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viernes, 29 de junio de 2007

PARASHA BALAK (Numeros: 22:2 - 25:10) por Rav Frank Dabba Smith

Sumario:

La primera sección de la sidrah concerniente a Balak y Balaam no encaja con los capítulos anteriores y posteriores. La única aparente conexión parece ser que los Israelitas permanecen a lo largo de la frontera con el reino moabita. Por otro lado, la historia y los personajes – el rey moabita Balak, e hechicero Balaam y su burra parlante – no aparecen en 0tro lado de la Torah.

Brevemente, el rey Balak contrata al brujo Balaam para maldecir a los Israelitas para así poder derrotarles en la guerra. Después de muchas evasivas, Balaam al final maldice a Moab y alaba grandemente a Israel. Otro malicioso rey que se oponía a la libertas de los israelitas es destruido por D’s. Y el mago es humillantemente sobrepasado por su burra.

Inmediatamente después de esta historia, sin embargo, los altamente alabados israelitas se comportan muy mal como se describe en el episodio de Baal. Siendo similar de algún modo a la historia del becerro de oro, los israelitas, a petición de las mujeres moabitas, toman parte de la idolatría perversa y un D’s enfadado mata a los ofensores.

Comentario:

Como un hechicero pagano que va por libre, atraído por un rey malvado, Balaam es una increíble fuente de alabanza para Israel. Ya estas palabras, ‘Qué buenas son tus tiendas, O Jacob; tus moradas, O Israel’ adornan el principio de nuestros servicios incluso hoy. ¿Qué fue lo que estaba alabando en particular? Rashi, reflejando los valores de su tiempo, sugería que era cómo estaban dispuestas las tiendas en el campamento israelita: ninguna entrada se encaraba a otra de modo que la privacidad y el pudor estuvieran asegurados. Los sabios talmúdicos apuntan que había tiendas que servían como casas de estudio y de culto.

Pero entonces llega la idolatría sin sentido de Baal justo después de todas las alabanzas demasiado efusivas. ¿Cómo pudo tal meritorio pueblo descender a la idolatría? Quizás el punto de vista de Balaam no fuera exacto. Se enamoró con el aparente orden de todo como si tuviera una visión aérea. Abajo en el suelo, los atractivos y ordenados patrones se rompían. Todo esto es un tema de perspectiva crítica. Un alejado y superficial punto de vista es insuficiente cuando se realzan las ambigüedades y contradicciones del comportamiento humano. Balaam no miró bajo la superficie de la atractiva composición visual de las filas de las tiendas. Cada vez que oigo ‘qué buenas…’ al principio de un servicio, debería recordar los profundos peligros de ser cegado por el orgullo y la complacencia y no mirar lo bastante cerca.


Rav Frank Dabba Smith
Harrow and Wembley Progressive Synagogue