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martes, 12 de febrero de 2008

PARASHA TETZAVE por Rav Peter Tarlow


Estudiaremos en esta semana la sección semanal que se llama "Tetzaveh". La van a encontrar en el Libro de Éxodo: 27:20-30:10.


Es la segunda de cuatro secciones que trata de la construcción del Mishcán (tabernáculo). No cabe duda que es difícil leer esta sección semanal y encontrar dentro de ella algo espiritual. Al leerla por la primera vez, nos parece que trata de los muebles y adornos interiores del tabernáculo.


No obstante, si leemos esta sección con cuidado y con una mente abierta nos preguntemos si esta sección no nos enseña algo mucho más profundo. En el capítulo 28:3 leemos en lo siguiente: V'Atah tdabber el col jajamaei-lev asher miletiv ruaj jojmá v'Asu et bigdei Aharon l'kidasho l'cahno-Li/Hable Vd. a todos los del buen corazón (un corazón de sabiduría), a quienes He llenado con el espíritu de la sabiduría y entonces hagan Vds. la ropa de Arón para santificarlo y así podrá servirMe."


El hebreo no puede ser más complejo y simplemente no existe una traducción que sea adecuada y totalmente cierta. De hecho, la frase nos desafía con un gran número de asuntos de gramática, del sintaxis y de filosofía.


El lector hebreo enseguida se fijará en el uso anormal de la voz verbal llamada la "tzivui" para expresar este mandato. El uso normal habría sido "V'dibbartá" (Y hablarás) pero aquí el texto usa una forma mucho más fuerte, "V'Atah tdabber" (tal vez mejor traducido como: "Hasta si hubiera pensado al contrario, no tendrá ninguna alternativa que "hable Vd."). Para hacer el asunto aún más complicado D'ós no solamente manda a Moises que hable sino le informa con quien quiere que hable. ¿Por qué es tan importante que Moisés hablara solamente con los de corazones de sabiduría? El lector hebreo verá también el juego entre las palabras "lev/corazón" ruaj (viento o espíritu)y jojmá (sabiduría/wisdom). ¿Qué quiere decir el texto con estas palabras? ¿Nos dice que hay una gran diferencia entre "la sabiduría/wisdom" y "los conocimientos/knowledge?" ¿Nos enseña que podemos aprender el conocimiento como en Edén pero la sabiduría tiene que ver con la bondad del corazón y por eso es un regalo de D'ós y una parte intrínseca del alma? ¿Implica que hay los que sean sabios y los que sean tontos? Por fin, tenemos la relación rara entre el estatus adquirido (la ropa de Arón) y la sabiduría. ¿Impacta la ropa que usamos la manera que los demás nos vean? o ¿Deberíamos traducir la conjunción hebrea "v" en la palabra "v'Asu" no como "y" sino como "a pesar del hecho que...?

Quizás este texto nos enseñe más de meros detalles, nos enseña el asunto amplio de como se diferencia entre lo concreto y los abstracto, entre los detalles y la visión, entre la apariencia y la fuerza espiritual. ¿Nos puede enseñar que encontramos los conocimientos en la fachada superficial, pero/y la sabiduría (los muebles internos del cuerpo) es un regalo divino? Visto de esta perspectiva, el tabernáculo eterno no es lo que construimos en el exterior del ser sino lo que elegimos construir en nuestro interior. Una interpretación posible del text sería que: el tonto juzga el exterior del ser humano; el sabio busca la esencia de la sabiduría del alma. ¿Como interpretarían Vds. este versículo?
Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

viernes, 8 de febrero de 2008

REFLEXIÓN DIARIA

Dios está en ti.
Dios está en mí.
Dios está en todos.
Imagina qué diferente sería si siempre tuviésemos eso en mente. Estaríamos menos inclinados a regañar al camarero por confundir nuestro pedido, o reprender a alguien que hirió nuestros sentimientos.
Podemos justificar nuestras acciones –por ejemplo, al señalar las faltas de otro– pero en esos momentos en que "perdemos los estribos" con alguien, somos nosotros los que perdemos.
Hoy, ve a Dios en todos.

PARASHÁ TRUMÁ por Rav Peter Tarlow


La parashá para la semana que viene es una de las más difíciles del Libro de Éxodo. Su tema principal es la construcción del Mishcán (tabernáculo). Esta parashá, que se llama "Trumá" (Éxodo 25:1-27:18), es una de 4 secciones semanales dedicadas a la construcción y uso de este "edificio". En sus primeros versículos nos dice: "Vikju li trumá me'et col ish asher yidvenu libo tikchu et trumati/(Decir a los israelitas) que Me traigan regalos de cada persona cuyo corazón lo desea." Esta línea nos obliga a pensar en el significado de la palabra "trumá" y la frase "Yidvenu libo"



La palabra "trumá" tiene la acepción de un regalo o donativo que se da para una campaña de acumulación de fondos. Trumá no es un regalo dado de una persona a otra, sino un regalo dado de un individuo para su sociedad. Nos hace preguntarnos ¿Qué tipo de trumá damos nosotros? El texto bíblico es bien claro: la trumá debe ser un donativo del corazón dado libremente y basado en las habilidades pecuniarias y psicológicas. No había de ser "categorías PRE-establecidas de dar" El gobierno no tendría el derecho de determinar cuanto debe dar cada uno, todo reflejaría el libre albedrío del individuo. El hombre bíblico supuso que el dinero dado al grupo estaría usado por el beneficio del grupo. Es decir que confiaba en el buen uso del donativo.



El principio de trumá nos presenta con aún unas preguntas profundas. Por ejemplo, ¿Como se diferencia nuestro sistema moderno de impuestos del concepto de trumá? ¿Qué es un regalo de caridad? ¿Deberíamos darlo por la inclinación del corazón o por miedo de lo que los otros piensen de nosotros? ¿Tenemos el derecho de presionar al otro que dé una caridad cuando no lo quiere y el bienestar de la comunidad depende de su regalo? ¿Qué se hace cuando alguien se niega a dar una trumá y su negación provocará el sufrimiento? ¿Debe la trumá siempre ser de dinero o puede existir en otras formas?



Tal vez una respuesta posible es que el acto de dar tzedaká (la palabra significa el punto moral donde la justicia y la caridad se cruzan) es un deber cívico que debemos enseñar desde la juventud. En la actualidad donde tantos de nosotros estamos tan auto-absorbidos ¿Es la tzedaká un arte perdido? Si la mente comprende la justicia ¿Estará dispuesto a dar caridad el corazón? Si pensamos como el faraón solamente en nuestro bienestar ¿Se endurece el corazón como el del faraón?



¿Debemos preguntarnos si Vivimos en un mundo de tzedaká o de <> (el contrario de tzedaká, y la misma palabra que se ocupa del motivo por el que D'ós causó el diluvio del mundo durante la era de Noé) donde la violencia se cruce con el egoísmo? ¿Cómo sobrevivimos en un mundo de <> en vez de tzedaká? ¿Que opinan Uds.?

Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

jueves, 31 de enero de 2008

ISRAEL DA LA BIENVENIDA AL PRESIDENTE BUSH EN JERUSALEM

TEMAS SELECTOS DE CABALÁ por Rav Michael Laitman




La plegaria



La plegaria es el trabajo del corazón. Ésta expresa los deseos que vienen del corazón. Aún el hombre no tiene poder sobre esos deseos por sí mismo. Él ha sido creado de tal manera que nunca sabe realmente qué buscar o cuáles son sus verdaderas intenciones. Por lo tanto, también la naturaleza esencial de sus plegarias es inalcanzable. Por el contrario, todo lo que es expresado en el libro de plegarias es lo que el hombre debe aprender a querer. Si el hombre trabaja en sí mismo para dirigir y controlar sus deseos y pensamientos alcanzará el nivel de deseos y ruegos de los autores del libro de plegarias, los miembros de la Gran Asamblea (quienes escribieron el libro de plegarias judío hace dos mil años durante un largo exilio.)



En la medida que una persona concuerde con sus deseos de forma armoniosa con los de los autores del libro de plegarias, algunos pasos preliminares son requeridos. Debemos entender la naturaleza de lo malo y lo que esto trae consigo. El hombre está esencialmente inclinado al egoísmo, debe entender que ésta es la fuente del mal. Debe entenderlo y sentirlo de la manera más intensa posible en la parte más profunda de su alma.



La evolución de las almas



Todo es alcanzado por comparación. Al comparar los atributos del Creador con los nuestros nos damos cuenta de Su poder y de nuestra bajeza. Uno necesita estar de ese modo al tanto de Su magnificencia y Su omnipotencia. La fe significa sentir al Creador y Su Presencia.



Todas las almas pasan a través de los siguientes estados:



1. La fase que precede su descenso a nuestro mundo.




2. La fase durante la cual son dotadas con cierta deficiencia llamada egoísmo. Esto es lo que las almas perciben como la encarnación física.




3. La fase durante la cual las almas se perciben a sí mismas y al universo espiritual completo después de la consumación final.



La fase que precede el descenso inicial del alma es llamada "Olam Ein Sof", el mundo sin fin donde las almas reciben sin límite la Luz del Creador. Después el alma es envestida con egoísmo y desciende a "Olam Ha Ze", este mundo, donde su unión al mundo espiritual es remota. Esta no siente más al Creador y no percibe más su condición previa. "Este mundo" se refiere a la percepción del momento presente, o sea la parte de creación, del Creador que percibimos por medio de nuestros órganos sensoriales. El egoísmo es colocado dentro de los sentidos.



El siguiente nivel es alcanzado al poner bajo control los órganos sensoriales. Este alto nivel lleva a una más amplia percepción de la creación. Este nivel es sentido antes del proceso de alcanzar "el mundo por venir", el mundo que percibiremos super-sensorialmente, que es lo opuesto al "real" en el que vivimos. Cuando percibimos a nuestro medio ambiente y a nosotros mismos, percibimos "su mundo". No obstante, es en el presente que empezamos a contemplar el futuro y la sensación inducida al proyectarnos al futuro es llamada "el mundo por venir." El proceso se repite a sí mismo "el siguiente día" cuando el "mundo por venir" se convierte en "este mundo" y así sucesivamente.



