Google

martes, 3 de abril de 2007

¿PORQUÉ ME SIENTO MAL? por Rav Michael Laitman

El dolor nos empuja hacia adelante. Ya sea que nos sintamos deprimidos, vacíos o confundidos, todos estos sentimientos desagradables aparecen para hacernos reflexionar acerca de su razón y propósito.
En nuestro mundo, tan sólo vemos la capa externa de la realidad. No percibimos lo que se oculta detrás de la naturaleza, la sociedad, una persona o el cosmos y no tenemos control alguno sobre ninguno de ellos.
Como en los bordados, las puntadas y los hilos atraviesan todo el entramado y el diseño sólo podemos verlo en el reverso. De igual forma, no vemos la relación entre los acontecimientos en nuestra realidad, únicamente sabemos que “algo pasó de pronto por alguna razón”.
¿Cómo puedo saber las consecuencias de mis actos? De repente, sufro un revés y no comprendo por qué ocurrió o de dónde provino. “¿En dónde me equivoqué?” “¿Qué hice para merecer esto?” Y hasta “¿Qué caso tiene todo?”
Cualquiera puede interpretar la razón de su propio dolor o el de los demás según su criterio. Pero todos estamos de acuerdo en que el dolor nos hace pensar sobre su causa y propósito, que desde el punto de vista de la Cabalá es uno y el mismo.
La ciencia de la Cabalá nos dice que sólo hay una razón de todo el dolor, para que nos preguntemos cuál es su significado. Podemos utilizar estas interrogantes para elevarnos de nuestro nivel de existencia terrenal, donde se encuentran escondidas las causas, hasta un nivel de existencia superior, donde la razón del sufrimiento es revelada.
La ciencia de la Cabalá nos otorga la oportunidad de descubrir que existe una fuente de vida: la Luz Superior, el Creador, y lograr la adhesión con esta fuente. Tales preguntas acerca del origen del dolor, el propósito del sufrimiento y el sentido de la vida conducen a una persona a la Cabalá.