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jueves, 8 de noviembre de 2007

LA PUNTA DEL ICEBERG por rav Michael Laitman


Según la sabiduría de la Cábala, la causa de la crisis actual radica en las leyes que rigen la naturaleza y la forma en que nosotros, la humanidad, nos relacionamos con ellas. Como la ciencia lo ha comprobado, la naturaleza se mantiene en constante armonía y equilibrio pero, de verse amenazados, de inmediato se activan los mecanismos necesarios para restaurarlos.


Durante el verano pasado en Norteamérica, mientras en algunas regiones hacía un calor sofocante, en otras, había inundaciones. Gran parte de Europa y Asia estaba literalmente ardiendo o sumergida bajo las aguas, reportándose deslaves y ríos desbordados. Donde los daños no venían del cielo, llegaban de las entrañas de la tierra. Perú se recupera de un mortífero terremoto y en Japón la central de energía nuclear más importante fue clausurada después de que un sismo provocara una fuga radioactiva.


Muchos científicos ya están admitiendo que estos desastres son tan sólo la punta de un iceberg de inconmensurables proporciones. Ya no nos preguntamos si una catástrofe mayor podría ocurrir, sino cuándo sucederá. ¿Será posible que empecemos a pensar que el ambientalista James Lovelock tuvo razón al titular su libro ``La venganza de Gaia'' (Tierra, según la mitología griega)?


El 20 de agosto de 2005, tras desoídas advertencias, el huracán Katrina golpeó la costa este de Louisiana arrasando las ciudades de Nueva Orleans, Biloxi y poblaciones aledañas. El saldo fue casi dos mil muertos y un costo económico mayor a cualquier otra tormenta en la historia. A más de dos años, las heridas provocadas por Katrina no han cicatrizado.


Una mirada rápida a los desastres naturales alrededor del mundo, nos revela un patrón de sucesos de creciente severidad y frecuencia. Las inundaciones en Corea del Norte cobraron cientos de vidas, al igual que el terremoto en Perú y los torrentes provocados por el Monzón en China. Los incendios en Italia y Grecia afectaron grandes extensiones de terreno, dejando poblados reducidos a cenizas.Gran parte del Oeste Medio de los Estados Unidos se vio saturado por las incesantes lluvias, ocasionando que los ríos crecieran muy por encima de los niveles de sus cauces. Miles de norteamericanos perdieron sus hogares. Otras calamidades ocurridas este año son los incendios en California y el tornado que arrasó Greensburg, en Kansas.


El clima está de moda


Hollywood también ha hecho suyo este tema. Los documentales de Al Gore ``Una verdad incómoda'' y ``La hora once'', narradas por Leonardo DiCaprio, son claros ejemplos de esta tendencia. Los periódicos más serios dedican varias columnas al tema del medio ambiente. Tal parece que a casi 250 años de la revolución industrial, finalmente empezamos a admitir sus consecuencias. Si antes nos preocupaba la supervivencia de algunas especies, hoy la supervivencia de todas las especies, incluyendo la nuestra, se encuentra en peligro.


Si no modificamos radicalmente nuestro modo de pensar, la naturaleza se encargará de hacerlo por nosotros, cobrándonos un precio muy alto por sus enseñanzas.


Una nueva visión de la naturaleza


El principio de interconexión y unidad determina que todas las partes de la naturaleza deben trabajar no para su propio sustento sino para el del sistema en conjunto. A excepción del hombre, el instinto de conservación del equilibrio es un atributo inherente en todos los niveles de la naturaleza: inanimado, vegetativo y animado. Por consiguiente, en el universo entero, la humanidad es el único elemento disociado.


Así, al corregir la naturaleza humana repararemos los demás elementos del entorno, pero si continuamos fracturando su equilibrio sólo intensificaremos y prolongaremos nuestras dificultades. La Cábala nos enseña que el único camino que nos queda para ayudarnos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea es trabajar” internamente, reemplazando nuestro deseo de auto complacencia por el deseo de satisfacer al sistema”.


El hombre es el lobo del hombre


Cada día nos volvemos más y más egoístas, aumentando las desavenencias y alejándonos del principio de unidad. El hombre no sólo explota a sus semejantes, a los animales, plantas y minerales, sino que también se complace en erigirse sobre la ruina de los demás. Y cuando más egoístas somos, mayor es la reacción de la naturaleza para restablecer el equilibrio.


Por esta razón, sentimos que está cobrando venganza, cuando en realidad, sencillamente intenta corregir el daño que hemos causado.La naturaleza no puede, ni otorga concesiones. Podemos continuar escondiendo la cabeza en la arena, pero si lo hacemos, es muy probable que se quede enterrada. El tiempo apremia, pero aún podemos salir del fango, asumiendo el compromiso juntos.


La alternativa


Los seres humanos tomamos lo que queremos sólo para nosotros mismos. Sin embargo, como las leyes de la naturaleza han sido predeterminadas y son inalterables, no tendremos otra opción sino optar por unirnos y retribuir, participando voluntariamente en el proceso”, en vez de seguir a ciegas, chocando constantemente contra obstáculos imprevistos. De hecho, la ventaja privativa de los seres humanos es la habilidad de comprender cómo y por qué la naturaleza opera en la manera que lo hace.


La sabiduría de la Cábalá nos ofrece un método de auto estudio y auto transformación, dándonos una explicación coherente de las leyes comprobadas por los cabalistas en el transcurso de casi cinco mil años. Aunque la terminología ha ido cambiando, adaptándose a las necesidades de los estudiantes en diferentes épocas, los principios han permanecido tan inamovibles como la naturaleza misma, puesto que es a ésta que dichos principios se refieren.


La naturaleza no nos creó con el poder de la reciprocidad, pero sí nos proporcionó los medios para adquirirla por elección propia. Al hacerlo, la recompensa es el desarrollo de capacidades de omnipotencia y omnisciencia. Tan sólo se necesita la voluntad para dar el primer paso.

CONTRA LA ASIMILACIÓN, POR UN JUDAÍSMO INTEGRADOR por Damián Stigliz


En el periódico ‘La Voz Judía’ respondieron a la carta presentada a la presidencia de la AMIA sobre una de las derivaciones vinculadas a la imposibilidad de generar entierros en cementerios de la comunidad a personas judías provenientes de matrimonios mixtos o con origen por patrilinealidad. Nuestro colaborador, uno de los responsables de esa misiva, responde a dicho artículo.


En el número 419 de 'La Voz Judía' fue publicado el artículo “La dirigencia de la AMIA: Asegura la continuidad judía o facilita la asimilación”. En el mismo afirman "Sabemos (…) de la existencia de un texto que solicita al presidente de la AMIA que en los cementerios de la institución se dé sepultura a personas que no son judías de acuerdo a la Halajá. Por otra parte nos ha llegado la información que ese texto fue entregado a la AMIA, firmado por los presidentes de dos factores ideológicos de izquierda, junto al secretario general de (…) ICUF Argentina, y dos jóvenes representando a sendos (…) grupos juveniles”.