Un examen cercano de las escrituras de Baal HaSulam puede ayudarnos a entender el proceso por el que atravesamos a cada momento. Concerniente al comportamiento espiritual del hombre, el asenso solo puede seguir "la línea central" (por ejemplo, el comportamiento no polarizado a sus extremos.) La progresión a lo largo de esta línea central establece la condición en la cual, las Escrituras (Torá)-Creador-Israel emergen en una sola cosa.



El trabajo de la Torá



El Creador es la fuente que el hombre anhela. La Torá es la Luz, que llena al hombre en el momento presente. Israel es el hombre en sí mismo, esto es, su deseo de unión con el Creador. ¿Cómo pueden esos conceptos totalmente independientes ser idénticos? La meta de la creación consiste en crear al hombre en este mundo de forma que él pueda adherirse al Creador mientras aún viven en su cuerpo físico. El hombre asciende y cruza los mundos espirituales para alcanzar al Creador. Para ser más exactos, los mundos espirituales penetran en él a tal extremo que él y el Creador se vuelven idénticos. Esto es lo que significa la unión con el Creador. Uno ama al Creador, sigue Sus caminos y observa sus mandamientos. A este nivel, todas las cualidades del hombre, deseos y atributos se han transformado idénticos a los del Creador. La Torá se da al hombre de tal forma que él pueda acceder a este perfecto y eterno nivel y llenar el propósito de la Creación. La Torá solo puede ser dada al hombre después de su descenso a este mundo donde él es dotado de un cuerpo físico y con egoísmo. Los Ángeles no pueden recibir la Torá porque entre todas las criaturas solo el hombre posee absoluto egoísmo. Si el hombre escoge el camino de la Torá, puede neutralizar su cuerpo egoísta y sus deseos de tal forma que estos no actúen como un obstáculo entre él y el Creador. El hombre y el creador se unen. Esta unión es un salto atrás al Estado de la Procreación, antes del descenso del alma a este mundo, antes de que el alma sea "incapacitada" por el egoísmo. Mas allá, corrigiendo su egoísmo el hombre puede escalar los peldaños de la escalera espiritual y alcanzar el nivel del Creador. Algunas criaturas están desprovistas de egoísmo y por lo tanto, no tienen una herramienta para progresar y se mantienen en su nivel inicial. Con excepción del hombre, todas las criaturas se dice que están "espiritualmente inanimadas y sin movimiento." Aún los Ángeles, las divinas fuerzas a través de las cuales el Creador gobierna la creación, no son independientes de la "fuerza-deseo" sino solo ejecutores de Su voluntad. El hombre al transformar sus muy desarrollados deseos egoístas puede transformarse igual al Creador.



El alma es una parte del Creador localizada en el hombre. El hombre nace con una envoltura de egoísmo y sin poder percibir ni al Creador ni lo espiritual. El egoísmo penetra sus órganos sensoriales, los cuales poseen cualidades opuestas a la espiritualidad. Cuando el hombre transforma su egoísmo en altruismo removiendo su cubierta de egoísmo, empieza a percibir la esencia de la creación en semejante forma que nada lo separa del Creador. A este nivel los tres puntos arriba mencionados se unen. Nuestra tarea es remover, con la ayuda de la Torá, todos los obstáculos entre el alma y el Creador. De todos los estudios de la Torá la Cabalá es el más eficiente porque ésta infiere en el hombre un rayo de Luz de la más alta intensidad mientras la estudia.



Egoísmo



No hay cosa semejante al movimiento de un mundo al otro en el "espacio" espiritual. Solo hay estados interiores, que nos habilitan a percibir nuestra envoltura interna. Es el Creador lo que nosotros percibimos, pero, ésta percepción esta nublada por pantallas representando las diferentes manifestaciones de nuestro egoísmo. La percepción del Creador, creación y espacio, cuando los obstáculos son suprimidos es progresivamente revelada; pero, nosotros no nos damos cuenta de eso. Las porciones de egoísmo que removemos corresponden a los niveles de la escalera espiritual o los "mundos" que ascendemos.



Los mundos no son nada más que grados de percepción que tenemos del Creador. EL egoísmo, que separa nuestra percepción del verdadero conocimiento, puede ser encontrado solamente en el hombre. Este no sucede con el Creador porque la perfección y apertura define su relación con el hombre. La ausencia del Creador sólo es sentida por el hombre que esconde los mundos de sí mismo, como si se estuviera escondiéndose detrás de los velos de su propio egoísmo. La remoción del egoísmo no ocurre a la primera.



Al principio, el Creador concede al hombre períodos de tiempo correspondientes a vidas en este mundo como una oportunidad de elevarse a sí mismo en forma espiritual. El hombre es maestro del proceso entero. Durante cada una de sus vidas consecutivas, el hombre debe remover cierta parte de su naturaleza egoísta y acercarse más al Creador. El hombre repetirá de nuevo una vida mientras no se corrija a sí mismo. La corrección significa que sus deseos llamados "cuerpo" en Cabalá no formarán más una barrera entre él y el Creador. Cuando esto ocurre los atributos del hombre lo vincularán al Creador sin importar el mundo en el cual el hombre se encuentre a sí mismo.



El abandono de la cubierta egoísta es llamado "la muerte terrestre" guiándonos a renacer en nuestro mundo. Las partes corregidas del egoísmo del alma emergen y una clase de "redistribución" toma lugar. Esto es porque todas las almas son una sola creación y todas las envolturas o cubiertas son puro egoísmo. La corrección del alma original se hizo posible al dividir en partes la única creación, el alma de Adán. Esas partes son almas individuales y es más fácil corregir cada fragmento que corregir el entero.





Esto explica por qué las almas se mueven de un mundo a otro durante la corrección. Cuando la corrección se haya completado, todas las almas individualizadas serán de nuevo unidas dentro de un deseo primordial. El alma primordial recibirá toda la Luz del Creador revelándose Su perfección. Finalmente, sólo existe el mundo sin fin, el mundo de perfecta unión con el Creador. Fuera de ese mundo, todo lo que el hombre percibe no es nada sino fragmentos de la perfección infinita, del mundo sin fin.



Un fragmento del mundo sin fin es llamado "Adam Kadmon", el siguiente "Atzilut" luego "Briá", "Yetzirá" y "Assiah," el más pequeño fragmento del mundo sin fin que corresponde a nuestro mundo. En otras palabras, el mundo sin fin como nosotros lo vemos con nuestros sentidos se contrae hasta alcanzar el tamaño de nuestro mundo. Cuando nuestra percepción se agranda podemos llamar a este mundo, por ejemplo, el mundo de Briá y así sucesivamente. Todo depende del alcance de nuestra percepción. El sujeto de nuestros estudios es solamente el hombre. Aparte del hombre y sus sensaciones sólo existe el mundo sin fin. El Maljut del mundo sin fin debe pasar por numerosas correcciones.



Nada es creado en vano. El Baal HaSulam cita el ejemplo de un pequeño insecto en la jungla, pasando toda su vida buscando comida y cuya existencia es totalmente desconocida. Aún este insecto y todas sus partes son muy importantes para el cumplimiento de la consumación final. Nada es creado en vano por el Creador y todos los eventos ocurren en armonía con la meta que nos acercamos. Este proceso nos concierne lo querramos o no, lo entendamos o lo ignoremos por completo. Todo progresa hacia el cumplimiento de la corrección como fue planeado por el Creador, hacia su completa revelación a todas las criaturas en este mundo.



Las diferentes partes de Maljut del mundo sin fin difieren en la intensidad de sus deseos. Corresponden en nuestro mundo a las partes del reino natural (mineral, vegetal, animal, humano). De manera similar, la humanidad esta compuesta de muchos tipos de personas. Entonces, ¿por qué nosotros estudiamos al hombre tan cercanamente y no estudiamos por ejemplo la corrección espiritual que las piedras necesitan alcanzar? ¿acaso no han sido colocadas en nuestro mundo para alcanzar el propósito de la Creación?



El hombre se sitúa aparte. La corrección de la naturaleza depende de la corrección humana. Trabajando en sí mismo el hombre "anima" a la naturaleza a ayudarse para alcanzar el estado de completa corrección. No obstante, el hombre mismo no ha recibido la Torá de nuestro mundo en la misma forma: La gente del mundo ha recibido 7 mandamientos, los judíos 613. Esos mandamientos son también observados en diferentes formas dependiendo del número de correcciones que un alma debe completar cuando llega a este mundo. Haber nacido en la nación de judíos no garantiza privilegios específicos. Los judíos tienen más correcciones que cumplir con relación a los demás.



Preceptos y espiritualidad



Los individuos necesitan observar mitzvot de acuerdo a su naturaleza. No obstante, esto no depende de su deseo de estar cerca del Creador; muchos creyentes y no creyentes nunca se preguntan a sí mismos acerca del Creador, el propósito de la Creación, delas correcciones y así sucesivamente. Estos hombres simplemente no han recibido de arriba el deseo de transformarse a sí mismos y cumplen mecánicamente lo que la tradición les ha enseñado. Son esos gestos mecánicos los que diferencian al hombre, naciones, marido y esposa, niños y adultos. Claramente un hombre que desea elevarse a sí mismo espiritualmente ha recibido esta aspiración del Creador. El, por lo tanto, será diferente de otro hombre que no ha recibido la misma aspiración de arriba. Por lo tanto, el hombre no debe ser distinguido por su apariencia, raza o género. Si estudia o no la Cabalá no es el problema. Quienes la estudian son simplemente los que han recibido la llamada de arriba y expresan el deseo de estudiarla. Entre las mujeres hay también ejemplos como el de las profetisas Deborah y Hulda que también fueron cabalistas.



