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martes, 3 de abril de 2007

¿PORQUÉ ESTOY EN BUSCA DE LA ESPIRITUALIDAD? por Rav Michael Laitman


¿Por qué estoy en busca de la espiritualidad?
¿Por qué siento esta ansia de encontrar algo más o diferente a lo que la vida diaria me ofrece? La Cabalá formula la pregunta de otra manera: ¿Cómo surge el deseo de alcanzar la fuerza superior?
La humanidad ha evolucionado a través de muchas vidas; primero, pareciéndose a los animales, con deseos sólo de comida, familia, sexo y techo; luego, desarrollándose mediante las diversas etapas de riqueza, poder, honor y conocimiento.
En la primera etapa de desarrollo del individuo sus únicos deseos son tener comida, familia, sexo y cobijo. Incluso una persona totalmente aislada siente estos deseos y trata de satisfacerlos. Los deseos condicionados por la influencia de la sociedad (deseos de riqueza, poder y honor) surgen en la siguiente etapa.
Posteriormente, llega el deseo del conocimiento. Las ciencias florecen al querer descubrir de dónde viene todo, para encontrar nuestras raíces. Este deseo de conocimiento, sin embargo, todavía se encuentra dentro del marco de nuestro mundo.
Únicamente a partir de la siguiente etapa, el ser humano desea conocer su origen, su esencia, el significado de su vida. “¿De dónde vengo?” “¿Quién soy?” “¿Qué es lo que soy?” Estas interrogantes provocan malestar y confunden a la persona.
Los seres humanos son naturalmente egoístas. Todos nuestros deseos, que motivamos nosotros mismos, ansían ser satisfechos. Literalmente ejercen presión sobre nosotros controlando cada uno de nuestros movimientos. La cumbre del egoísmo en nuestro mundo es el deseo de lograr el conocimiento de aquello que está por encima de nosotros.
¿Cuál es la fuente de los deseos y cómo aparecen? La fuente de los deseos es el sufrimiento. Pasar de un deseo a otro ocurre únicamente bajo la influencia del sufrimiento. Si me encuentro en un estado de equilibrio me siento cómodo y todo parece ir sobre ruedas. Entonces, aparece un nuevo deseo y ya siento que algo me falta. Ahora quiero una experiencia nueva, así es que hago lo necesario para satisfacer ese deseo... y este proceso se repite una y otra vez. En otras palabras, paso mi vida persiguiendo nuevos placeres.
Nacemos en este planeta, vivimos y morimos intentando satisfacer nuestros incontables deseos. Sólo después de muchas vidas llegamos a un estado en el que sólo nos queda un último deseo: regresar a nuestro origen, al sentido de nuestras vidas. Cuando surge este deseo, que es el principal, todo lo demás parece innecesario y sin sentido. El individuo se deprime, sintiéndose emocional y espiritualmente vacío como si nada en este mundo pudiera darle felicidad. La vida parece sin sentido y carente de algo real... “¿Cuál es el propósito de mi existencia?” “¿Por qué estoy vivo?” Estas son las preguntas que llevan a las personas a buscar la Cabalá.