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viernes, 22 de agosto de 2008

PARASHÁ DVARIM por rav Peter Tarlow


Esta semana comenzamos nuestro estudio del quinto libro de la Biblia, "Sefer Dvarim" traducido en castellano como "El Libro de Deuteronomio." En realidad el nombre castellano no refleja la profundidad del nombre en hebreo. Podemos traducir la palabra "dvarim" como: "las palabras que decimos que se realizan." Así su título nos da una indirecta en el significado total del libro. También notamos el día de lamentaciones que se llama "Tishá b'Av."


Deuteronomio es un gran repaso de los cuatro primeros libros de la Biblia, también nos repasa muchos principios éticos del texto. No solamente nos recuerda los conceptos básicos del monoteísmo, y de que somos un pueblo basado en la ley de D'ós, sino también nos enseña que éstos significan poco si no los practicamos. Este libro nos desafía y nos enseña que es nuestra responsabilidad caminar con D'ós, comprender los principios divinos que nos da y llevarlos a cabo.
Tishá b'Av nos enseña en su propia manera la misma idea. Nos recuerda lo que acontece cuando cada persona hace solamente lo que le conviene. Éste es un día para reflejar en "lo nuestro" en vez de en "lo mío" y de darnos cuenta de que no hay ninguna sociedad que sobreviva en un estado de caos moral. Según las tradiciones judías, nuestros enemigos destruyeron los dos Templos en aquel día y están los que dicen que los reyes malvados de Isabel y Fernando expulsaron a los judíos de España en la misma fecha. A causa de este catástrofe nacional, muchos judíos ayunan o por lo menos dejan de comer carne. También se lee el Libro "Eijá" (Lamentaciones) y muchos lo leen al estar sentados en el suelo y por la luz de una vela.

Aunque ignoramos si es verdad todo lo que pasara en esta fecha, el principio aún es válido: que las sociedades necesitan vivir con la ley y un sentido de la justicia. Quizás sea lo que los rabinos midráshicos querían decir cuando predicaban que nuestros enemigos destruyeron los Templos no a causa de su fuerza sino a causa de nuestra debilidad moral y de las divisiones entre nosotros.

Tishah b'Av y Deuteronomio entonces nos enseñan que una sociedad necesita un sistema jurídico que practica los principios divinos. Es decir, necesitamos jueces y tribunales de justicia que se vean como servidores de D'ós dando la justicia igual a todos.


B'shalom u-vrachah,


Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M