Los ángeles son robots que cumplen ciertas tareas en el mundo espiritual, nada más "mueven" cosas de un lugar a "otro". Ellos no pueden crecer espiritualmente o moverse a través de varios niveles espirituales como los seres humanos. Son las fuerzas espirituales actuando en cada nivel espiritual.



Grados de profecía resultan de los esfuerzos personales. En nuestro mundo sólo existe el Creador, el hombre y el camino que lleva al Creador, al cual se le llama Torá. El medio ambiente del hombre (sociedad, familia, amigos) son sólo capas que lo separan del Creador y por medio de las cuales él nos influencia. El hombre es puesto en frecuentes situaciones complejas e insoportables, algunas veces llevándolo al sufrimiento y decepciones.



¿Cómo llegamos a este mundo?



El Creador remueve de sí mismo una pequeña parte (por decir) e implanta en ella egoísmo. Este egoísmo " universal" entonces se rompe en más pequeñas partes egoístas. Más tarde, una reintegración progresiva de esas partes causa la creación de los Mundos Superiores, Atzilut, Briá, Yetzirá, Assiah. Los más puros "fragmentos" son usados para la creación de los mundos espirituales más altos. Luego, los deseos más egoístas, precisamente el corazón de la creación, el Maljut del mundo sin fin lleva a la creación del alma de Adán, el primer hombre. Entonces, después del pecado de Adán, de nuevo la chispa de Divinidad, atrapada en el egoísmo se subdivide a sí misma de nuevo en pequeños y más pequeños fragmentos que forman nuestras almas.



Los principiantes que estudian Cabalá frecuentemente no perciben cómo está gobernado el mundo. Se preguntan si las acciones dependen de su elección o del Creador. Antes de que el hombre pueda iniciar un proyecto debe estar convencido de que sus acciones tienen consecuencias. Aún después de tener éxito, "paradójicamente", debe entender que todo depende solamente del Creador. Si pensamos de esa forma, progresaremos de forma correcta.



Hay cosas, que sólo se pueden sentir, no se pueden explicar. La encarnación de lo espiritual en lo material es difícil de describirse en palabras. La ciencia moderna puede justificarse a sí misma, pero, ¿cómo puede ser explicado el proceso por el cual un mundo toma la forma de otro? Las explicaciones cabalísticas sólo pueden ser posibles hasta el punto donde el alma de Adán es fragmentada. Esto no es debido a que los cabalistas no quieran aportar más explicaciones, sino porque la explicación corresponde a lo que el hombre siente y no puede explicar.



El egoísmo es una fuerza espiritual tan poderosa que el pensamiento de deshacerse de él difícilmente cruza nuestra mente. En orden de conocernos a nosotros mismos necesitamos vernos desde afuera, para sentir algo diferente que no sea nosotros mismos, para compararnos a con algo fuera de nosotros. Los objetos que nos rodean son percibidos porque están hechos del mismo egoísmo, de lo contrario permanecerían invisibles. El egoísmo toma muchas formas, la más restringida es en la que sólo se percibe a sí mismo, es la percepción que el hombre tiene en nuestro mundo, somos tan egoístas que solamente nos podemos percibir a nosotros mismos.



Cuando "crecemos" un poco, nuestro egoísmo llega mas allá de los límites de nuestro mundo y empezamos a percibir al Creador, este se vuelve espiritual, nuestro deseo no se basa más en el placer físico y mundano sino en el disfrute espiritual traído por la Luz del Creador.



El hombre es animado sólo por los deseos conscientes e inconscientes, nuestra razón nos ha sido otorgada para ayudarnos a tener sentido y alcanzar todos nuestros deseos; por consiguiente, el hombre no puede elevarse más arriba de sus deseos. Motivado por sus deseos y emociones, el hombre primero dirige el curso de sus acciones y se transforma conciente de ellas teológicamente (por la finalidad de éstas), sólo después de elegirlas.



¿Cómo se vuelve en verdad consciente de un evento que sucede? En reacción a las acciones del hombre el Creador manifiesta por grados Su majestuosidad, en orden de dar al hombre una mayor conciencia retrospectiva de las consecuencias de sus acciones. Aún el recordar nuestra forma de actuar depende del Creador, Él nos enseña el significado de nuestras acciones respondiéndonos, dándonos placer o sufrimiento, de acuerdo a nuestro mérito o culpa.



Nuestra educación es, por lo tanto, un proceso que se desarrolla cada segundo, pero no puede hacer que nos corrijamos a nosotros mismos en ninguna forma. Sólo debemos estar conscientes de nuestro egoísmo y de cómo nos encontramos sin ayuda cuando lo confrontamos, el Creador busca todo lo que no es parte de esta conciencia. A medida que el hombre avance en el camino espiritual, logrará moderar más su propia autoestima y entenderá más su verdadera naturaleza. En la proporción que el Creador se revele a sí mismo, el hombre gradualmente se dará cuenta de lo que es en realidad con respecto al Creador. Cuando sabemos esto progresamos en el camino espiritual.



Imaginemos a una persona que ha alcanzado el 99% de su corrección. El remanente 1% que no ha sido corregido parece mucho mayor que el previo 99%, la "pequeña paja en el ojo" parece enorme. Nuestras acciones y nuestro estudio nos habilita a estar conscientes del Creador y de nosotros mismos. Cuando el hombre se da cuenta de su absoluta insignificancia se desespera, no ve al Creador y el mundo entero le parece oscuro. Si mientras se encuentra en este estado oscuro, un hombre tiene en mente que la fuente espiritual de todo no es más que el Creador a quien él puede pedir cosas y sobre quién todas las cosas dependen, él estará conciente de su lazo espiritual con el Creador, entonces dejará de desesperarse, entenderá que esas aparentes condiciones negativas son enviadas en forma temporal de arriba y que son inevitables.



La forma que nos conectamos nosotros mismos con el Creador no le interesa a Él. Lo más importante para el hombre es entender que Él existe. El Creador envía los deseos para que podamos reaccionar a Él y crecer espiritualmente.



Mandamientos con intención



Yo no me hago entender a mí mismo y ese es mi problema. Cuando uno hace énfasis en el desarrollo espiritual e interior, la observación mecánica no se echa a andar, simplemente no es evocada. La atención es puesta en la intención detrás del mandamiento, no en su observación física. Una tercera parte puede concluir que la observación física es ignorada. Se dice que: " Un mandamiento sin intención es como un cuerpo sin alma" (mitsvah bli kavanah keguf bli Neshamáh). La diferencia entre los cabalistas y creyentes, no creyentes, judíos, gentiles, radica en el hecho de que los cabalistas quieren desarrollar la intención localizada dentro de los gestos, no contemplan los gestos como tales. La forma de observar los mandamientos concierne a la Torá revelada (convencional)



Está descrito en el Código de Ley Judío ( "Shuljan Aruj".) que las leyes descritas en éste código deben ser seguidas por todos, son fácilmente entendibles y no requieren de ningún prerrequisito.



La intención localizada en el cumplimiento de los preceptos no tiene importancia y los mandamientos no transforman al hombre o lo obligan al crecimiento espiritual. Esos mandamientos pueden ser cumplidos repetidamente por un individuo sin modificar a la persona egoísta que era cuando se transformó en observante de ellos.



Usualmente la observancia de la ley es cuestión de educación. A uno no se le pregunta si la quiere observar o escoger el ser libre de actuar de cierta forma. Uno es educado desde la cuna y nuestro comportamiento esta condicionado por hábitos, esos hábitos son llamados "guirsa de yankuta". Promesas de todas las bendiciones de este mundo y del mundo por venir refuerzan esos hábitos. Como en hombre es egoísta, disfruta y acepta esas promesas, además muchas situaciones son resueltas por él, mucho mejor que las de gente ordinaria que no sigue los mandamientos.



Tiempos modernos



Hoy en día, debido a que las almas espirituales "maduras" descienden a nuestro mundo, la educación arriba mencionada se vuelve insuficiente. El hombre necesita dejar que su intención sea modificada para igualar sus deseos. La Cabalá habilita al hombre a cambiar sus intenciones egoístas por altruistas. Usando una pantalla (masaj) uno empieza a trabajar en sus deseos dirigidos a sí mismo con la intención de dirigirlos hacia el Creador.



El proceso de corregir el egoísmo es llamado "la observación espiritual de los mandamientos". El hombre es dotado con deseos para que él pueda desarrollar su intención de usarlos "Vueltos hacia el Creador." Esos deseos no eran de él desde mucho antes porque no tenía la capacidad de crear una pantalla (masaj) Esos deseos son nuevos; ellos son de naturaleza espiritual lo que significa que corresponden al deseo de regocijo en la divina presencia, son cultivados en un hombre capaz de construir una pantalla contra los deseos egoístas para regocijarse en el Creador son llamados "Klipot" o "deseos impuros." En esta etapa el hombre se ha sobrepuesto a los deseos mundanos como el sexo, riqueza, fama, poder, y ahora ansía más placeres espirituales.



Existen 613 deseos impuros. Estos nacen en el hombre y van del más fácil al más difícil de corregir. Cuando el hombre adquiere una pantalla en contra de sólo recibir para sí mismo (Klipá), se recibe una intención "vuelta hacia el Creador" (kedusha.) Los deseos corregidos de uno pueden entonces recibir la "Luz" espiritual, sentir el Creador y nos llevan a la alegría de tener equivalencia de forma con el Creador.



La corrección de deseos corresponde a lo que es llamada “observancia de los mandamientos”. La Luz espiritual recibida es la percepción del Creador que corresponde a la Torá. Está claro que la observación física de los mandamientos difiere de la espiritual, no obstante, la observación interior espiritual no previene o cancela a la física, esto es precisamente debido a que quien observa los mandamientos vive en ambos mundos y puede reconciliar dentro de uno mismo los dos modos de observación.



