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jueves, 16 de agosto de 2007

LA GUERRA DE LOS SEXOS, ¿HASTA CUÁNDO? por Rav Michael Laitman

Para enseñarle al alma sobre la conexión entre la entrega y la recepción, entre el Creador y el creado, Él dividió el alma en dos mitades separadas y distintas: femenina y masculina.A continuación, disgregó estas dos mitades en miles de millones de fragmentos que se van vistiendo en hombres y mujeres de nuestro mundo, en cada generación. La mitad masculina del alma general es la raíz del alma individual de los hombres, y la femenina, del alma de las mujeres.
Raíces espirituales diferentesNuestra distinta raíz espiritual es la que dicta la gran diferencia entre hombres y mujeres en el mundo en que vivimos, la cual se expresa en la estructura de nuestros cuerpos, nuestro sistema emocional, nuestra actitud hacia la vida, y demás.En otras palabras, pertenecemos a dos sistemas espirituales separados, por lo que mientras nos concentrarnos en remediar la falta de entendimiento entre nosotros, y cerrar la brecha entre nosotros, en el plano de este mundo únicamente, no tendremos éxito. Simplemente continuaremos chocando contra la pared que nos ha estado separando por varios milenios. ¿Y la solución?Debemos aprender a conectarnos. La Cábala proporciona tanto al hombre como a la mujer un punto común de contacto, una base para trabajar de manera recíproca y con una conexión verdadera entre sí, en su camino hacia la perfecta relación. Nos explica que la única manera de llegar a una unión armoniosa es forjando una relación entre nosotros basada en la relación que existe entre el alma general y el Creador.En este punto, justamente, nos ayudan las diferencias entre nosotros -entre el deseo de dar y el de recibir, a alcanzar nuestro destino. Esto se explica de la manera siguiente: en la espiritualidad, el elemento más importante que impulsa el pro-ceso de desarrollo espiritual es el deseo. Sin tenerlo pre-viamente, el Creador no po-drá impartir la abundancia que preparó para el alma.Una vez que exista la necesidad de llenarse de dicha abundancia en el alma, es como si ésta abriera de pronto un grifo invisible, permitiendo el flujo ilimitado de plenitud por todas partes. El único desafío de este proceso es que la parte masculina del alma, el otorgante, necesita de alguien que lo empuje a actuar.Se trata, evidentemente, de una interdependencia,Para esto, existe la parte femenina del alma. Su rol es despertar el deseo de la parte masculina, para que quiera avanzar hacia el Creador y llenarse del deleite que Él desea otorgar. Esta es la única manera en la que ambas partes se unen en una sola estructura espiritual, en la que complementan uno al otro y se llenan de Luz. ¿Y dónde figuramos nosotros en este bello cuadro?Resulta que en nuestro mundo, el hombre tampoco puede avanzar sin la mujer, y la mujer no puede llenarse de la Luz del Creador sin el hombre. Ambos son similares en ello, interdependientes y absolutamente complementarios.
Juntos hacia la Meta espiritualLa Cábala nos revela que una pareja que trabaja en conjunto para alcanzar la espiritualidad, forma entre sí una relación de otro tipo de nivel, una relación espiritual. Ambos se elevan por encima de cualquier conflicto que exista entre ellos en el nivel corporal, ya que tienen un objetivo más elevado que llena sus vidas de significado. Una pareja que se une para alcanzar una meta más elevada, crea mutuamente una nueva vasija espiritual que no existía en la realidad.Esta nueva vasija que resulta de este proceso no es ni masculina ni femenina, sino una nueva especie”, dentro de la que se hace posible recibir la Abundancia Superior y una vida eterna que no es posible alcanzar por separado.¿Cómo, entonces, podemos hacer que él la entienda a ella, y ella a él?, ¿cómo aprendemos a ser realmente atentos y amar de verdad? Según la Cábala, esto se hace posible cuando nos dedicamos conjuntamente al desarrollo espiritual.Una pareja que está consciente del hecho que el desarrollo espiritual es el mejor regalo que puede dar uno al otro, y actúa constantemente para alcanzarlo, es la más feliz del mundo. La conexión entre ellos se basa y contiene un significado verdadero, a través del cual se embarcan unidos en el camino hacia la felicidad.