A continuación dicen “Si bien reconocemos que todo miembro de la comunidad tiene derecho a expresar sus ideas y realizar sus solicitudes, creemos que algunas -como las que forman parte del texto en cuestión- son una demostración elocuente de la falta de conocimientos judaicos en un alto porcentaje de los miembros de la comunidad y del grado de asimilación al que hemos llegado". Más adelante en el artículo sostienen: "(algunos) intelectuales, al igual que los firmantes de la carta y de cientos o miles de judíos están tan inmersos en el proceso asimilatorio que nos carcome y pone en peligro nuestra continuidad".


Dado que yo, en nombre del Grupo Otra Mirada, fui uno de los firmantes de esta carta que junto a otras agrupaciones comunitarias le entregamos a la AMIA; y responderé brevemente en defensa de la misma.


“No queremos asimilarnos”

Esta carta tiene como objeto exactamente lo contrario que 'La Voz Judía' le adjudica: busca que se le abran las puertas a una inmensa cantidad de gente que no quiere asimilarse y que quiere continuar con la religión o la cultura judía pero no se lo permiten. Justamente, el objetivo de esa carta dirigida a la AMIA es luchar contra la asimilación y garantizar la continuidad del pueblo judío.Dejar afuera de nuestra kehilá a 30.000 integrantes de la misma (hijos de matrimonios mixtos y conversos) es fomentar la asimilación y peligrar la continuidad. No sólo la de esos 30.000 judíos, sino la de otros miles de judíos (hijos de padre y madre judíos) que al ver esto se alejan. Ciertamente, son cientos o miles las personas que "se asimilan" y se alejan del judaísmo y de la vida comunitaria tras percibir estos problemas intracomunitarios. Ni hablar de aquellos a quienes les toca de cerca. Muchas de esas personas se sienten discriminadas y excluidas y son familias enteras las que dejan el judaísmo definitivamente tras ese choque.Tenemos varios casos conocidos en Argentina de hijas de madre conversa que no pudieron enterrar en los cementerios comunitarios a sus madres y, defraudadas y engañadas (tras décadas de ser socias de AMIA y de activar comunitariamente), se alejan de la kehilá por esta discriminación.


El principal motor de la asimilación y la no-continuidad no es la indiferencia o el desinterés de algunos integrantes de la comunidad sino, más bien, el accionar de quienes promueven ese desinterés y esa indiferencia. En vez de hablar tanto de “asimilados”, deberíamos hacernos una autocrítica y ver cuáles son los factores “asimilantes”.Ya es hora que dejemos de echarle la culpa a quienes "se asimilan" y analicemos porqué tanta gente se asimila. No cabe duda que existe una gran cantidad de miembros de la comunidad que, pese a estos problemas internos, luchan contra la asimilación y siguen su judaísmo plenamente. Incluso, muchísimos de ellos, son conversos o hijos de matrimonio mixto que siguen adelante su vida judía pese a los obstáculos que se les presentan. Sin embargo, no todos toleran de la misma forma que una gran franja de la comunidad carezca de sus principales derechos como judíos sólo porque una de las tantas corrientes del judaísmo impone su forma de pensar.


Por la no discriminación


En otro fragmento del mencionado artículo de 'La Voz Judía' se afirma "la carta recibida por el presidente de la AMIA, intenta desnaturalizar los valores ancestrales que han permitido la existencia del pueblo judío”


Cabe preguntarse a qué se refieren en 'La Voz Judía' con "desnaturalizar los valores ancestrales". ¡Vaya paradoja! Precisamente, aquella carta brega por defender los valores ancestrales que permitieron la existencia del pueblo judío a través de su historia: el respeto al otro, la no discriminación, el pluralismo y la igualdad.


Creo necesario repasar algunos de los argumentos de la carta dirigida a AMIA, de la cual ‘La Voz Judía’ hace mención. Voy a referirme brevemente a los hijos de matrimonio mixto, a los conversos y a los demás grupos de judíos que están en la situación enunciada por dicha carta.


En referencia a los hijos de matrimonio mixto, la carta señala que “todos los hijos de matrimonio mixto (sean de padre o madre judía) tienen que tener los mismos derechos”. Esto es claro. Hay un grupo de hijos de matrimonio mixto que carecen de los derechos que todos los demás judíos tienen a nivel comunitario: nada menos que el derecho a la sepultura en cementerios judíos y el derecho a ser socios de AMIA. Todo esto porque un sector de la comunidad trata de imponer su definición de ‘judío’ al resto.Personalmente, creo que el judaísmo es por autodefinición y no necesariamente por herencia. Sin embargo, veo una gran contradicción en algunos de quienes definen el judaísmo por herencia. Sabemos que la definición del 'vientre judío' tiene sus orígenes en las invasiones y opresiones que el pueblo judío sufrió, algunos siglos atrás, en las que numerosas mujeres eran víctimas de abusos y violaciones. Éstas llevaron a instituir que judío era el hijo de madre judía puesto que no podía determinarse quién era el padre de las criaturas que nacían producto de las violaciones. Esto era comprensible: la única manera de saber que el bebé era judío era porque nacía de madre judía. Sin embargo, desde el siglo pasado existe la prueba de ADN con la que cualquier ser humano puede comprobar quién es su padre. Desde ese momento, la definición del vientre judío se vio plenamente refutada por la prueba ADN (y por la realidad de los matrimonios mixtos). Basarse en esta definición (ya refutada) para determinar quién puede ser enterrado en un cementerio judío o quién puede asociarse a AMIA es no sólo discriminatorio sino completamente retrógrado. Es como si en el siglo XXI utilizáramos las definiciones de Aristóteles para distinguir a las personas en ‘ciudadanos’, ‘mujeres’ y ‘esclavos’. Es decir, no existe ninguna diferencia entre un hijo de padre judío y un hijo de madre judía, ambos son igualmente judíos, ambos son hijos de matrimonio mixto.Por ello, los Movimientos Reformista, Reconstruccionista, Liberal y Caraíta, la ley del Retorno y las corrientes laicas reconocen la patrilinealidad, es decir, para ellos es judío “el hijo de padre o madre judía".Por ello, una inmensa cantidad de conservadores se pronuncian en favor de que el Movimiento Masortí reconozca la patrilinealidad y en el lecho de sus instituciones cientos de judíos patrilineales hacen su bar y bat mitzvá y viven su judaísmo a pleno. Por ello, fue Golda Meir quien en 1971 legisló una enmienda a la Ley del Retorno que definía como judío a toda persona que tuviera un padre judío en el sentido genérico, o sea, un padre o una madre. Según Golda, esta definición era la más apropiada ya que iba de acuerdo con la ley bíblica: en la Biblia, la herencia judía iba por parte paterna, como el rey David, cuya madre era moabita (del pueblo de Amalek) y era judío por línea paterna(1).
Lo mismo sucede con los conversos por Movimiento Conservador o Reformista. Ellos son considerados judíos por sus respectivos Movimientos y por la gran mayoría de la comunidad pero (al igual que los hijos de matrimonio mixto) carecen de los derechos que tiene cualquier otro judío a nivel comunitario.