De lo anterior resulta que la observancia física de un código de leyes no afecta los mundos espirituales, esto es a lo que se refiere la oración " un mandamiento sin intento es como un cuerpo sin alma" (espiritualmente muerto). Un mandamiento no puede ser inspirado por una intención "li chema" cuando sus gestos correspondientes no se refieren a la observancia espiritual. Un hombre puede estar sin manos y aun así observar todos los mandamientos espirituales que requieren "manos espirituales", por ejemplo, los deseos espirituales.



Nuestra alma es referida como un cuerpo, "partzuf", está compuesta de 613 partes, los atributos de nuestro cuerpo biológico. Cada una de las 613 partes de este "cuerpo" espiritual, este partzuf, corresponde a un deseo específico. El partzuf se divide a sí mismo en dos partes, dos tipos de deseos: los deseos que corresponden a dar sin restricción (lehashpia al menat lehashpia) y los que corresponden al deseo de recibir sin restricción, pero no por nuestra propia satisfacción (lekabel al menat lehashpia)



División de deseos



Los 613 deseos del alma están divididos en 248 deseos positivos, a través de los cuales el hombre puede alcanzar una intención "li chema" y 365 deseos negativos que el hombre no puede usar en orden de ganar una intención "li chema." La diferencia entre los dos deseos no tiene nada que ver con la intención. En ambos casos la intención es natural y exclusivamente "vuelta hacia el Creador." La diferencia radica en el poder del deseo en sí mismo: si el deseo es débil este no despertará intenso placer.



No obstante, este deseo lo habilita a uno a sentir la unión con el Creador. El placer sentido es llamado el placer de dar sin restricción, es decir, el deseo de satisfacer al Creador porque sólo es posible satisfacerlo al recibir de Él. Pero debido a que este deseo no puede ser sentido con suficiente intensidad, él no puede dar verdaderamente al Creador. Este deseo existe solamente en nivel de equivalencia de forma con el Creador.



Todos los deseos nacidos en el hombre son deseos egoístas. Esto significa el deseo de recibir sólo para nuestro propio placer. Únicamente la intención "vuelta hacia el Creador" transformará este en un deseo altruista, por lo tanto, la diferencia radica solamente en el propósito. Eso es lo que hace a la Cabalá muy importante, porque nos ayuda a transformar nuestra intención.



La intención "vuelta hacia el Creador" es llamada "pantalla" porque ésta previene de "recibir para uno mismo" y genera que la intención sea "vuelta hacia el Creador."



Nacimiento del alma



Esta transformación es llamada "el nacimiento" del alma por que el alma corresponde a los deseos vueltos hacia el Creador. Cuando esta fase toma lugar revela el alma del hombre. Es la intensidad de este nuevo deseo, ayudar al hombre a sentir al Creador. Este deseo de recibir placer acoplado con la intención "vuelta hacia el Creador", lo llena a sí mismo con Su presencia, Dicha Espiritual y Luz (todos estos son sinónimos de la misma sensación.) Las intenciones correctas aparecen progresivamente a lo largo del tiempo con el estudio de la Cabalá. Esta es la ciencia del intento (Kavannah), habilitando el corazón del hombre a anhelar espiritualidad. Si el hombre estudia Cabalá pero no puede experimentar un cambio altruista a su intención mientras está estudiando, se dice que está en el período "lo li chema" durante el cual no hay orientación hacia el Creador. En esta etapa el hombre aún trabaja para sí mismo y pertenece a sus deseos egoístas, a nuestro mundo. Este es el nivel que precede a cruzar el majsom (barrera)



Si el hombre no se preocupa por la transformación de su intención, no está en el nivel "lo li chema". Los gestos que él hace no tienen vida, no obstante, todos los seres deben eventualmente retornar al Creador. El cambio en la perspectiva también tomará lugar para aquellos que observen mecánicamente. Serán obligados a clarificar su relación a la vida, a su fuente, al Creador y moverse de "lo li chema" a "li chema". En cualquier caso, los gestos físicos son justificados pero el hombre debe esforzarse para sobreponerse a sus límites. Esto es lo que hace a los cabalistas diferentes.



El Mesías: ¿Una fuerza o un hombre?



El Mesías es una fuerza espiritual, es la Luz que penetra los deseos para sí mismo del hombre, para corregirlos de tal forma que se conviertan en altruistas, es decir, idénticos a los del Creador. En nuestro mundo todas las fuerzas espirituales son manifestadas en vestiduras materiales.



Por ejemplo el rabino Simón, el Ari, Yehuda Ashlag, representan la fuerza espiritual radiando la Luz de la corrección. Esta fuerza aparece en nuestro mundo como un hombre, un cabalista, un profesor, el autor de un libro. Por lo tanto el Mesías es un guía que es aceptado por la humanidad de forma progresiva. La humanidad seguirá el camino señalado por el Mesías porque maldad y sufrimiento serán sentidos por todos y no habrá otra salida. La gente se encuentra en un nivel donde no pueden imaginar la venida del Mesías como una Luz sino sólo como una escalera humana; sin embargo, para los cabalistas el Mesías es la fuerza espiritual de corrección (en la imagen del mundo de A'B-SA"G).

PARASHA MISHPATIM por Rav Peter Tarlow


La parashá para la semana que entra se llama "Mishpatim" y la van a encontrar en el Libro de Éxodo 21:1-24:18. Al leer esta sección semanal por primera vez tenemos la impresión que la parashá solamente gira alrededor de una serie de leyes básicas (e importantes) sobre las cuales existe la sociedad judía.


Una segunda lectura, sin embargo, nos hace pensar en preguntas e inquietudes más profundas. Por ejemplo, ¿Qué papel juega el orden de las leyes en la parashá? ¿Hay algo aún más profundo ocultado en su orden? ¿Están organizadas estas leyes simplemente al azar o muestra el orden una prioridad de importancia? ¿Por qué comienza esta sección semanal con los estatutos y leyes que tratan de la esclavitud? ¿Por qué giran alrededor del número siete las leyes acerca de la esclavitud? ¿Hay una relación entre este número (el cual a menudo representa la libertad en la Biblia hebrea) y las leyes de esta sección semanal?


Quizás "Mishpatim" es más que una serie de leyes, más bien sea un desafío a cada uno de nosotros acerca de la manera que vivimos y las prioridades que damos a los principios que gobiernan nuestra vida. Además ¿Podemos convertirnos en esclavos a causa del desorden y el caos interno de nuestra vida? La Biblia nos da una indirecta enseñándonos que la esclavitud es más que ser controlado por el otro. Esta sección se da cuenta que la esclavitud comienza con sí mismo. A la pregunta: ¿Podemos convertirnos en esclavos de nuestros propios vicios y falta de organización?


La respuesta es que sí.


Si leemos la parashá para la próxima semana desde esta segunda perspectiva vemos que un tema bíblico importante se pone a emerger. Es que la ley y el orden son más que meramente un sistema de control social, más bien son el vehiculo organizador que permite que seamos los socios eternos de D'ós en el teatro eterno de la creación.


Esta parashá entonces nos enfrenta con la hipótesis que por medio de un sistema de jurisprudencia justa llegamos a ser los socios de D'ós y así transformaremos la entropía en orden. Mishpatim entonces nos enseña viajar moralmente desde el estado inicial de Génesis de "tohu vaVohu/ Caos total y completo" hasta una sociedad que funciona. Nos desafía forzándonos a contemplar qué es vivir en un mundo de cambios rápidos y en un mundo lleno de inestabilidades. ¿En este "mundo actual de una cacofonía de opciones" cómo escogemos nuestras prioridades? ¿Hemos creado el caos de la libertad en el cual llegamos a ser esclavos a demasiadas opciones? ¿Es posible que haya demasiadas opciones? ¿Qué opinan Uds.?

Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

martes, 29 de enero de 2008

REFLEXIÓN DIARIA

El hombre fue creado con amor propio y si no ve algún beneficio propio, es incapaz de esforzarse en hacer siquiera la cosa más sencilla. Pero, sin anular el amor propio, es imposible alcanzar la equivalencia de forma con el Creador.

Rabí Baruj Ashlag (Rabash)

miércoles, 23 de enero de 2008

PARASHOT BO Y BSHALAJ


A causa de las vacaciones del invierno, esta semana estudiamos dos secciones semanales de la Torá. Primero estudiamos Parashat Bo (Éxodo 10:1-13:16) y también la que se llama B'shalaj. (Éxodo 13:17-17:16). En la primera lectura nos parece que las dos secciones no tienen nada que ver, una a la otra. Sin embargo, si las estudiamos con cuidado notaremos que cada una nos presenta un reflejo opuesto de la otra.


Hablando de las últimas tres plagas, Parashat Bo trata del tema de la muerte de los primogénitos de Egipto. Parece justo preguntarnos: ¿Cómo fue posible que después de 9 pestes los hijos de Israel no estuvieron listos para salir del país? ¿Por qué tuvieron que asar el pan en los últimos momentos? Tal vez la repuesta se encuentre en los conceptos diferentes de tiempo. Los esclavos viven en un presente constante, mientras los libres, en cambio, conocen su pasado y desarrolan su futuro. La sección semanal "Bo" nos presenta la idea que los israelitas vivieron en un "presente de temor" con nada más que una mera posibilidad de aprender del pasado o de determinar su futuro.


En cambio, en Parashat B'Shlaj hay un sentido que el futuro nunca está separado del pasado. Es nuestro pasado lanzado al futuro. Esta parashá comprende que vivir es tomar riesgos y manejarlos. Es la primera sección semanal en la cual vemos a los Hijos de Israel como una nación libre y enfrentando su obligación de aceptar la responsabilidad por sus acciones colectivas y por su futuro. Ya no pueden comer de las oallas de carne de Egipto. Ahora está en el "Midbar" o sea el yermo de tiempo y de espacio" que llamamos "la determinación de nuestro propios destino."

