repasar su carrera con su pueblo. Prepara la nación para los desafíos futuros y se da cuenta que su liderazgo tiene menos que ver con él que con la necesidad de preparar Israel para entrar en la nueva etapa de su historia y en su tierra prometida.

Equev nos enseña que para ser un líder primero debemos amar el pueblo que lideramos y transformar nuestras frustraciones en hechos concretos. El lector hebreo se dará cuenta de los cambios en el lenguaje de Moisés. Ya es un lenguaje elegante y refleja no solamente los cambios del estilo de Moisés sino también los cambios en el actitud de Moisés hacia su pueblo y tal vez hacia sí mismo. Así aprendemos de la maduración y crecimiento personal de Moisés. La parashá también nos presenta una serie de desafíos. ¿En donde estamos nosotros en nuestro viaje personal a través del desierto de tiempo? ¿Somos el Moisés menor y lleno de rencor o somos el Moisés maduro y sabio? ¿Qué tipo de lideres tenemos ahora y tendremos en el futuro?

B'shalom u-vrachah,


Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

PARASHÁ VAETJANAN por Rav Peter Tarlow


La parashá para esta semana se llama "VaEtjanan." La van a encontrar en el Libro de Deuteronomio 3:22-7:11. Ésta contiene tanta sabiduría que en una primera lectura parece que va a supeditarnos. Dentro de esta parashá encontramos los Diez Mandamenos (5:6-19) y la base del Monoteísmos (lalectura de la Sh'ma y la "V'Ahavtah (6:4-16)". También encontramos el principio de que D'ós actúa activamente dentro de la historia en vez de estar fuera de ella. La parashá entonces nos parece ser casi aplastante en su profundidad y en su ancho.


Tal vez una manera de enfrentarla se encuentre en su nombre: VaEtjanan. La traducción de este verbo en castellano es muchas veces:"Pedí" o "Rogué". No obstante, ninguna de estas palabras castellanas nos ofrece la traducción adecuada o nos dice lo que Moisés trata de comunicarnos.


Para comenzar a entender esta sección semanal primero debemos comprender su primera palabra y la raíz verbal de la cual la derivamos. La raíz del verbo "hitjanen" es "Jet-nun-nun" que nos presenta la idea de "un encanto modesto, de no tomarse demasiado en serio, o de ser humilde/modesto/sumiso en vez de ser arrogante. La lección que Moisés nos enseña a través de esta frase es que los líderes necesitan suplicar o implorar a D'ós de una manera modesta y humilde. También nos enseña que nunca debemos creer demasiado en ningún líder, porque todos los líderes son humanos. La lección que nos enseña es que debemos insistir en que ellos acepten la responsabilidad por sus acciones.

Al leer esta parashá sabemos que Moisés ya sabía que no iba a entrar en la Tierra Prometida. Llegó a comprender que será un líder del exilio eterno. Viéndose así, Moisés pudiera haber pasado su tiempo para justificar las acciones de su vida. No lo hizo. Al contrario, Moisés empleó los años que le quedaban para enseñar a Israel su responsabilidad para ser un ejemplo moral a las otras naciones.


Para Moisés no era suficiente que Israel iba a convertirse en una nación de leyes, también nos exigió que fuéramos el pueblo más ético del mundo. Su desafío hacia nosotros es que llegáramos a ser un "Or la-Goyim/Una luz moral a las naciones del mundo."


¿Nos pide Moisés demasiado de nosotros? ¿Era justo su desafío? ¿Hemos cumplido con su desafío moral? ¿Qué les parece?


Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

PARASHÁ DVARIM por rav Peter Tarlow


Esta semana comenzamos nuestro estudio del quinto libro de la Biblia, "Sefer Dvarim" traducido en castellano como "El Libro de Deuteronomio." En realidad el nombre castellano no refleja la profundidad del nombre en hebreo. Podemos traducir la palabra "dvarim" como: "las palabras que decimos que se realizan." Así su título nos da una indirecta en el significado total del libro. También notamos el día de lamentaciones que se llama "Tishá b'Av."