Preguntas finales


En la Capital Federal y GBA, según el estudio de Población Judía en Buenos Aires de Joint, hay casi 30.000 judíos patrilineales. Además, hay aproximadamente 2.000 conversos en todo el país. Es decir, en total son más de 30.000 judíos argentinos. Excluir de la kehilá a estos 30.000 judíos significa excluir de la comunidad a casi un 20% de la población judía argentina. Afortunadamente, estos judíos tienen las puertas abiertas en clubes, tnuot, templos reformistas y conservadores, comunidades, etc. Sin embargo, cuando mueren aparece el problema. Por tal motivo, esas instituciones judías le expresaron a AMIA su malestar ante la situación actual de los cementerios comunitarios a través de la carta mencionada.


Al final del artículo, en 'La Voz Judía' afirman "Frente a esta situación, desgarrante y dolorosa, debería ser la dirigencia de la AMIA la que demuestre con su accionar cuál es el camino para evitar que el proceso asimilatorio continúe."


¿Por qué es tan “desgarrante” que alguien diga que el converso por Movimiento Conservador o Reformista es judío? ¿Por qué es tan “doloroso” que digan que los ‘hijos de padre judío’ son judíos? Y en todo caso la pregunta sería ¿por qué recién ahora “duele” que digan que los hijos de padre judío son judíos si ya en 1971 lo dijo Golda Meir, en la década del ’80 lo dijeron las corrientes reformistas y liberales y hoy lo dice la gran mayoría de la comunidad?


Una contradicción humana inexplicable


Para terminar estas palabras, que lejos de buscar polémica buscan reflexión, diálogo y debate, quisiera llegar a un punto nodal en este texto:


Los 30.000 judíos patrilineales, los 2.000 conversos, los hijos adoptivos de parejas judías y los demás miles de judíos ‘no halájicos’ también son personas, también son seres humanos con sentimientos. Son personas que sufren, que ríen, que lloran, que sienten. No son máquinas. Ya hemos aprendido lo que significa el antisemitismo y la discriminación que nos viene de afuera. Ya hemos aprendido como se sufre y como duele. ¿Cómo puede ser que algunos hagamos lo mismo desde adentro?


La discriminación interna contra conversos e hijos de matrimonio mixto se sufre tanto o más que el antisemitismo de afuera. ¿Cómo se entiende que desde adentro le hagamos sentir a otro integrante de nuestra comunidad exactamente lo mismo que siente cuando lo discriminan por ser judío? ¿Qué hace un judío que afuera le dicen "judío de mierda" y adentro "sos un goy"? A esos mismos judíos “no halájicos” los mataban en las cámaras de gas y en la Santa Inquisición sin preguntarles si la madre era judía. Y a sus hijos también. De los 6 millones de judíos muertos en la Shoá, más de un millón eran judíos “no halájicos”. ¿Por qué ningún "guardián de la continuidad y luchador contra la asimilación" dice que en la Shoá murieron 4 millones y pico de judíos si, al fin y al cabo, el resto eran hijos de padre judío y madre no judía?


La comunidad judía es heterogénea, no es una sola y no podemos pretender que todos piensen y vivan su judaísmo como cada uno lo vive. Todo ser humano tiene derecho a pensar y a decir lo que desee pero no podemos imponerle a toda una comunidad (o a una institución) qué es lo que debe pensar o qué debe hacer en función de lo que piensa.


Sí, sigamos las enseñanzas de la Torá. Sí, sigamos las enseñanzas que la historia de nuestro pueblo nos dejó. Y sigamos los valores y principios que nuestra cultura nos ha inculcado siempre: el amor al prójimo, el respeto, la igualdad, la tolerancia, la libertad, el pluralismo, la no-discriminación y la inclusión. Así, no les quepa la menor duda que vamos a garantizar la continuidad del pueblo judío y vamos a luchar contra la asimilación.

Notas: 1 Doing Zionism. World Zionist Organization (
http://www.doingzionism.org.il/resources/view.asp?id=315)

lunes, 5 de noviembre de 2007

LA SABIDURÍA DE LA CABALÁ NO ES UNA RELIGIÓN por Rav Michael Laitman


La Cabalá, en palabras de Michael Laitman, nos revela la conexión entre nosotros y las relaciones correctas entre hombre, sociedad y naturaleza.


La Cabalá , en palabras de Michael Laitman, uno de los expertos más reconocidos de esta sabiduría, nos revela la conexión entre nosotros y las relaciones correctas entre hombre, sociedad y naturaleza.


“Todo el mal que se revela es por qué no sabemos cómo construir la sociedad humana correctamente y tratar uno al otro, ni la persona por sí misma, ni dentro de la familia, ni en su medio ambiente, ni en su país, ni en el mundo.


No tenemos la fórmula correcta. Esta fórmula existe en la naturaleza, pero nosotros no la vemos, no la conocemos.


Todo lo que existe en la naturaleza tiene una ley, pero esa ley no la podemos descubrir en este momento”.


“Por eso la sabiduría de la Cabalá es lo que nos revela la fórmula de la relación correcta entre nosotros, de la armonía, donde nadie de nosotros hace daño uno al otro y cómo todos nos podemos apoyar el uno al otro. La vida de hoy nos obliga a llegar a esto”.


Laitman es integrante del Club de Budapest, y se encuentra en Monterrey para la reunión mundial del Consejo de Sabios, el 2 y 3 de noviembre.


El objetivo de esta reunión es discutir la importancia de despertar la conciencia planetaria a través del diálogo entre culturas.


El Club busca construir puentes entre la ciencia, el arte, la ética, la economía y el conocimiento entre todas las culturas del mundo.


Laitman también participará en el cierre de la semana de Gobernabilidad y participación del Fórum Universal de las Culturas, el 4 de noviembre, con un panel con el tema “Gobernabilidad global para un mundo sustentable, en lo social, político y ambiental”.


El doctor Laitman, también fundador y presidente del Instituto Bnei Baruj, destacó la diferencia entre la tradición de la Cabalá y las religiones:


“No hay ninguna relación ni con el judaísmo, ni con otras religiones, es como una ciencia, como la física: cada uno se puede dedicar a la física independientemente de su religión”.


“El Islam o el cristianismo son religiones que crecieron solamente hace dos mil años.


La sabiduría de la Cabalá llega desde hace más de cinco mil años y habla acerca de la estructura del mundo, de la sociedad humana, de qué tiene que hacerse para estar en armonía con las fuerzas de la naturaleza. Y no hay allí nada que tenga que ver con creencias. Sobre el alma hablan las religiones.


La sabiduría de la Cabalá habla sobre nuestra vida, una vida mejor”.