Vemos este cambio en la manera que estas dos secciones tratan del pan, o sea "la sustancia de la vida." En la primera llamamos el pan "matzá". Es pan asado con prisa y sin levadura. Le damos el apodo del "pan de aflicción o de esclavitud." Al consumirla todos notan que tiene el mismo sabor, es decir no hay individualidad. En la segunda parashá se llama el pan "maná" (man en hebreo). Es un regalo de D'os y aunque todos lo consumen, cada uno encuentra en este pan el sabor que le agrada.


Estas dos clases de pan simbolizan otra diferencia entre la esclavitud y la libertad, la infancia y la edad del adulto. El esclavo es un niño eterno, temiendo la vida. Por eso tiene miedo de planificar y vive atado al estado eterno de temor. El libre, al contrario, ve el presente como un regalo para esculpir el futuro. Es artista que ve el vacío de tiempo como una herramienta artística para fomentar un futuro cambiante eterno.


Estas dos secciones nos desafían. ¿Somos los esclavos de nuestro propio Egipto esclavizados por nuestra falta de realidad y temores o somos personas libres, socios con D'os en el esfuerzo de construir un mundo mejor? ¿Estamos listos a construir un puente a través de nuestro Mar Rojo personal para que lleguemos sin miedo a nuestra tierra prometida?

PARASHA ITRÓ


La semana que entra estudiamos la sección semanal del Libro del Éxodo que se llama "Yitro." (18:1-22-23) También en esta semanan celebramos la fiesta de Tu b'Shvat o "El Año Nuevo de los Árboles."


¿No sería injusto suponer que falta una relación entre esta parashá y una fiesta que celebra la importancia de los árboles y la ecología? No obstante, un análisis más profundo nos muestra que haya una relación ocultada entre las dos y a principios hiciéramos caso omiso de ella.


Ésta es una sección semanal fascinante. Estableció en ella la primera burocracia de Israel y nos enseña como Yitro lo transformó desde una colección informal de tribus en una estructura de gobierno formal. El suegro de Moisés y tal vez su mejor amigo, Yitro, se dio cuenta de que Moisés hacía demasiado y que Israel no iba a prosperar sin una organización formal. Moisés debía establecer un gobierno que era justo y funcionaba para todos. Tendría que transformar Israel desde un pueblo nomadito y sin raíces en un totalidad integral.


Quizás esta transformación desde un estado inestable (sin raíces) en una organización es una de las razones que solamente nosotros, el pueblo de Israel, celebramos más que simplemente un "día del árbol" sino un "año nuevo completo para los árboles."


Aunque los árboles, sobre todo en una sociedad del desierto, representan una inversión importante agrícola, los árboles en el judaísmo representan aún más. Nos representan la vida en sí misma. Por eso un nombre que damos a la Torá es: "Etz Jayim" o el "Arbol de la Vida." El judaísmo comprende que los árboles representan el concepto de interconexión y la continuidad. Un árbol no puede sobrevivir con simplemente un sentido superficial de "ser". Los árboles son entidades dinámicas con las ramas extendiéndose desde su tronco.

En la misma manera, el pueblo de Israel tiene muchas ramas por todas partes del mundo. Las ramas, sin embargo, necesitan estar atadas a los troncos. Así es también para Israel, es decir que las comunidades de Israel pueden crecer y prosperar solamente si están relacionadas con los valores centrales y éticos del judaísmo. Para el judaísmo, entonces, los árboles representan el concepto que cada parte de la sociedad no es un órgano independiente sino una parte de la totalidad interrelacionada. Como un pueblo somos más que ramas, sino una entidad dinámica llena de sinergia atando el cielo a la tierra.


La lección de Yitro a Moisés es que la vida en el desierto muchas veces no es nada más que una ilusión permanente. Así lo enseñó que Israel necesitaba establecer un gobierno creativo y viviente para poder arraigarse en su tierra prometida. Para Yitro este gobierno tenía que dar a sus ciudadanos el derecho de discrepar uno con el otro y a la vez mantener el respecto mutuo.
¿No luchamos los modernos con este concepto de la "totalidad de lo nosotros" contra "las necesidades de lo yo?" Somos meramente individuos, no relacionados a ningún sistema de principios éticos o estamos relacionados uno con el otro? ¿Pueden las ramas cortadas del tronco sobrevivir?


El desafío de Yitro a Moisés era la necesidad de crear un árbol viviente de la vida social que permitiría tanto el respecto de lo "yo" cuanto a lo "nosotros." ¿Es el conflicto eterno entre los deseos del individuo y su responsabilidad hacia su grupo? El desafío de Yitro está con nosotros mientras celebramos otro Tu b'Shvat.


Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

Reflexión diaria

¿Cuándo habrá paz en el mundo?
Si hacemos el esfuerzo extra de traer la paz entre cada uno de nosotros, entonces nuestros vecinos querrán estar en paz con nosotros. Si no estamos en paz con nuestros amigos, con nuestros hermanos y hermanas, ¿Cómo podemos pensar en estar felices con el resto de las naciones del mundo?
Hoy, crea paz contigo mismo, con otros y entre otra gente. Haz todo lo que puedas para transformarte de ser una persona que recibe a una que da.

viernes, 4 de enero de 2008

REFLEXIÓN DIARIA

La espiritualidad es un poco como correr hacia arriba en una escalera automática que va para abajo. Es fácil caer hacia atrás.

Todos hemos estado allí. Algunos están allí justo ahora, caídos en la base de la escalera, preguntándose si alguna vez volverán a levantarse, no digamos llegar hasta arriba.

Derribados por las dudas, la pereza, la ira, la adicción, podemos sentir que todo terminó para nosotros. "Este asunto de la espiritualidad no funciona para alguien como yo".Este asunto de la espiritualidad funciona precisamente para alguien como tú. Recuerda, el lado oscuro de nuestros pensamientos tiene su fuerza.

Si nos alineamos con éste, nos mantendrá abajo, con su pie pisando nuestra cara. La única cosa por hacer cuando caemos es regresar inmediatamente a las prácticas que nos sostienen y nos dan energía.

¿Qué práctica espiritual -compartir, autolimitarnos, pedir ayuda al Boreh Luz, etc.- puedes volver a emprender?

No necesitas dispararte hacia la cima.

Sólo da un paso.

Y el que sigue.

Y el que sigue.

Finalmente llegarás allá.

jueves, 3 de enero de 2008

Reflexión diaria

Es fácil ser espiritual cuando tenemos carencia de algo.
Pero no es tan fácil mantener la llama una vez estamos saciados. hay personas que se acercºan a la espiritualidad desesperados por solucionar sus dificultades. Pero, una vez consiguen lo que quieren, ya no tienen la misma intensidad ni deseo.
Tan pronto como su relación está mejor, tienen dinero nuevamente en el banco, o la salud les ha sido restituída, ya no están tan dispuestos a hacer lo que se necesita para conectarse. Yo también soy culpable de esto mismo.
Obtener energía y mantener conciencia de la Luz es más importante después que obtenemos lo que queremos porque es sin programación. Es un nivel más alto de conexión espiritual.
Recuerda una gran oración que fue respondida. ¿Recuerdas la intensidad de tu deseo antes de obtener lo que querías? Permite que esto salga a flote hoy y al hacerlo, recibirás aún más satisfacción en esa área.

CABALÁ:LA LEY DE LA REALIDAD por Rav Michael Laitman



La cercanía o lejanía corporal no es lo mismo que la cercanía o lejanía espiritual.Cuando hay algo que realmente queremos, éste ocupa todos nuestros pensamientos, sentimientos e imaginación.

Como el hacha corta y divide un objeto físico en dos, así la desemejanza en forma separa y divide el objeto espiritual en dos.No se trata de estar cerca o lejos físicamente sino de la equivalencia en forma.Las personas son iguales en forma [cuando] cada una ama lo que la otra ama y odia lo que la otra odia.Prefacio al Zohar (Rabí Yehudá Ashlag)


Fíjate qué curioso es nuestro mundo. Tú y yo nos encontramos a un me­tro de distancia, hablamos, nos vemos, pero ninguno tiene la menor idea sobre los pensamientos y deseos del otro o de dónde real­mente está.


Es posible que en este momento estés pen­sando en otra persona que vive o vivió en algún otro continente o época.


Es sabido que las perso­nas enamoradas llevan con­sigo a su enamorado adon­de sea que vayan. Hablarles es una experiencia realmen­te aburrida; aunque estuvie­ran contigo, sus pensamien­tos están en su maravilloso mundo de los enamorados.


En contraste a esto, si me preguntaras al lado de quién estuve sentado hoy en el tren en camino al trabajo, o al lado de quién estuve parado en la fila para com­prar las entradas de la semifinal de fútbol, segura­mente no podría decirte, porque mientras esperaba en la fila o viajaba en el tren, estuve pensando en otras cosas o personas.


En conclusión, la cercanía o lejanía corporal, no es lo mismo que la cercanía o lejanía en nuestra vida in­terna. Es decir, cuando hay algo que realmente quere­mos o con el que sentimos proximidad, éste ocupa to­dos nuestros pensamientos, sentimientos e imaginación.

Equivalencia natural


Si observamos cómo fun­ciona la ley de equivalencia de forma en la naturaleza, notaremos que no hay nada nuevo aquí. Vemos sólo lo que nuestro sistema de percepción -por ejemplo, el ojo- es capaz de captar por equivalencia de forma.


El ojo humano divisa una longitud de onda que con­cuerda con la gama que va desde el violeta hasta el rojo. Por eso, somos inca­paces de captar una longi­tud de onda más alta que la violeta, por ejemplo, la ul­travioleta, a menos que tengamos un equipamiento apropiado.


La abeja divisa una lon­gitud de onda ultravioleta y de esa manera localiza flores de distintos tipos. Los mos­quitos, en cambio, captan la longitud de onda apropiada a ellos y así pueden dirigir un ataque directo a tus venas. La ley de equivalen­cia de forma funciona aquí de una manera ¡muy tangi­ble!