Deuteronomio es un gran repaso de los cuatro primeros libros de la Biblia, también nos repasa muchos principios éticos del texto. No solamente nos recuerda los conceptos básicos del monoteísmo, y de que somos un pueblo basado en la ley de D'ós, sino también nos enseña que éstos significan poco si no los practicamos. Este libro nos desafía y nos enseña que es nuestra responsabilidad caminar con D'ós, comprender los principios divinos que nos da y llevarlos a cabo.
Tishá b'Av nos enseña en su propia manera la misma idea. Nos recuerda lo que acontece cuando cada persona hace solamente lo que le conviene. Éste es un día para reflejar en "lo nuestro" en vez de en "lo mío" y de darnos cuenta de que no hay ninguna sociedad que sobreviva en un estado de caos moral. Según las tradiciones judías, nuestros enemigos destruyeron los dos Templos en aquel día y están los que dicen que los reyes malvados de Isabel y Fernando expulsaron a los judíos de España en la misma fecha. A causa de este catástrofe nacional, muchos judíos ayunan o por lo menos dejan de comer carne. También se lee el Libro "Eijá" (Lamentaciones) y muchos lo leen al estar sentados en el suelo y por la luz de una vela.

Aunque ignoramos si es verdad todo lo que pasara en esta fecha, el principio aún es válido: que las sociedades necesitan vivir con la ley y un sentido de la justicia. Quizás sea lo que los rabinos midráshicos querían decir cuando predicaban que nuestros enemigos destruyeron los Templos no a causa de su fuerza sino a causa de nuestra debilidad moral y de las divisiones entre nosotros.

Tishah b'Av y Deuteronomio entonces nos enseñan que una sociedad necesita un sistema jurídico que practica los principios divinos. Es decir, necesitamos jueces y tribunales de justicia que se vean como servidores de D'ós dando la justicia igual a todos.


B'shalom u-vrachah,


Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

lunes, 11 de agosto de 2008

PARASHÁ MASÉ por Rav Peter Tarlow


Esta semana terminamos la lectura anual del Libro de Números con Parashat Masé. Van a encontrarla en Números 33:1-36:13. En una primera lectura parece que tenga poco que enseñarnos. La gran mayoría de la parashá tiene que ver con el recuento de los viajes de Israel por el desierto de Sinaí y nos ofrece un repaso de las cuarenta y dos escalas de Israel durante su viaje de cuarenta años en el yermo.


El texto da énfasis a la importancia de estas escalas en el comienzo de la parashá con la frase hebrea interesante: Vyijtov Mosheh et motza'ehem l'maseyhem al pi Adonshem v'eleh masehem l'motzaehem/Moisés apuntó sus viajes (las cuales fueron) mandadas por D'ós es decir, todos los viajes etapa por etapa. El lector hebreo enseguida se fijará el juego de palabras o repetición de la palabra "motzeh" y "masá". ¿Qué nos trata de enseñar el texto con esta repetición de palabras?


En gran medida estos capítulos sirven de un resumen del tema principal de Números, es decir que a pesar de los fracasos morales de los hijos de Israel, D'ós ama a su pueblo. Esta parashá subraya el hecho que el Judaísmo es la religión quintaesencial, y prototípico de un D'ós cariñoso. ¿Es posible que el uso de repetición de las palabras nos enseña que D'ós está con nosotros durante los tiempos buenos y malos? Aún más importante, en el Sinaí, D'os nos enseña que es fácil querer durante los tiempos buenos (los años de las vacas gordas) pero el cariño verdadero es más que meramente un sentimiento del corazón, es las acciones que nos juntan a nuestros queridos durante los tiempos malos.


En el Libro de Números D'ós no siempre estaba contento con nosotros. Había momentos cuando tratamos Su paciencia y causáramos a D'os y a Moisés momentos de exasperación. No obstante, a pesar de estas dificultades el lazo nunca se rompió divino entre D'ós y Su pueblo. La parashá para esta semana nos sirve como un recordatorio que debemos querer a nuestros prójimos, a nuestros familiares y a nuestros seres queridos no simplemente con palabras sino también con nuestras acciones.


Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M