“En el marco de mi academia de Cabalá estudian personas de cuarenta países, incluso de países árabes y de Latinoamérica, que estudian cómo construir su vida correctamente en base a estas leyes y las cosas que descubren en base a la sabiduría de la Cabalá ”.

domingo, 4 de noviembre de 2007

TOLEDOT por Rav Peter Tarlow


La parahá para esta semana se llama "Toledot/Generaciones". La pueden encontrar en el Libro de Génesis 25:19-32:3. Como su nombre nos implica, la sección semanal para esta semana pone su enfoque en la vida familiar de Isaac y cambia rápidamente su enfoque desde la vida de Isaac y Rebecá hasta la vida de sus gemelos, es decir, la de Jacobo y de Esau.


Los gemelos, Esau y Jacobo no podían haber sido más distintos uno del otro. La Biblia nos dice que hasta en la matriz (útero) se pelearon. Según la tradición bíblica, Esau representa el campesino, el cazador, el fuerte que no aprende. En oposición a Esau, Jacobo nos simboliza el erudito, el hombre culto y urbano. Hasta el lector más superficial se da cuenta que las Santas Escrituras favorecen a Jacobo a pesar de su arrogancia, sus engaños y su egotismo.


Hay muchas razones dadas para explicarnos los porqués de esta parcialidad hacia Jacobo. Una razón dada es que psicológicamente hay una diferencia tremenda entre los dos hermanaos. Vemos el personaje de Esau como un personaje que no se desarrolla. Es decir, que desde el nacimiento de Esau hasta su muerte vemos en éol la misma personalidad y tendencias personales. Esau simplemente no crece intelectualmente y nunca madura. Nacido como cazador y campesino se quedará así hasta la muerte.


En cambio, Jacobo es un modelo de crecimiento y desarrollo sicológico. moral y ético. En las primeras etapas de la vida, Jacobo no es amable ni simpático. Sería aceptable clasificarlo como un niño mimado y difícil. Era ligado a su madre y en la juventud se comportaba mal. No obstante, la vida de Jacobo nos enseña que la vida en sí nunca es estancada sino dinámica. Observamos a Jacobo transformarse desde un niño difícil en un hombre que cuida a sus prójimos y llegó a ser un líder nacional.

La vida de Jacobo nos presenta una lección básica de la pedagogía. Nos dice que el cambio y el crecimiento personal son cosas necesarias, y que lo que nos define es nuestra habilidad de aprender por toda la vida. Desde el punto de vista bíblico es menos importante el nuestro punto de comienzo del viaje por la vida que el punto final. Es decir lo importante es lo que hacemos con el regalo de la vida y como progresamos por ella. La historia de Jacobo nos recuerda que el crecimiento intelectual y ético no es una sola acción sino un proceso continuo que se extiende desde el nacimiento hasta la muerte. ¿Puede ser que es por eso que lo llamas "Jacobo" significando "que se continua?"
--
B'shalom u-vrachah,


In peace and blessings,

Rav Peter Tarlow

COMO CURAR A UN FANÁTICO




Un logro sin precedentes de un escritor israelí: un libro de Amós Oz se estudiará en los colegios de Suecia.



El sistema educativo en Suecia resolvió distribuir a 115.000 alumnos de 5º. año en todas las localidades del país, el libro de Amós Oz "Cómo curar a un fanático" e incorporarlo al programa de estudios. Esto tiene como objetivo educar hacia la tolerancia, censurar el extremismo y darles a conocer a los jóvenes suecos el conflicto israelí-palestino desde una perspectiva diferente.



El libro "Cómo curar a un fanático" - que no se editó en hebreo, pero se publicó en Israel a través de artículos de Amós Oz - fue traducido al idioma sueco por la Editorial Burnier - la editorial más grande en Escandinavia que publica los libros de Amós Oz en sueco.



Asimismo, la editorial ha preparado una "guía para el maestro" adjunta al libro. Tanto el libro como la guía serán distribuidos a los alumnos de 5º. año en edades que oscilan entre 17 y 18 años en el sistema educativo sueco.



Debido a la importancia del tema, Amós Oz decidió renunciar a cualquier compensación por el proyecto. En cambio el Gobierno de Suecia, resolvió participar en su financiación junto con la editorial y con la organización sueca "Campaña de las cucharitas", creada a raíz de las palabras pronunciadas por Amós Oz en una entrevista en los medios de comunicación suecos.



En la entrevista se le preguntó de qué manera un hombre común puede influir sobre los desastres como la matanza en Darfur o el hambre en Africa, a lo que Oz respondió poniendo como ejemplo una casa envuelta en llamas: una posibilidad sería huir, la segunda que todos se incineren; la tercera posibilidad sería arrojar un balde de agua y tratar de apagar el incendio. Si un hombre dice que no tiene un balde, entonces que traiga un vaso, y si no tiene un vaso - que traiga una cucharita. Si llegan muchas personas con cucharitas, afirmó Oz, al fin de cuentas podrán dominar el fuego.



A raíz de estas palabras, la organización comenzó a vender un prendedor con una cucharita por el precio de 40 dólares con el fin de financiar proyectos de voluntarismo. Una parte del dinero solventará también la compra de los textos.



El Gobierno de Suecia se dirigió a la Unión Europea y propuso difundir el libro en todos los países adheridos a la misma.

Amós Oz manifestó al diario Yediot Aharonot: "Me sorprendió el proyecto, dado que nadie conversó conmigo previamente sobre el tema, y pienso que es importante que los jóvenes de las escuelas secundarias lean sobre fanatismo. Ellos comprenderán y entenderán mejor nuestro conflicto".

martes, 30 de octubre de 2007

REFLEXIÓN DIARIA


La curiosidad tiene una dimensión moral.


La capacidad de imaginar al prójimo es un modo de inmunizarse contra el fanatismo. La capacidad de imaginar al prójimo no sólo te convierte en un hombre de negocios más exitoso y en un mejor amante, sino también en una persona más humana.


Parte de la tragedia árabe-judía es la incapacidad de muchos de nosotros, judíos y árabes, de imaginarnos unos a otros. De imaginar realmente los amores, los miedos terribles, la ira, los instintos. Demasiada hostilidad impera entre nosotros y demasiada poca curiosidad.

ISRAEL1969 por Jorge Luis Borges


Temí que en Israel acecharía

con dulzura insidiosa

la nostalgia que las diásporas seculares

acumularon como un triste tesoro

en las ciudades del infiel, en las juderías,

en los ocasos de la estepa, en los sueños,

la nostalgia de aquellos que te anhelaron,

Jerusalén, junto a las aguas de Babilonia,

¿Qué otra cosa eras, Israel, sino esa nostalgia,

sino esa voluntad de salvar,

entre las inconstantes formas del tiempo,

tu viejo libro mágico, tus liturgias,

tu soledad con Dios?

No así. La más antigua de las naciones

es también la más joven.

No has tentado a los nombres con jardines,

con el oro y su tedio

sino con el rigor, tierra última.

Israel les ha dicho sin palabras:

olvidarás quién eres.

Olvidarás al otro que dejaste.

Olvidarás quién fuiste en las tierras

que te dieron sus tardes y sus mañanas

y a las que no darás tu nostalgia.