Sabemos que la realidad está compuesta de múltiples frecuencias que afectan nuestras vidas aunque so­mos incapaces de percibir­las, como la radiación de los rayos X, o las ondas de radio. Si sólo tuviéramos el instrumento adecuado de captación, capaz de trans­formar estas ondas en una longitud adecuada a nues­tros sistemas naturales de percepción -los oídos, ojos, nariz y diversos sensores de nuestros cuerpos- podría­mos reconocer la existencia de estas ondas en el aire.


Por ejemplo, si te pregun­tara si ahora hay alguna transmisión en tu estación de radio predilecta, contes­tarías que no lo puedes saber a menos que prendié­ramos la radio en la fre­cuencia de dicha estación. ¿Qué es entonces lo que se genera en la radio?


El aparato de radio sim­plemente sintoniza la fre­cuencia que ya se encuentra en el aire, incluso antes de prenderla. Luego convierte el mensaje producido por la emisora radial, de una fre­cuencia de onda que no podemos percibir, a una que nuestro oído es capaz de captar.


Cercanos y lejanos


Cuando usamos el térmi­no cercano, nos referimos por ejemplo a la tía Juanita que vive en Buenos Aires o a José, el hijo de Rosa, la hermana de la abuela. A veces también usamos ese término para enfatizar la cercanía de ideas entre no­sotros, como cuando ambos creemos que es necesario un cambio social en el país. Otras veces, este concepto se usa para expresar la medida de amor recíproco entre nosotros; por ejemplo, al pensar y desear que el otro tenga una vida buena y agradable.


¿Qué es entonces, la cer­canía espiritual?


La equivalencia de forma espiritual


En el mundo espiritual funciona la ley de la equi­valencia de forma, sólo que en el mundo espiritual no se habla de la igualdad de frecuencias u ondas, sino de una semejanza o desemejan­za de intenciones.


En el mundo espiritual se miden sólo las intenciones (los pensamientos). La naturaleza del hombre es pen­sar en sí mismo y su propio provecho, mientras que la Fuerza Superior que dirige nuestras vidas y toda la realidad, actúa sólo por amor; para dar, otorgar.


Así, en el plano espiritual existe una inversión de for­ma entre el ser humano y la fuerza que dirige nuestras vidas. Por lo tanto, si nues­tro deseo es conocer y entender el Gobierno sobre el mundo, tendremos que adquirir el atributo de otor­gamiento. Mientras sigamos pensando sólo en nosotros mismos y en nuestro benefi­cio, no podremos saber las causas de lo que ocurre a nuestro alrededor y dentro de nosotros, ya que queda­remos en un estado opuesto al de la Fuerza Superior.


Sólo si encontramos la manera de elevarnos por encima de nuestro egoísmo, liberándonos de la auto-preocupación, alcanzaremos la medida de equivalencia de forma, como dijeron nuestros sabios: Así como Él es misericordioso, tam­bién tú serás misericordioso; así como Él es piadoso, también tú serás piadoso.
Así penetraremos en un mundo nuevo, de otorga­miento, generosidad y amor. Por consiguiente, lo­graremos experimentar el bien y la felicidad; ¡la Meta principal de la Creación

PARASHÁ VAYERA por Rav Peter Tarlow


La parashá para la semana que entra se llama "VaYerá". La van a encontrar en el Libro de Éxodo 6:2-9:35. Esta sección trata de una de las partes más problemáticas de la Biblia, el uso de las pestes como una herramienta para logar la liberación nacional. Hay una gran cantidad de comentarios rabínicos sobre la necesidad de estas plagas o si eran morales. ¿Debería haber sufrido el pueblo de Egipto a causa de los pecados del faraón en su liderazgo?



Toda esta historia del drama de la liberación nacional es única entre los otros dramas nacionales. La mayor parte de las historias nacionales presentan ésta como "la rebelión del pueblo" contra una potencia extranjera cruel. Solamente en el caso de Israel D'os recibe el crédito para este logro. Hasta el gran libertador, Moisés, se ve como un mal orador a quien D'ós debe animar para que lleve a cabo su lugar en la historia del pueblo judío. Así en nuestra historia, solamente es D'os que da libertad al pueblo y es D'ós que nos enseña a través de una serie de diez plagas varias lecciones.



Las diez plagas presentan problemas éticos adicionales. Al leer esta historia por la primera vez, parece ser nada más que un cuento de niños. Si la volvemos a leer, sin embargo, en un nivel más sofisticado, vemos una historia más correcta que muchas reediciones de otras historias enseñadas en los colegios.



La Biblia nos enseña dos lecciones importantes. La primera es que la mayoría de la gente tiene miedo de las revoluciones; buscamos lo conocido hasta cuando los patrones nos hacen la vida insoportable. Es la tarea del liderazgo animar a la gente y por eso leemos en esta parashá (6:9) "v'lo shamu el Moshe mikotzer ruach umeavodah kashah/ a causa de la esclavitud cruel aplastó el espíritu del pueblo, ellos (el pueblo) tenían miedo de escuchar." El liderazgo, entonces, debe buscar la manera para desafiar la "atrofia de voluntad" y llevar el pueblo adonde temen ir, y ayudarlos a ver que más allá de la degradación está la época de la liberación.


La segunda lección de esta parashá es que la historia se realiza en el nivel macro y no el micro. Es decir, que los buenos/inocentes también sufren de lo malo causado por las acciones de los culpables que han apoyado un gobierno malo. Este principio bíblico es invariable y corresponde a todos los pueblos y sus gobiernos. Así encontraste con las historias ajenas, el Libro de Éxodo nos presenta con la comprensión que el camino a la libertad no está pavimentado por la gloria sino por las plagas y hasta por el sufrimiento de los inocentes. La libertad está ganada no por alabanzas sino por los temores universales. Visto así ¿Clasificarían Uds. nuestra liberación como un milagro?





Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

viernes, 21 de diciembre de 2007

PARASHA VAYIJI por Rav Peter tarlow


Ya que dedicamos la sección semanal de la semana pasada a la fiesta de Janucá, esta semana estudiamos las últimas dos secciones semanales del Libro de Génesis.La penúltima se llama "VaYigash" y la van a encontrar en Génesis 44:18 - 47:27. La última se llama "VaYiji" y empieza en el capítulo 47:28 y va hasta el fin del libro: 50:26.


Por lo general no se estudian estas dos secciones semanales juntas, pero al leerlas una al lado de la otra las vemos en una luz diferente. Hasta sus nombres nos enseñan algo profundo sobre el significado de Génesis. El Libro de Génesis trata de la vida, su creación, sus horrores, sus altibajos. VaYigash significa "acercamiento y enfoque a un problema" y aunque su tema principal trata de la vida de Yosef/José (cuyo nombre significa: haber de ser continuado) refleja la idea que la vida de José paralela la vida en sí misma. La vida para José, como es para muchos de nosotros, era como una montaña rusa, es decir una serie de éxitos y desafíos, de fracasos y de renovaciones. José vivió la vida a la máxima, desde sus días como un hijo mimado y predilecto hasta un esclavo, desde un prisionero hasta uno de los hombres más poderoso de la historia humana.


La segunda parashá (o sea la última de Génesis) se llama "VaYiji" (Vivir). Irónicamente termina este libro de la creación con la muerte (de José) pero hasta la muerte nos enseña de las bendiciones. Nos enseña que todos nosotros definimos la vida por los papeles que hacemos en la creación continua y en la manera que elegimos vivir. Leídas juntas estas dos secciones finales de Génesis nos dicen que aunque no nos dio la decisión de nacer o morir, elegimos las acciones entre estos dos puntos claves. ¿Cómo elegimos abordar la vida? ¿La abrazamos o huimos de ella? Elegimos ser las víctimas de la vida o verla como una serie de bendiciones?


Tal ves esta idea sea mejor comprendida por las palabras últimas de José a sus hermanos: "VaYomer aleheim Yosef: al tira'u ki hatajat Elohim ani? V'atem jashavtem ali ra'ah Elohim hashv-ah l'tovah l'maan asah ka'yom ha'zeh l'hajyot am-rav/Yosef les decía: No temáis, ¿Estoy en el lugar de D'ós? Es verdad que me pretendieron hacer daño (malo) D'ós usó (vuestras acciones) por lo bueno, para que sobreviviere la nación."


José pudiera haber tenido mucha cólera contra sus hermanos, pero en vez de la cólera escogió ver lo bueno en el lugar donde hubo lo malo. Reconstruyo su vida y creó bendiciones donde antes había el dolor. Este primer libro de la Biblia nos enseña que nuestro papel es ser una parte de las soluciones en vez de crear los problemas, irse del pesimismo y abrazar la esperanza. Puede ser que esto es el desafío máximo a cada uno de nosotros del Libro de Génesis. ¿Que opinan Uds.?


Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

Reflexión diaria

La mejor manera de cambiar tu dolor es cambiar tu comportamiento a la modalidad de compartir.
Al canalizar tu dolor para ayudar a los demás, puedes atraer una Luz espiritual tremenda a tu vida. Si te entretienes en tu propio dolor, aun si éste es justificado, te hundirás más en la depresión y el miedo.
Hoy, encuentra maneras de compartir con aquéllos que están en situaciones similares o peores que la tuya. Así es como te sales de tu dolor.

jueves, 13 de diciembre de 2007

PARASHAT poe Rav Peter Tarlow


Se conocen muchas de las tradiciones de la <> o sea, la fiesta de Janucá. Por ejemplo, casi cada niño judío sabe que las letras en el sivivón (peonza) representan las palabras hebreas <> También casi todos conocen las varias versiones de la historia de la fiesta o por qué consumimos alimentos fritos como latkes (pan queques de papas) o sufganiot (dónuts fritos y rellenos de jalea).


La fiesta gira alrededor de la Jaunkiá (candelabro de 8 ramas) y que ésta representa la luz, Sabemos que aumentamos la luz de la Janukiá para recordarnos que hasta en los días más obscuros la verdad y la justicia pueden iluminar nuestra senda por la vida. Aunque hay mucho escrito sobre el significado espiritual de la luz casi no hay nada escrita acerca de lo que cada vela nos significa.


