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miércoles, 11 de marzo de 2009

EL VECINO Y LOS CALZADOS

En el segundo piso de un edificio vivía un borrachín. Cada noche llegaba muy tarde, se quitaba los zapatos y como estaba borracho, los dejaba caer al suelo de su pieza.

Y, como era muy tarde, el vecino que vivía en el piso de abajo, despertaba por el ruido causado por los zapatos.

Un día, el vecino de abajo le habló a su vecino borracho de arriba y le dijo: - "Lo que tú bebes, es asunto tuyo. Que te dé prove­cho. A mi no me interesa. Pero, a medianoche cuando te quites los zapatos, no los tires, porque me despierto de un tremendo salto cada noche. Por favor, ponlos bien despacito en el piso".

"Está bien" - le contestó el borrachín.

A la noche siguiente, como de costumbre, el hombre llegó a casa bien borracho y bien tarde. Se quitó un zapato y lo tiró al suelo, como era su costumbre. Al quitarse el segundo, se acordó de lo convenido con su vecino y lo puso bien despacito en el suelo.

El vecino de abajo, al despertarse por el ruido del primer zapato, quedó esperando el ruido del segundo para no despertar una vez más.

Y siguió esperando, y siguió esperando, pero no hubo segundo golpe desde arriba. Entonces tomó un palo, golpeó el cielo raso y empezó a gritar: "¿Y qué hay con el segundo zapato? ¡Estoy esperando! ¡Ya quisiera dormir!".