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jueves, 13 de agosto de 2009

PARASHÁ REE por Rav Peter Tarlow


Se llama la parashá para esta semana: Re'eh. Van a encontrarla en el Libro de Deuteronomio 11:26-16:17. Trata de una cantidad de temas, entre ellos encontramos la necesidad de pagar el impuesto que se llamaba "el diezmo", el problema de los profetas falsos, el año de Shmitá (cuando se deja la tierra en barbecho), y las tres fiestas de peregrinación: Pesaj, Shavuot y Succot. A la primera vista, nos parece que estos temas tienen poco que ver uno con el otro. No obstante, el lector que lee el texto en el hebreo original va a fijarse en que el primero versículo de la parashá (11:26) funciona como un atadero de para toda la parashá.


La primera vez que se lee este versículo es muy posible que lo vea como una continuación de la parashá anterior. En ello se ve el tema que nuestras acciones resultarán en consecuencias. El cálculo legal parece ser bien sencillo: obedecer las leyes de D'os y le(s) llegarán las bendiciones, elegir hacer caso omiso de ellas, y se puede esperar las maldiciones.


Una análisis más profunda de este versículo nos revela en él muchos desafíos. El primero es el énfasis en el sentido de la vista. Ésta es una de las pocas secciones semanales que da hincapié al concepto de ver. Entre las religiones monoteístas el sentido de ver es lo menos importante de los cinco sentidos. Por eso entre los Diez Mandamientos se encuentra el que nos prohíbe hacer una imagen de D'os o hasta un cuadro de D'os. También es por eso que el concepto de D'os es verbal en vez de ser un sustantivo. De hecho hacer una definición de D'os es un pecado es una forma de idolatría. Nos vale ver la diferencia entre los conceptos del mundo occidental y los del mundo hebreo. El mundo occidental toma la posición que el ver es creer. Al contrario la Biblia hebrea nos dice que el ver puede ser seductivo. Vemos lo que queremos y por eso damos muy poco énfasis en los milagros. ¿Cuántas veces vemos lo que deseamos ver y lo que nos parece ser verdad al final se resulta en algo falso? Es por eso que las religiones monoteístas dan énfasis al concepto abstracto de oír en vez del sentido concreto de ver. Se puede tocar lo que se ve, pero el sonido, como D'os está en todas partes y en ninguna parte a la vez, no tocable pero siempre presente.


Por eso, en el mundo judío el rezo central es la Shmá, significando "oír o penetrar nuestro sentido de comprender". El uso del verbo Re'eh (vea) no es el único desafío de esta parashá. La parashá abre con las palabras: "Re'eh Anoji noten lifnejem ha'yom brajá uklalá." La traducción literal de la frase es: "Vea, Yo he puesto (estoy poniendo) antes de Vds. hoy (la) bendición y la maldición" Sin embargo, un lector hebreo cualquier va a notar que la traducción no es cierta. Cada palabra en este versículo lleva varias acepciones, varios significados y nos da muchos desafíos intelectuales. Por ejemplo, el verbo "re'eh" (vea) es singular, el verbo "noten" es en el tiempo participio presente (una forma raramente usada en hebreo clásico) y lifnejem (antes de Vds.) es plural. Además, se esperaría que las palabras brajá (bendición) y klalá (maldición) serían plural en vez de singular y sería definidas (la bendición) en lugar de indefinidas (una bendición). Quizás se puede traducir la frase entonces como: "Vea cada uno de Vds., que ando dándoles (a Vds.) algunas bendiciones y maldiciones."


¿Por qué es el verbo inicial, re'eh en el singular y su preposición complementaria (lifnejem/antes de Vds.) en el plural? ¿Nos dice el texto que los éxitos de las sociedades dependen de las opciones tomadas por cada uno de sus ciudadanos? ¿Producen consecuencias colectivas las acciones de cada miembro del grupo? ¿Es la razón que una sociedad falla el derecho de elegir independientemente de las consecuencias sociales de esta elección? Analizado en esta manera el texto nos enseña que una sociedad solamente es tan fuerte como el tejido moral y ético de sus ciudadanos. Este concepto es muy diferente de lo occidental que nos dice que la vida es acerca del derecho individual de elegir. Esta parashá nos plantea la idea que no somos libres de hacer lo que deseemos sin consideración por las consecuencias de nuestras acciones individuales en la sociedad entera.


Tal vez el verbo re'eh signifique más que meramente "ver." Aunque es verdad que re'eh significa "vea" lo que es externo a sí mismo, también tiene la acepción de "verse por dentro." Es decir el verbo re'eh nos lleva en la senda desde la vista por el concepto de la percepción y por fin hasta la aclaración personal. Es este acto de aclaración, de verse por dentro que es central a la parashá para esta semana. Esta parashá nos pide que antes de nada debamos comprendernos y nuestras acciones para integrarnos con éxito en el mundo. Cómo vemos el mundo determina cómo actuamos en él, la manera que tratamos a nuestros prójimos y la manera que realizamos nuestros compromisos. ¿Qué opinan Vds.?

3 comentarios:

Fernando dijo...

Shalom, si he entendido bien, el concepto del bien y el mal lo definimos nosotros con nuestras acciones, pero la duda q inunda mi ser es: si yo soy mas poderoso q el q me hace daño y con un solo pensamiento puedo barrer su felicidad,hago mal en responder si se q las fuerzas estan descompensadas.Pondre un ejemplo: si una hormiga me muerde y yo con un simple movimiento de la mano la aplasto, me vuelvo malo o es solo el sentimiento de culpabilidad q los cristianos nos han inculcado a los españoles?
Gracias de antemano y espero haber hablado con respeto.

fabiana vila dijo...

shalom. creo que cuando una persona nos hace daño es un ejemplo claro de recibir una bendición y una maldición a la vez.
nuestro ser mezquino, alejado de la bondad y la sabiduría, recibe la maldición de vislumbrar el camino de la venganza, la tentación de ejecutarlo y sentir satisfacción.
nuestro ser espiritual recibe la bendición de vislumbrar que no sólo no merece la pena cualquier forma de maldad aunque parezca justificada, también nos aleja del camino de la paz.
con humildad y sincero respeto.

tomás dijo...

Shalom, asies, para mi hacer cosas buenas tiene sus recompensas y hacer cosas malas tiene sus consecuencias, pienso que mejorar el mundo depende de nosotros, creo que tenemos que aprender a percibir más que ver, darnos cuentas de nuestras propias malas acciones y también pienso que hay que apredner a percibir las cosas malas que esta pasando en este mundo y también preguntarnos ¿quien cuasa estas maldades yo, vos, el, nosotros, vosotros o ellos.
Que hashem nos de shalom y nos ayude a mejorar el mundo (:trater