Olvidarás la lengua de tus padres y aprenderás la lengua del Paraíso.

Serás un israelí, serás un soldado.

Edificarás la patria con ciénagas: la levantarás con desiertos.

Trabajará contigo tu hermano, cuya cara no has visto nunca.

Una sola cosa te prometemos:

tu puesto en la batalla.

lunes, 29 de octubre de 2007

SEMBLANZA DE UN GAUCHO JUDÍO por Dr. Guido Maisuls


Transcurriendo la primavera argentina del año 1977, en mis juveniles 25 años, tuve el privilegio de llegar a conocer, a los que yo llamo hoy, un autentico Gaucho Judío. En la pujante ciudad de San Salvador, Entre Ríos, tuve el placer de charlar por primera vez con Adolfo, un hombre maduro y agradable, de tez morena y curtida por el sol del campo, que con una sonrisa serena y bondadosa me da un calido apretón de manos como bienvenida. Luego de una breve y cordial charla, me invita a compartir un asado criollo al día siguiente, un esplendido y soleado domingo, en el amplio y verde patio de su hogar acogedor.

Nos reunimos a media mañana, alrededor de un fogón ya encendido, donde una abundante cantidad de leña, la reseca y dura madera de ñandubay que abunda en los campos entrerrianos, comenzaba a arder con un sonido chirriante y abrasador, mientras las llamas rojas y azuladas purificaban a fondo una oscura y amplia parrilla metálica del mas puro estilo campestre. Nos sentamos en cómodos y bajos taburetes de madera rustica y mientras me preguntaba por mis estudios y mi familia, arrimaba al fuego una negra pava de agua a calentar y preparaba su mate porrón con una generosa y verde porción de yerba fuerte y aromática mientras una plateada bombilla metálica relucía con todo su esplendor, por el fuego y por los esplendidos rayos del sol que se obstinaban en colarse a través de las tupidas y verdes ramas de un paraíso añoso y robusto.

Entre mate y mate, comenzó a contarme cosas de su vida, de su calido y culto hogar natal, de sus padres inmigrantes judíos de Odessa, de sus juveniles y soñadores años de juventud, de su trabajo duro y fecundo en el campo, de sus amigos de toda la vida, de su amor profundo por esta negra y fértil tierra entrerriana y de sus profundas y ancestrales raíces judías que las proyectaba como legado a sus dos hijos varones y a su invalorable tesoro, a su adorada y hermosa hija.

Su conversación era sencilla y directa, sin rodeos ni volteretas, me pregunto si yo quería hacer el asado, le conteste que para mi era un honor y mientras el fuego se aplacaba y las brazas blanqueaban el fondo del fogón, irradiando un intenso calor, comencé a acomodar sobre la parrilla caliente una anchas y tiernas tiras de asado de ternera. Mientras la delicada carne comenzaba a dorarse regada cada tanto de una exquisita salmuera criolla continuamos esa charla sencilla y profunda, condimentada con algo en común que nos unía en el fondo, yo también era descendiente de esos gauchos judíos.

Su vida fue una autentica simbiosis, un entrelazado muy fuerte y profundo de culturas y vivencias. La corriente judía ashkenazi que venia de la vieja Europa, que la trajeron sus cultos e intelectuales padres, que cuando se instalaron en la colonia Berro, a solo ocho kilómetros de San Salvador, en el patio de su casa plantaron rosas y árboles frutales mientras que con sus vecinos judíos y hermanos de los mismos barcos en que llegaron construyeron una sinagoga, un lugar de culto, de encuentros sociales y de actividades culturales. Este legado original se fundía inexorablemente con la indómita, virgen y fértil tierra entrerriana, con los auténticos vínculos de sus entrañables amigos gentiles, gente de otras culturas, de los criollos del lugar , de los descendientes de los alemanes del Volga y de los inmigrantes de la madre patria de España; vivencias que como ríos caudalosos desembocaron en el, conformando un autentico gaucho judío, con las profundas raíces de su pueblo ancestral pero con las libres alas de una nueva generación comprometida con su tierra, con su entorno y con su gente.

Se iluminaban con un brillo de alegría sus verdes y grandes ojos soñadores, cuando recordaba la vida de la colonia donde nació, la escuela de campo donde se llegaba a caballo luego de un largo y cotidiano viaje, la convivencia con sus queridos hermanos y hermanas, las románticas e inocentes travesuras de su juventud, las grandes festividades judías, los 25 de mayo y los 9 de julio en la colonia, las largas y alegres travesías a través de las distancias para llegar a las fiestas de casamiento, brit mila y bar mitzva, en carros tirados por caballos llevando a sus numerosos amigas y amigos a estos ineludibles e inolvidables acontecimientos en búsqueda de los alegres bailes llevados por la música de freilaj y tijeras, donde se intensificaban los vínculos de la amistad y del amor.

Una parte inseparable de su vida lo constituía un concepto quizás hoy algo extraño a nuestros oídos y lo era indudablemente el amor al trabajo, como fuente de sustento para su familia pero fundido con el sentimiento de alegría, afecto y orgullo de lo que producía con su mente y con sus propias manos, un día de trabajo era un día de jubilo, levantarse muy temprano, el frugal desayuno con el inseparable mate y la fecunda jornada con las vacas y los cultivos en su amada tierra prometida, su establecimiento rural de colonia Berro, que lo sustentaba tanto espiritual como materialmente, al cual viajaba cotidianamente en su Citroen pero en los imposibles y lluviosos días invernales, era el típico sulky tirado por un brioso caballo el que lo trasladaba a través de esos difíciles y anegables caminos entrerrianos.

La otra gran pasión de Adolfo fue la gente, la vida social era para el un alimento espiritual insustituible, era un personaje muy popular y conocido en el pueblo, el tramite bancario o la rutinaria compra de algo necesario eran una excelente oportunidad para saludar y charlar extensamente con sus innumerables amigos y conocidos; comerciantes y gente de campo; letrados y gente sencilla; ricos y pobres; jóvenes y viejos; criollos, españoles, árabes, alemanes y judíos. Todos eran sus hermanos y sus amigos, sin ninguna distinción, cualquier lugar era el correcto: el banco, el correo o la farmacia. Sencillamente amaba a su gente y amaba a su pueblo.

