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viernes, 5 de septiembre de 2008

PARASHÁ SHOFTIM por Rav Peter Tarlow


Esta semana estudiamos la parashá llamada "Shoftim" (Deuteronomio: 16:18-21:9.) Esta sección semanal trata de varios conceptos, desde la necesidad de designar jueces capacitados y la importancia de una buena policía hasta cómo debemos interaccionar con nuestros prójimos y los problemas que ocurren cuando hay corupción en un gobierno.


A la primera vista esta sección semanal no parecer tener ningún tema unificador. No obstante, si la estudiamos con cuidado y con precisión y la leemos entre líneas, por lo mbbbenos un tema principal empieza a emerger. Hacia la parte final de la parashá se lee un versículo algo problemático. En el capítulo 20, versículo 9 el texto dice:


"Al sitiar una ciudad por muchos días para hacer la guerra contra ella para tomarla, no destruyan sus árboles por el uso de una hacha contra ellos, porque de ellos van a comer; no las corten, porque ¿(No) Es el árbol del campo un hombre que no debería estar parte del sitio?"


Sus palabras finales son la parte del versículo al que debemos echar de ver: "Ki Ha'Adam Etz ha'Sadeh la'vo mipanejá matzor que significa algo como "porque (o ¿es?)la humanidad es un árbol del campo (árbol que da fruta) antes del cual no deberían sitiar."


En realidad el hebreo original no es fácil traducir o comprender. No es claro si la palabra "ki" en esta frase significa "porque" o sirve para introducir una pregunta. Además el uso de la palabra "ha'adam" recuerda al lector hebreo enseguida del "Gan Edén" (El Jardín de Edén) y por eso con ironía nos recuerda de un época que ocurrió antes de la introducción de la guerra en la vida humana (ha'adam)

Este versículo puede tener muchas interpretaciones. Una interpretación posible sea que el texto compara el ser humano (ha'adam) a un árbol (de fruta). Como se espera que el árbol florezca y dé fruta también se espera que el trabajo del ser humano dé fruto por su creatividad y producción (Nota: dar fruta en hebreo es un juego de palabras, así la fruta puede ser algo literal o puede ser el fruto de nuestra labor)


¿Trata esta parashá de la manera que combinamos nuestro comportamiento moral con la manera que trabajamos? Es posible que nos diga el texto que para vivir una vida moral no podemos huir del mundo sino que debemos participar activamente en su desarrollo por el fruto que maquillamos.


Si leemos el hebreo con cuidado, no podemos dejar de ver en ello también una indirecta al "árbol de conocimiento". Nuestro trabajo en un mundo pos-Edén es distinguir entre lo buen y lo malo. Es usar nuestras habilidades intelectuales para transformar el conocimiento en "ma'asim tovim/buenas y sagradas acciones."


Esta parashá nos enseña que ambos lo ético y de las leyes deberían importarnos. Nos recuerda que en la misma medida que no estamos permitidos cortar los árboles que dan fruta tampoco debemos destruir el árbol máximo, es decir la humanidad. Es nuestro deber albergar cada ser humano para que se convierta en una persona feliz, productiva y útil. ¿Qué hacen Vds.? ¿Dan fruto? Algunas cuestiones para contemplar dándose cuenta de que en pocas semanas estaremos en el comienzo del año nuevo de 5769.
Rav Peter Tarlow es el rabino de Oneg Shabat, y director de la casa de Hillel de la Universidad de Texas A&M