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miércoles, 5 de septiembre de 2007

MENSAJE DEL PM ISRAELI A LAS COMUNIDADES JUDÍAS POR EL AÑO NUEVO JUDÍO 5768

Ante todo, somos todos judíos. Nunca debemos perderlo de vista, ni podemos olvidar el rol central que el Estado de Israel cumple en esta identidad.
Uno no puede existir sin el otro, y debemos trabajar, juntos, para fortalecer ambas mitades de la totalidad.

En los umbrales de un Nuevo Año, me resulta sumamente placentero enviarles mis cálidos saludos desde Jerusalem, capital eterna e indivisible del Estado de Israel y el Pueblo Judío.

El período que transcurre entre Rosh Hashaná y Iom Kipur es tiempo de introspección y expiación. Debemos mirar hacia atrás y aprender del año que pasó e integrar estas lecciones, mientras miramos hacia el futuro.

Durante muchos años, investigadores y líderes hablaron sobre los peligros que enfrenta el Pueblo Judío; ya sea bajo la forma de odio y antisemitismo, o a causa de asuntos de matrimonios mixtos, asimilación, erosión de la identidad judía y la afinidad con el Estado de Israel.

El Estado de Israel y las comunidades de la Diáspora deben trabajar, juntos, para garantizar que el Pueblo Judío continúe creciendo más fuerte y se vuelva más unido. Debemos alentar y apoyar a la próxima generación de liderazgo judío en este importante esfuerzo. A partir del establecimiento del Estado de Israel, fuimos socios en la iniciativa sionista y, ahora, debemos cooperar para asegurar nuestro futuro como pueblo vibrante y comprehensivo.

Ante todo, somos todos judíos. Nunca debemos perderlo de vista, ni podemos olvidar el rol central que el Estado de Israel cumple en esta identidad. Uno no puede existir sin el otro, y debemos trabajar, juntos, para fortalecer ambas mitades de la totalidad.

Les deseo Shaná Tová, un año pleno de alegría, amor y salud.

Atentamente,

Ehud Olmert