Querido Adolfo Presman, te fuiste muy temprano de nuestras vidas, pero ahora y a través del tiempo y de las distancias te quiero agradecer profundamente por tres cosas valiosas que me legaste: tu ejemplo de vida en el cual me reflejo en las inevitables horas difíciles que a veces atravesamos; tu querida hija, que es mi inseparable compañera de la vida y madre de mis hijos y no quiero olvidarme de ese inolvidable y exquisito asado que compartimos en esa hermosa mañana de septiembre.

domingo, 28 de octubre de 2007

VIVIR DE UNIFORME, MORIR DE CIVIL por Mario Linovesky


Al moderno Estado de Israel, aunque de cortísima existencia, no le faltan próceres, sino que por el contrario los tiene y en cantidad superlativa; muchos de los cuales gracias a Dios siguen vivos y escribiendo esta historia que tanto nos enorgullece. Sin embargo, no son estos últimos los que motivan la presente nota, sino aquellos que en algunos casos los precedieron y en no pocos fueron sus compañeros de lucha, pero que ya no están en este mundo. Con todos ellos, absolutamente, nuestra Mediná y su población están en deuda y son merecedores de cuanto homenaje se les hizo, haga o siga haciendo. Sin embargo, hay uno en especial que descuella por su trayectoria, y, además, que merece una especial evocación por la forma infame en que murió. Su nombre es (lo pongo en tiempo presente porque los insignes de verdad jamás mueren del todo) Itzjak Rabin, del cual el próximo 4 de noviembre se cumplirán doce años de su asesinato vil y al que la inmensa mayoría del pueblo judío habrá de honrar como sólo se honra a los más grandes, cuando se tiene con ellos un inmenso compromiso de gratitud.
Rabin nació en Jerusalem, en tiempo que la zona estaba bajo mandato inglés, y creció y se desarrolló en medio de los pioneros que desde finales del siglo XIX habían llegado a esa tierra abandonada para construir sobre ella, previo secar los pantanos que la enlodaban e infectaban, pueblos, ciudades, moshavim y kibutzim. O sea, hacer un país de la nada. Hombres y mujeres que se propusieron por meta convertir en realidad ese sueño de los sionistas que en 1897 se habían reunido en Basilea y exigido al mundo un hogar nacional permanente para el perseguido pueblo judío. Y vaya si lo hicieron. Sobre un suelo yermo y dejado a la deriva, encontraron la forma de crear industrias y también fertilizar la tierra y forestarla, forjando así un oasis en medio del inhóspito desierto levantino, que maravilló al mundo de aquel entonces. Pero eso ocurrió de 1948 en adelante, cuando ya era un Estado independiente. Antes de ese año su lucha por asentarse fue asaz cruenta, además de presuntamente quimérica, puesto que no se contaba con organización ni armamento y lo único que primaba era la ilusión de aquellos hombres por tener su propio suelo. Rabin fue uno de aquellos hombres y su biografía habla por sí misma de la importancia de su actuación:

“Itzjak Rabin nació en Jerusalén el 1 de marzo de 1922. Completó sus estudios en la Escuela de Agricultura de Kaduri. Reclutado en la Haganá por Moshé Dayán, participó en las batallas con el Palmaj (acrónimo de Plugot Majatz; traducido: Fuerzas de Choque) en Siria (1941). Más tarde fue ascendido a líder de pelotón y, en 1945, fue subcomandante de la operación que liberó a 200 inmigrantes “ilegales” del campo de detención de Atlit. En junio del año siguiente, Rabin fue arrestado junto con cientos de líderes judíos por los británicos, en lo que pasó a ser conocido como "sábado negro". Fue enviado al campo de detención británico de Rafiaj por seis meses. En octubre de 1947, Rabin fue nombrado subcomandante del Palmaj, sirviendo directamente bajo órdenes del mítico General Igal Alón. En la primavera de 1948 comandó la Brigada Harel que, en la Operación Najshón, abrió paso de la carretera a la Jerusalén sitiada y liberó los barrios de Katamón y Shej Jarrah. Bajo el comando de Alón, Rabin participó también en las batallas de Lod y Ramle y, como jefe de operaciones del frente del sur, condujo la Operación Jorev, la contraofensiva en la que se tomó el control de Neguev y Eilat. Fue miembro de la delegación que firmó los acuerdos del armisticio de los estados árabes en Rodas (1949). Rabin se graduó en el Staff College en Inglaterra (1953). Desde 1954 hasta 1956 fue jefe del Cuerpo de Entrenamiento y fue ascendido al grado de brigadier general. Sirvió como Comandante de la Zona Norte durante 1956-1959; fue asimismo jefe del Cuerpo de Operaciones durante 1959-1960 y, en 1961, fue nombrado subjefe de Estado Mayor. En enero de 1964 se convirtió en el séptimo jefe de Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel. En su función de jefe de Estado Mayor, Rabin condujo al Tzahal (las Fuerzas de Defensa Israelíes) a la victoria en la Guerra de los Seis Días. Se retiró del ejército el 1 de enero de 1968”.

Hasta aquí tenemos al Rabin de uniforme. Y desde aquí, al servidor público vestido de civil. Ya por esos años el Estado de Israel estaba asentado militar y económicamente y, aun cuando le quedaban muchas batallas por delante, de cualquier modo poseía la capacidad para defender eficazmente sus fronteras y continuar bregando cada vez con mayor ímpetu en su expansión interna. Vale decir que ya era un país semi consolidado al que solo le quedaba, como asignatura pendiente, firmar la paz con esos belicosos vecinos que lo atacaban ininterrumpidamente. Y fue por esos años, desaparecida la incertidumbre de ser borrado del mapa, que, entre los miles de sabras que nacían en su suelo seguro y estable, uno de ellos fue un tal Igal Amir y tendría por ominoso destino echar a la tierra al glorioso combatiente, que ahora obraba en su nueva faz de político. Sigue la biografía de Rabin:

