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lunes, 6 de agosto de 2007

LA ÚLTIMA REENCARNACIÓN de Rav Michael Laitman

Porque el propósito del alma, al encarnarse, es volver a su raíz y adherirse a Él, mientras se encuentra vestida en un cuerpo, como está escrito: ``Amar al Señor, tu Dios, y seguir Su camino, y observar Sus Mitzvot'' y adherirse a Él, por lo que se puede ver claramente que este proceso culmina con adherirse a Él, es decir, como era antes que el alma se hubiera vestido en cuerpo (Baal HaSulam, Seguir el Camino de la Verdad").

Según la Cábala, el Creador creó el mundo y todas las criaturas para deleitarlas con el placer de Su Luz y Abundancia. Esta Abundancia, sin embargo, aunque se le esté prometida a todos los seres humanos, se puede alcanzar solamente al igualarnos al Él.

Los cabalistas nos explican que para alcanzar este estado de igualdad, que nos permite experimentar el placer de la Luz del Creador, es necesario involucrarnos en el estudio de la Cábala que nos lleva por un proceso que gradualmente nos va asemejando más y más a Él.

Por lo tanto, tenemos que seguir volviendo a este mundo hasta que alcancemos dicha semejanza, tal como lo explica Baal HaSulam.He aquí que se ha hecho saber por los autores y los libros, que el estudio de la sabiduría de la Cábala es absolutamente necesario para toda persona de Israel (los que anhelan adherirse al Creador). Y aunque uno haya aprendido toda la Torá, la Mishná y la Halajá de memoria -habiendo sido un hombre de virtud, realizando buenos hechos en mayor cantidad que sus contemporáneos-, pero no haya estudiado la sabiduría de la Cábala, está obligado a volver a reencarnarse en este mundo para estudiar los secretos de la Torá y la sabiduría de la Verdad; lo cual está mencionado en varios Midrashim de nuestros sabios" (Baal HaSulam, Introducción al libro Pí Jajam").

La estructura de la Creación

Pero se necesita mucha preparación, la de seguir Su camino, y ¿quién conoce las vías del Señor? Pues éste es el significado de la Luz compuesta de 613 vías que quienes las siguen, logran purificarse, hasta que sus cuerpos dejan de formar una pared de hierro entre ellos y el Señor" (Baal HaSulam, Seguir el Camino de la Verdad").La Luz del Creador llega a nosotros desde el mundo de EinSof (Infinidad, en hebreo). Esta Luz se divide en 613 Luces distintas que forman en nosotros 613 deseos correspondientes y adecuados para recibirlas, los cuales se llaman vasijas de recepción.Cada uno de los 613 deseos es inicialmente egoísta. Sin embargo, mediante el estudio de la Cábala, que nos enseña cómo podemos recibir estas Luces, vamos recibiendo toda la Luz que el Creador quiso impartirnos, de modo que terminamos disfrutando, tanto nosotros como el Creador.


Igualarse al Creador

El atributo del Creador es el de dar, y el estado en el que está, es llamado El estado perfecto". El Creador quiere que nos asemejemos a Él, lo cual se alcanza al adquirir Su atributo de otorgamiento, para que podamos, nosotros también, llegar a Su estado de perfección. Por lo tanto, creó en nosotros el deseo de disfrutar, para que queramos ser como Él y disfrutar del mismo placer que Él experimenta".


Transformarnos de receptores a otorgantes

¿Cómo se transforma un deseo egoísta en altruista, de un deseo que quiere recibir para sí mismo, como en los seres humanos, a un deseo que quiere otorgar, como el del Creador? Este cambio se llama Tikún (Corrección, en hebreo) o el cumplimiento de una Mitzvá (Precepto, en hebreo)". Esta corrección se hace posible mediante una fuerza especial, una Luz, llamada Torá, en la Cábala.Mediante las 613 Luces de la Torá, corregimos los 613 órganos espirituales (deseos) que forman nuestra vasija espiritual, llamada alma". Este proceso nos lleva al nivel del Creador y a llenarnos de Luces. Por consiguiente, llegamos a lo que se refiere en la Cábala como Adhesión al Creador", o sea, a sentir el Creador y entenderlo completamente.


Conectarse mediante la Luz

La adquisición del atributo de otorgamiento, le permite al hombre vincularse con el resto de las almas. El individuo termina recibiendo no sólo su propia Luz (Luz individual), sino también toda la Luz Infinita, destinada para el total de las almas. Cuando el individuo alcanza el grado del Creador, realiza de hecho el propósito por el que fue creado, y obtiene un total conocimiento, eternidad, tranquilidad y plenitud.


Volver a encarnarse

La obtención de este estado perfecto y corregido es la esencia de la Meta de la Creación. Mientras no alcanzamos este estado, seguimos naciendo en este mundo. Esto es así, porque sólo aquí, en este mundo, podemos alcanzar el atributo del Creador, o sea el atributo de otorgamiento.


¿Por qué la Cábala, precisamente?

La Cábala nos enseña cómo corregirnos a nosotros mismos y recibir, como resultado, la Luz y toda la Abundancia que el Creador quiso impartirnos, tal como lo describe Baal HaSulam en su Introducción al Libro del Zohar: ``Y ya nos han instruido nuestros sabios, que el Señor no ha creado el mundo sino para deleitar a Sus criaturas"''.