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viernes, 22 de agosto de 2008

PARASHÁ VAETJANAN por Rav Peter Tarlow


La parashá para esta semana se llama "VaEtjanan." La van a encontrar en el Libro de Deuteronomio 3:22-7:11. Ésta contiene tanta sabiduría que en una primera lectura parece que va a supeditarnos. Dentro de esta parashá encontramos los Diez Mandamenos (5:6-19) y la base del Monoteísmos (lalectura de la Sh'ma y la "V'Ahavtah (6:4-16)". También encontramos el principio de que D'ós actúa activamente dentro de la historia en vez de estar fuera de ella. La parashá entonces nos parece ser casi aplastante en su profundidad y en su ancho.


Tal vez una manera de enfrentarla se encuentre en su nombre: VaEtjanan. La traducción de este verbo en castellano es muchas veces:"Pedí" o "Rogué". No obstante, ninguna de estas palabras castellanas nos ofrece la traducción adecuada o nos dice lo que Moisés trata de comunicarnos.


Para comenzar a entender esta sección semanal primero debemos comprender su primera palabra y la raíz verbal de la cual la derivamos. La raíz del verbo "hitjanen" es "Jet-nun-nun" que nos presenta la idea de "un encanto modesto, de no tomarse demasiado en serio, o de ser humilde/modesto/sumiso en vez de ser arrogante. La lección que Moisés nos enseña a través de esta frase es que los líderes necesitan suplicar o implorar a D'ós de una manera modesta y humilde. También nos enseña que nunca debemos creer demasiado en ningún líder, porque todos los líderes son humanos. La lección que nos enseña es que debemos insistir en que ellos acepten la responsabilidad por sus acciones.

Al leer esta parashá sabemos que Moisés ya sabía que no iba a entrar en la Tierra Prometida. Llegó a comprender que será un líder del exilio eterno. Viéndose así, Moisés pudiera haber pasado su tiempo para justificar las acciones de su vida. No lo hizo. Al contrario, Moisés empleó los años que le quedaban para enseñar a Israel su responsabilidad para ser un ejemplo moral a las otras naciones.


Para Moisés no era suficiente que Israel iba a convertirse en una nación de leyes, también nos exigió que fuéramos el pueblo más ético del mundo. Su desafío hacia nosotros es que llegáramos a ser un "Or la-Goyim/Una luz moral a las naciones del mundo."


¿Nos pide Moisés demasiado de nosotros? ¿Era justo su desafío? ¿Hemos cumplido con su desafío moral? ¿Qué les parece?


Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M