“Fue nombrado embajador en Estados Unidos, donde sirvió durante cinco años. En la primavera de 1973, Rabin volvió a Israel. Comenzó a activar en el Partido Laborista. Fue elegido miembro de la Kneset (Parlamento) en diciembre de 1973 y, cuando Golda Meir formó su gobierno en abril de 1974, fue nombrado ministro de Trabajo. Luego de la renuncia de Golda Meir, el 2 de junio de 1974, la Kneset expresó su confianza en un nuevo gobierno encabezado por Itzjak Rabin, al que nombró Primer Ministro. Durante ese período de Rabin, el gobierno puso especial énfasis en el fortalecimiento de la economía, la solución de problemas sociales y el reforzamiento de las FDI. Con la mediación norteamericana, se firmaron acuerdos de separación de fuerzas con Egipto y Siria (1974), seguidos de un acuerdo interino con Egipto, en 1975. Más tarde, se firmó el primer Memorando de Entendimiento entre los gobiernos de Israel y Estados Unidos (1975). En junio de 1976, el gobierno de Rabin emitió la orden de realizar la Operación Entebbe, liberando a los pasajeros secuestrados del vuelo de Air France por comandos terroristas palestinos y alemanes. Rabin renunció al cargo de Primer Ministro en abril de 1977. Luego de las elecciones (mayo de 1977) y hasta la formación del Gobierno de Unidad Nacional (septiembre de 1984), Rabin sirvió como miembro de la Kneset por el Partido Laborista, entonces en la oposición. Fue miembro de la Comisión de Asuntos Exteriores y Defensa. Durante los gobiernos de unidad nacional (1984-1990), Itzjak Rabin sirvió como Ministro de Defensa. En enero de 1985 presentó la propuesta de la retirada de las FDI del Líbano y el establecimiento de una zona de seguridad, para garantizar la paz de los asentamientos a lo largo de la frontera norte de Israel. Itzjak Rabin fue elegido presidente del Partido Laborista de Israel en sus primeras primarias nacionales (febrero de 1992) y condujo el partido a la victoria en las elecciones a la Kneset en 1992. En julio de ese año, Rabin formó el 25º gobierno de Israel, ocupando los cargos de Primer Ministro y Ministro de Defensa. Su período de gobierno fue señalado por los siguientes hitos en el proceso de paz. 13 de septiembre de 1993, durante la firma de la "Declaración de Principios Israelo-Palestina", en el prado de la Casa Blanca, el Primer Ministro Rabin y el Presidente de la O.L.P., Yasser Arafat, se dieron por primera vez la mano. El 26 de octubre de 1994, en la frontera jordano-israelí, firmó el "Tratado de Paz entre el Estado de Israel y el Reino Hachemita de Jordania". El 28 de septiembre de 1995, fue suscriptor del "Acuerdo Interino Israelo-Palestino en la Margen Occidental y la Franja de Gaza". Rabin fue galardonado con el Premio Nobel de la Paz en diciembre de 1994, junto al canciller Shimón Peres y el Presidente de la O.L.P., Yasser Arafat”.
El 4 de noviembre de 1995, en la Plaza Malkei de Tel Aviv y ante más de 100.000 personas que manifestaban a favor de la paz, el premier Rabin pronunció el siguiente discurso:
"Este Gobierno, el cual tengo el privilegio de dirigir junto a mi amigo (el Ministro de Exteriores), Shimon Peres, ha decidido darle una opción a la paz. Una paz que solucionará la mayoría de los problemas del Estado de Israel. Fui un militar durante 27 años, he librado guerras cuando no había la posibilidad de lograr la paz. Creo que hoy existe una opción para la paz, una oportunidad única que debemos aprovechar para quienes están aquí hoy y para quienes no lo están y ellos son muchos. Siempre he creído que la mayoría del pueblo quiere la paz y quiere darle una oportunidad a la paz. Y Ustedes, viniendo a esta manifestación, prueban que el pueblo quiere realmente la paz y se opone a la violencia. La violencia afecta a la base misma de la democracia israelí. Es necesario condenarla, borrarla con inteligencia, y aislarla. La violencia no es el camino del Estado de Israel. La democracia existe. Pueden haber conflictos, pero el resultado será determinado por elecciones democráticas. La paz no está solamente en los rezos..., sino que es el deseo del pueblo judío. Existen enemigos del pueblo. Tratan de atacarnos para entorpecer la paz. Quisiera decirles a Ustedes: hemos encontrado un socio entre los palestinos con quien es posible realizar la paz: la OLP, quien solía ser un enemigo, quien ha dejado de lado al terrorismo. Sin socios para la paz, no hay paz. También con Siria, habrá una oportunidad para alcanzar la paz. Esta manifestación debe transmitir al público israelí, al público judío del mundo y a muchos en occidente y en el mundo exterior, que el pueblo de Israel quiere la paz y apoya la paz. Muchas Gracias."
Entre la multitud estaba el sabra Igal Amir. Era en apariencia uno más de los que manifestaban a favor de la paz tan ansiada. Ninguno de los que lo circundaban, hubiese sospechado que portaba un revólver y mucho menos sobre sus intenciones funestas. El ambiente festivo no daba para recelos, puesto que era una reunión de hermanos con un mismo fin. Aprovechando ese relajo, Igal Amir se deslizó entre la guardia de Rabin cuando se producía la desconcentración del acto y, sin hesitar, lo asesinó cobardemente a tiros para enseguida ser detenido. Pero... ¿quién era en definitiva ese muchachito de aspecto inofensivo?. He aquí lo que se sabe de él:
“Se dio en él todo un proceso, que fue perfectamente detallado en un libro del periodista David Horowitz. El proceso fue una mezcla de la nueva educación del movimiento juvenil sionista religioso Benei Akiva, del cual Igal Amir era egresado, y en parte también de una corriente ideológica muy cuestionable que se ha apoderado totalmente de la Universidad de Bar Ilán. Hay que señalar algunas pautas de comportamiento de Igal Amir. A partir del primer acuerdo entre Israel y los palestinos en 1993, él habló repetidas veces de que “Rabin y Peres son dos cabezas de la misma culebra. Hay que matarla, hay que aplastarla”. Sus exabruptos tampoco eran aislados. Igal Amir no era un indigente de la calle sino un “niño bien” de una familia de buen pasar en Hertzlía. También era estudiante de leyes, es decir que no era el criminal de la calle, sino el buen abogado, y ésto es muy importante, porque fue entonces la educación que recibió Amir la que lo llevó a cometer su acto, con el apoyo tácito de su gente y con el apoyo activo de otros que le suministraron cantidades nada despreciables de armas y explosivos, descubiertos en su cuarto y el de su hermano. Las mismas iban a ser utilizadas en distintas oportunidades para matar a Rabin, a Peres, una masacre de gente de Paz Ahora y para matar árabes. Ahora bien, para Igal Amir, las acciones de Itzjak Rabin contradecían la palabra de Dios, y él se veía como agente de Dios. En este sentido, él es idéntico al terrorista de Hamas. Uno está actuando por las órdenes de Alá, el otro por las de Elohim. Esta filosofía, unida con la nueva politización derechista de Benei Akiva, a lo que se suma la radicalización de la derecha israelí incluyendo a miembros del Likud, es lo que allanó el camino de Igal Amir. Es verdad que no fue el resultado de una conjura o conspiración. Esa teoría es una estupidez diseminada por un periodista, otra vez yanqui, llamado Barry Hamish, basado en las teorías de conspiración para matar a J.F. Kennedy. Pero sí hay que ver el marco social del que partió Amir. Y este marco social, a partir de Oslo, fue tomando actitudes cada vez más violentas, y entraron en el fragor de una dinámica muy asesina. Como ejemplo, una manifestación de la que Biniamín Netaniahu también participó, en la que se llevaba un ataúd con el nombre de Rabin a un lado y el de Peres al otro. Eso era directamente un llamado al crimen. Este proceso fue cada vez más en aumento. En 1994 militantes del Likud colgaron carteles con la imagen de Rabin con keffiyah (pañuelo tradicional árabe), con la insinuación de que Rabin era un vendido al terrorismo de la OLP. Otro cartel mostraba a Peres convirtiéndose en Arafat, y otro, una calavera cuyas órbitas vacías estaban ocupadas por la bandera palestina, y debajo las palabras Rabin en una órbita y Peres en la otra. Y estos cartelitos tan simpáticos no fueron colgados por la ultraderecha, sino por la juventud del Likud. De todo eso surgió Igal Amir, que a diferencia de Baruj Goldstein no fue militante del Kaj, sino un chico bien, calladito, buen estudiante de abogacía, como quiere toda mamá judía. Goldstein ya era un lunático político y era famoso por serlo. Igal Amir no. Una anécdota cuenta que Igal Amir se postuló para ser acompañante social de grupos en el Área de Liderazgo de la Agencia Judía y una coordinadora lo rechazó, gracias a Dios, por su “falta de habilidad para entablar relaciones comunicativas en su lugar de trabajo”. Es una anécdota muy interesante, existe incluso su expediente. Goldstein, entonces, fue un militante que recibió capacitación política al participar de todos los campamentos y seminarios de Kaj. Igal Amir no, era el “intelectual flotante”, que en todo caso fue el producto de la radicalización de Benei Akiva, donde la Tierra del Gran Israel se convirtió en valor supremo. Al respecto se podrían mencionar miles de fuentes judaicas que dicen y abogan por lo contrario. Inclusive se puede citar al Rambam Maimónides, quien solía decir que la paz es, bien visto, un valor superior a la mismísima Torá. Igal Amir pensaba lo contrario y estuvo dispuesto a matar a un hermano para demostrarlo”.
Rabin murió asesinado el 4 de noviembre de 1995, luego de pronunciar un discurso a favor de la Paz y cantar junto a la multitud. Murió vestido de civil matado por un judío, cuando su trayectoria indicaba que su deceso lógico debió haberse dado por causas naturales o por balas enemigas cuando usaba uniforme. Quizá y sólo quizá, en el plano político, pudo haber estado equivocado al juzgar tan buenamente, según oímos en su último discurso, a Arafat y a la OLP. Eso, ya nunca lo sabremos. En todo caso su asesinato hasta pudo haber sido el desencadenante de la posterior violencia que costó la vida de tantos israelíes y palestinos, al perder estos últimos a su interlocutor más confiable. Todo puede ser cierto en este atolladero que fue siempre el conflicto israelo-palestino. De cualquier modo, Itzjak Rabin dedicó su vida entera a luchar por Israel, como soldado y como civil. Y conseguir el país seguro para los judíos fue sin duda su único norte, haya estado equivocado o no. Por tal le cabe nuestro respeto y recuerdo, puesto que el bronce se lo ha ganado merecidamente. Y hoy, paradoja del destino, está en manos de muchos que fueron sus encarnizados rivales políticos el concluir su obra, firmando esa paz que quizá el ilustre muerto hubiese conseguido diez años atrás de no haber sido asesinado. Será de cualquier modo el mejor homenaje a su gran sueño, a su brillantísima foja de servicios y a su grandeza espiritual. Al hombre que lo dio todo, inclusive su vida, en favor del Estado de Israel.
Itzjak Rabin: ¡¡¡que descanses en paz!!! Pueblo de Israel: ¡¡¡que puedas vivir en paz!!!