Porque ignoramos el significado de cada vela, abajo van a encontrar mi interpretación personal de cada vela. ¿Cómo las interpretarían Uds.?La vela "shamash" me representa más que la herramienta por la cual encendemos las otras velas. También me enseña que no se realiza nada si no hay gente dispuesta a trabajar.


La vela "shamash" es el "hacedor" la que hace llevar a cabo todo.


1) La 1ª vela de Janucá me representa la unidad nacional. Janucá tiene lugar cuando el mundo aparecer estar lleno con la oscuridad de temor. Esta vela nos recuerda que sin la luz de unidad nacional no podemos realizar nada.


2) La 2ª vela me representa la lucha contra la soledad, la necesidad de la familia y la amistad y todo lo que agradan a nuestra vida.


3) La 3ª me representa la lucha contra la exclusividad. Me dice que es nuestro deber incluir a todos en el milagro de la libertad y la luz de la esperanza.


4) La 4ª vela me enseña que la libertad es algo caro. En la misma medida que el tema de Pésaj (Pascua) es la libertad del pueblo (el número principal de Pésaj es 4, es decir 4 hijos, 4 copas de vino, 40 años en el desierto)así esta vela nos recuerda que un tema de Janucá es que la libertad es preciosa.


5) La 5ª me representa la necesidad por la educación y el respecto para la ley. Hay 5 libros en la Torá y sin nuestra dedicación a la educación, la sociedad no puede existir. (Noten que la palabra para educación (jinuj) y dedicación (janucá) se derivan en hebreo de la misma raíz verbal)


6) La 6ª me representa que el trabajo divino nunca se termina; que somos los socios de D'os y es nuestra tarea tratar de reparar el mundo en que vivimos.


7) La 7ª me representa un sentido de regalar. D'ós regaló a Israel el concepto de Shabat (día sabático) y así nos enseñó que la vida se compone de más que el trabajo, que la vida es el regalo más precioso de todos. Cómo damos a los otros nos define como seres humanos.


8) La 8ª y última me representa la esperanza y a la vez, la advertencia. Con esta vela hemos rellenado la Menorá y hay luz y esperanza. También nos dice que el pesimismo es una forma de egoísmo que puede apagar las luces del optimismo de Janucá. La 8ª vela nos recuerda que el judaismo trata de la esperanza eterna de hacernos los socios de D'os en el acto eterno de crear un mundo de la justicia y de la paz. Es nuestro deber llevar la luz d bondad cada día a nuestra vida. Al practicar esto: ¿No será ésto el milagro moderno de Jaunucá? ¿Qué les parece? ¿Qué les representan las 8 noches y velas de Janucá?

LA REALIDAD, ¿ES REALMENTE COMO LA PERCIBIMOS? por rav Michael Laitman

Parecería obvio que la realidad es todo aquello que vemos a nuestro alrededor: casas, personas, el universo entero Lo que podemos ver, tocar, oír, degustar y oler. Pero ¿es realmente esto?
Es de mañana. Abres los ojos y te estiras. Es un nuevo día, el sol brilla y los pájaros cantan. Pero dentro de ti, sientes que algo no está bien. Despertaste del lado equivocado de la cama y lo menos que quieres hacer es levantarte. No obstante, recuerdas que ayer fue un día perfecto; sabías que sería formidable desde el momento mismo que despertaste, y te fue de maravilla el día entero. Y hoy, ni siquiera deseas salir de la cama.
¿Qué fue lo que cambió? ¿Cambió la realidad? ¿O cambiaste tú?Según la Cábala, la imagen del mundo que conocemos es, de hecho, inexistente. Es decir, el mundo es un fenómeno" que percibimos los seres humanos. Es la reflexión de los grados de equivalencia entre los atributos del individuo y los de la fuerza que se encuentra fuera de él, la fuerza de la Naturaleza, el atributo de amor y otorgamiento absolutos.
En otras palabras, los grados de equivalencia entre los atributos del ser humano y los de la Naturaleza es lo que el hombre percibe como el mundo".
¿Qué nos quieren decir con esto? Echemos mano de un receptor de radio para hacer una demostración. Las emisoras constantemente están transmitiendo, pero sólo las escuchamos cuando nos sintonizamos con la estación en una cierta frecuencia. ¿Cómo capta el receptor la señal? Genera una frecuencia interna idéntica a las ondas sonoras en el aire.
Así pues, la radio capta la transmisión sólo después de haber cambiado la frecuencia en su interior, a pesar de que las ondas sonoras siempre estaban allí.
Los cabalistas dicen que percibimos la realidad de nuestro entorno exactamente de la misma forma, conforme a la frecuencia" que generamos en nuestro interior.
En otras palabras, la realidad que nos rodea depende totalmente de nuestras condiciones internas. Por consiguiente, únicamente nosotros podemos cambiarla.
¿Desconcertados?
Nuestra vida está dentro de nosotros
Con el fin de comprender la manera en que percibimos la realidad, imaginemos al ser humano como una caja cerrada con cinco aperturas": los ojos, las orejas, nariz, boca y manos.
Estos órganos representan nuestros cinco sentidos: la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto. Percibimos la realidad a través de ellos.
El rango de tonos que podemos oír, lo que podemos ver y demás, dependen de la percepción de nuestros sentidos.
Para ejemplificar lo anterior, demos un vistazo al funcionamiento de nuestro sistema auditivo. Primero, las ondas de sonido llegan hasta el tímpano y lo hacen vibrar. Las vibraciones mueven los huesos del oído medio, que envían la señal al cerebro. Ahí la información recién llegada se compara con la que ya existe en nuestra memoria. Basándose en esta comparación, el cerebro forma una imagen del mundo que parece existir frente" a nosotros. Este proceso crea el sentimiento que vivimos en un lugar" específico, pero este sitio se encuentra realmente dentro de nosotros. En otras palabras, todo el proceso se desarrolla internamente. Y los demás sentidos funcionan exactamente igual.
¿Entonces, qué es lo que verdaderamente percibimos? Sólo nuestra reacción interna a un estímulo externo, y no lo que realmente se encuentra afuera. Estamos encerrados dentro de nuestra caja", por lo que no podemos decir con certeza lo que hay en el exterior.
Nuestras imágenes de la realidad son las que han estructurado nuestros sentidos junto con la información acumulada en el cerebro. Hace algunos años, la ciencia descubrió que el estimular eléctricamente al cerebro nos podía hacer sentir como si estuviéramos en cierto lugar y situación.
De hecho, los científicos que estudian la naturaleza saben que cada una de las criaturas percibe el mundo de una manera diferente.
En relación al ser humano, el gato puede ver en la oscuridad seis veces más; el sentido del oído del perro es mucho más agudo y sensible por lo que puede escuchar los sonidos antes que nosotros.
El ojo del hombre está adaptado a una longitud de onda que va desde el púrpura hasta el rojo. Es por eso que no vemos el violeta, que tiene una longitud de onda menor al púrpura. Sin embargo, las abejas pueden percibir la radiación ultravioleta y localizar diversos tipos de flores.
Estos ejemplos nos muestran que si los humanos tuviéramos otros sentidos, su percepción de la realidad sería totalmente diferente. Todo depende exclusivamente del cambio de nuestras cualidades internas. Por esta razón, el propósito de la ciencia de la Cábala es mostrarnos que al transformarnos (y hacerlo rápidamente en el transcurso de una vida) empezamos a trascender nuestra existencia terrenal.
El cuerpo permanece aquí y seguimos viviendo nuestra vida usual con nuestra familia, hijos, el mundo y la sociedad; pero además de todo esto, percibimos la Realidad Superior.Más sobre percepción de la realidad, la próxima semana.

viernes, 30 de noviembre de 2007

PARASHÁ VAYESHEV rav Peter Tarlow


Se llama la parashá para esta semana "Vayeshev". Empieza en el Libro de Génesis 37:1 y sigue hasta Génesis 40:23. El temario principal para esta sección semana trata de las historias famosas de José y su arrogancia y los celos provocados por su Ktonet-pisim (significa "bata/túnica de rayas" y a veces traducida como su "Túnica de Seda.").


No cabe duda que en la misma manera que Jacobo necesitaba transformarse desde un joven arrogante y difícil en un ser espiritual, también su hijo predilecto, Yosef (José) tendría el mismo desafío. Es decir que como un joven, José también era arrogante y egocéntrico. Yosef era un joven precoz e inteligente pero también arrogante y difícil. El texto nos deja como una pregunta abierta si los defectos de su personalidad existían a causa del favoritismo de parte de su padre Jacobo o eran simplemente parte de la naturaleza de su ser.


Se puede leer estas primeras historias acerca de la vida de José como retratos biográficos de familia. No obstante, otra interpretación del texto es ver cada hermano representando visiones distintas (lo que se llama en alemán: Weltanschauung) de la misión nacional e histórica de Israel. Visto de esta perspectiva, José representa una visión en que el pueblo judío está abierto a las corrientes culturales del mundo. Vemos un José que interactúa con el mundo y en sus interacciones con los otros también él les enseña algo de la sabiduría de Israel. En oposición, su hermano Juda (Yehuda) representaba una misión completamente diferente. La visión de Juda era proteger lo distinto de Israel, de separarnos del mundo y establecer "lo nuestro".

Este conflicto entre "hermanos" representa el conflicto sociológico que acontece cuando quiera dos pueblos se encuentran y por supuesto ha sido hasta hoy parte de los conflictos internos de nuestro pueblo. ¿No eran los Hasmoneans (de Janucá) los herederos de la visión de Juda? Para desafiarnos aún más ¿No hay ventajas y desventajas en las dos visiones o puntos de vista?


En lo postivo, el "Weltanschauung" de José produzca un sentido de apertura al mundo y permite que las culturas distintas se fecunden/se aprendan una de la otra. En lo negativo, su punto de vista resulte en la asimilación y hasta en la esclavitud. En cambio, el punto de vista más nacionalista de Juda provea la creatividad, y el desarrollo nacional pero a la vez provoque el aislamiento político y social.


La parashá para esta semana nos recuerda que en la misma medida que José y Juda eran hermanos de la misma familia, nosotros también debemos encontrar las maneras de unir e integrar estos dos visiones tan distintas de nuestro papel en la historia del mundo. ¿Cómo creamos el equilibrio entre lo distinto y lo universal, la particularidad y las interacciones con los otros? Estas son las preguntas que hemos hecho en cada generación, desde la época de esta parashá hasta la nuestra. Son no solamente nuestras preguntas pero en una época de integración entre naciones nos hacen la pregunta cómo mantenemos la belleza de cada cultura en un mundo de globalización económica. En el pasado la repuesta ha sido guerras civiles, ¿Será esta vez diferente?


Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

domingo, 25 de noviembre de 2007

REFLEXIÓN DIARIA


Todos tenemos un área en nuestras vidas donde tenemos problemas practicando la auto- restricción. Para algunos, es fácil ser espiritual en la casa pero cuando se refiere al trabajo, eso es una historia diferente. Para otros, el tenerle tolerancia a extraños es fácil pero cuando se trata de nuestra familia, no podemos dejar de reaccionar.
Hoy, enfócate en el área donde tienes mayores problemas para ser proactivo. Hay mucha presión saludable en estos momentos para cambiar tu naturaleza, así que si haces el compromiso de trabajar en ello, vas a ver increíbles milagros en tu vida.

viernes, 23 de noviembre de 2007

PARASHÁ VAYISHLAJ por Rav Peter Tarlow


La parashá para esta semana se llama "VaYishlaj/El envió". La van a encontrar en el Libro de Génesis: 32:4-36:43. El tema de esta sección semanal trata del crecimiento espiritual de Jacobo. Quizás la historia más famosa de esta parashá trata de la lucha entre Jacobo y el "ish". La palabra hebrea "ish" es una palabra muy compleja y complicada, y difícil de traducir. Significa: un mensajero divino, o un hombre o hasta "sí mismo." ¿Conta quién luchaba Jacobo: contra un ángel, contra otro hombre o contra sí mismo? Simplemente no lo sabemos. ¿Emplea el texto una palabra ambigua porque prefiere que ignoremos su significado?


Notamos en este texto que por una segunda vez en la vida de Jacobo vemos un hombre que "agarra" al otro. La primera vez que nos fijamos en este acto de "agarrar" fue durante su nacimiento. Facilitó su entrada en el mundo por agarrar el talón de su hermano. Ahora agarra al "ish" y no permite que salga sin darle (a Jacobo) su bendición (32:27). ¿Que nos enseña este acto de agarrar? ¿Vemos el desarrollo espiritual de una persona que dependía de la bondad ajena llegando a la comprensión que debería aceptar la responsabilidad por sus propias acciones futuras?


Otra interpretación posible sea que el personaje de Jacobo nos presenta con una gran paradoja: ¿Cómo confiamos en la bondad de D'os y a la vez aceptamos que deberíamos ser lo más auto-suficientes que sea posible? ¿Ser auto-suficiente significa ser egoísta o narcisista? ¿Hasta que punto confiamos en el otro y hasta que punto confiamos en nosotros mismos?

Repasando la vida de Jacobo vemos un hombre que empezó la vida siendo maquinador. Ahora en el punto de volver a reunirse con su hermano por cruzar el Río Yabuk, conocemos otro Jacobo, tanto en su vida física cuanto en su vida espiritual. Ya es un hombre que se da cuenta de la necesidad de crear un equilibrio entre la auto-suficiencia y lo espiritual. Sabe que necesita a D'os no para resolver sus problemas sino para ser su Pauta espiritual, su Eternidad constante en un mundo cambiante e inestable. ¿Representa su lucha con el "ish" su nueva comprensión? ¿Ya sabe él que todos necesitamos un equilibrio entre lo cotidiano y lo espiritual?


En esta parashá notamos que en la lucha entre el sentido de auto-conocimiento y del "conocimiento del otro" en la vida, que Jacobo se da cuenta que D'os estaba "en dondequiera que lo buscara." ¿Es por eso que cambiaron su nombre desde Jacobo ("agarrándose al otro") para Israel (Yisrael: que significa: "luchando con lo espiritual y lo divino")?


Desde este punto en el texto hasta su fin, hay dos temas predominantes, el tema del "yo" en comparación con "lo nosotros" y la cuestión filosófica de cómo resolvemos la lucha entre el sentido del "sí" y del "otro" y entre lo tangible y lo espiritual. La manera que respondemos a estos desafíos nos dice mucho acerca de nuestro propio ser y carácter.
Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M

lunes, 19 de noviembre de 2007

La vida de Rabí Isaac Luria (El Santo ARÍ) -el cabalista más importante del siglo XVI y uno de los más influyentes personajes en la historia y evolución de la sabiduría de la Cábala- está envuelta en misterio y leyendas.Nació en Jerusalén en 1534 y falleció a la temprana edad de treinta y ocho años, tras caer enfermo por una epidemia en el verano de 1572.A los ocho años perdió a su padre y su familia quedó desamparada. Desesperada, su madre se llevó al joven Isaac a vivir con su tío en Egipto, donde permaneció muchos años hasta su llegada a Safed.Siendo joven, solía encerrarse en su habitación durante horas, incluso días, sumergido en el estudio de El Libro del Zohar, el más importante libro de Cábala, tratando de entender sus sutilezas. Las leyendas describen cómo el ARÍ fue merecedor de la revelación de Elías” (una revelación espiritual única), y que estudió El Zohar de él”. Para el ARÍ, El Libro del Zohar era el mundo entero. Safed, capital de los estudios cabalísticos en el siglo XVI, atraía muchos asiduos, además, por estar situada en el área del Monte Merón, donde yacen los restos de Rabí Shimon Bar Yochai, autor de El Libro del Zohar. El año que el ARÍ abandonó Egipto y fue a Safed, un crudo invierno golpeó Egipto. Lluvias torrenciales provocaron inundaciones y el Nilo desbordó sus riberas, dejando las ciudades bajo un manto de lodo y agua. Cuenta una leyenda que en una de las noches más tormentosas de ese temible invierno, el profeta Elías se reveló al ARÍ. Éste, según dicho relato, le dijo: ``Tu fin está cerca. Vete de aquí y lleva a tu familia a la ciudad de Safed, donde eres esperado con ansias. Allí encontrarás a tu discípulo, Jaim Vital, a quien transmitirás tu sabiduría, nombrarás como tu sucesor, y quien tomará tu lugar”''.Elías también le reveló al ARÍ: ``Tan sólo viniste a este mundo para corregir el alma de Rabí Jaim Vital, ya que esta alma es preciada”''. Así, en el año 1570, en pleno invierno, el ARÍ fue a Safed. Tenía treinta y seis años, y le quedaban dos de vida.
Revolucionario y cabalistaLos cabalistas ocultaron la sabiduría de la Cábala durante 1.500 años antes del ARÍ. Se levantaban a media noche, encendían una vela y cerraban las ventanas para que sus voces no se oyeran fuera. Abrían reverentemente los libros de Cábala y se sumergían en ellos, tratando de desentrañar las verdades ocultas. Su estudio era secreto, enseñado a puerta cerrada. Los cabalistas temían que éste fuera mal interpretado. La generación, afirmaban, no está lista todavía”.La humanidad esperó muchos siglos al maestro adecuado para abrir las puertas de la sabiduría de la Cábala al público. Finalmente, con la llegada del ARÍ a Safed y la consiguiente exposición de El Libro del Zohar, se dio la pauta para revelar los secretos de la Cabalá entre las masas.Es difícil dimensionar la importancia y estatura del ARÍ; en apenas año y medio, dejó una profunda huella en la historia del pensamiento cabalístico, aún sin escribir una sola palabra, ya que todos sus conocimientos fueron transmitidos a través de Rabí Jaim Vital, primer estudiante del ARÍ y único sucesor, quien a su vez fue incapaz de publicar todos sus escritos mientras vivía. Fueron elaborados por sus parientes y estudiantes en los siglos posteriores. Entre los primeros escritos de Rabí Vital se encuentra el libro Etz Jaim (Árbol de la Vida), que presenta las enseñanzas cabalísticas del ARÍ en un estilo claro y simple. Otra notable publicación es Ocho Puertas, una serie de ocho libros que describen entre otras cosas el concepto de reencarnación.Cuando el ARÍ llegó a Safed, organizó un grupo de cabalistas conocido como ``Los cachorros del León”'', incluyendo a algunos de los más ilustres de la época: Rabí Shlomo Elkabetz, compositor de la famosa canción Lejá Dodí (Ve, mi amado), y el gran cabalista Rabí Moisés Cordovero (el Ramak), quien es considerado el primero en reconocer la grandeza del ARÍ, además de ser su amigo y estudiante.Antes de fallecer, el Ramak dijo a sus estudiantes: ``Sabed que hay un hombre, aquí sentado, que se elevará tras de mí e iluminará los ojos de esta generación con la sabiduría de la Cábala en mis días, los canales estaban bloqueados... y en sus días, los canales serán revelados... y sepan que es un gran hombre, una chispa del Rashbi (Rabí Shimon Bar-Yochai)''”.Parece que el Ramak tenía al ARÍ designado como su sucesor, e instruyó a sus estudiantes que lo aceptasen como maestro. El ARÍ fue el precursor de una nueva era humana y espiritual. No sólo uno de los grandes cabalistas, sino el primero a quien se le dio permiso desde lo Alto” para revelar la sabiduría de la Cábala a las masas. Su habilidad para transformar la Cábala de un método para unos pocos escogidos a un método para todos, le convierte en un gigante por siempre.Hoy día, muchas almas ya están listas para la elevación espiritual, y gracias a la Cabalá Luriánica, -el método legado por el Santo ARÍ-, podrán alcanzar la Meta para la cual fueron creadas.