viernes, 26 de octubre de 2007

FRACCIONANDO EL ALMA por Rav Michael Laitman


A nadie le gusta encontrase atascado en medio del tráfico, deambular entre un gentío de compradores en un shopping mall" o esperar por siempre en la fila hacia la caja en el supermercado. ¿Por qué existen estas muchedumbres?Quizá estemos dispuestos a compartir el mundo con amigos o parientes, con docenas o centenas de personas; la necesidad de compartir con los otros siete mil millones, sin embargo, está menos clara. ¿Por qué entonces, hay tanta gente en el mundo?


Café de Brasil y relojes suizos


El sentido común nos demuestra que tener relaciones recíprocas con la gente nos conviene. Si estuviéramos solos en el mundo, comer incluso una rebanada de pan requeriría un gran esfuerzo y afán. O sea, sembrar el trigo, hacerlo crecer, cosecharlo, molerlo, amasarlo, y hornear el pan. Incluso tendríamos que construir el horno.


En lugar de esto, podemos ir a la panadería más cercana, comprarlo con poco dinero, y seguir disfrutando de la vida sin perder más que unos minutos en la compra. Es decir, trabajamos varias horas al día y gozamos de los productos del resto del mundo. Gozamos del gran chocolate belga, del fast food" americano, los relojes suizos y el café brasilero. Los chinos hacen los autos de juguete para nuestros niños, y los japoneses fabrican los autos verdaderos que nosotros conducimos.


¿Pero es ésta una buena razón para que tanta gente exista? ¿Si hubiera mil millones de personas menos en el mundo, sentiríamos su ausencia?


En el reino del deseo


Los cabalistas dicen que todos provenimos de una sola alma, llamada ``el alma de Adam haRishón'' (el primer hombre), que fue creada por el Creador con el deseo general de recibir placer y deleite, una naturaleza completamente opuesta a la de Él, que es de total entrega y amor. La tarea del alma de Adam haRishón es la de asemejarse a la naturaleza del Creador, y ser tan afectiva y dadora como Él, alcanzando así la cima de todos los placeres, el goce infinito.


Placer antes del contacto


Según la Cábala, cuando el alma de Adam haRishón fue creada, tenía una relación con el Creador que le causaba un placer limitado porque no se había esforzado independientemente en alcanzarlo.


El Creador quiso que el alma de Adam haRishón se desarrollara por su propio medio. Exponiéndola entonces, en un acto premeditado, a mayores placeres, ésta recibió los placeres, y empapándose de regocijo, perdió toda noción del Creador -quien le había proporcionado el deleite- y todo contacto con Él.


Es como una persona que reza por ganar la lotería, prometiendo donar la mitad del triunfo a la caridad. Pero una vez que realmente gana, el placer al que se expone la supera y sus prioridades cambian. Se ``olvida'' de su promesa, y encuentra repentinamente muchas mejores alternativas de inversión, que donar el dinero.


Fragmentos del placer


Como resultado del olvido" de la relación con el Creador a causa del gran placer, el alma de Adam haRishón fue apartada del mundo espiritual, fragmentándose en múltiples partes llamadas ``almas particulares'', que luego fueron bajando a este mundo arropándose" en cuerpos humanos individuales, para poder aprender gradualmente cómo recibir el placer predeterminado, en porciones manejables, sin perder el contacto con el Otorgante del placer, el Creador.


De igual forma, si deseamos mover un peso de una tonelada, no podemos pedir que una sola persona lo haga. Pero si dividimos la tonelada en mil pequeños pedazos de un kilogramo, y damos una sola pieza a cada una de las mil personas, podríamos fácilmente mover este peso.


Este proceso se expresa concisamente en una parábola de Baal HaSulam: ``Había un rey que quería enviar una gran suma de monedas de oro a su hijo, que vivía muy lejos. Lamentablemente, todas las personas en su país eran ladronas y embaucadoras, y el rey no tenía ningún mensajero leal. ¿Qué hizo? Dividió las monedas en peniques y las envió con muchos mensajeros, así, no valdría la pena manchar su honor por el placer de robar''. Árbol de la vida, Baal HaSulam.


Dejar de reencarnar


Hoy, nos encontramos en el estado de post rotura, en donde cada uno de nosotros es un mensajero del rey que lleva consigo un penique del gran tesoro del Creador. Nuestra misión es hacer lo que pidió el rey y volver a reestablecer la conexión con Él, mientras estamos vivos. Hasta que no llevemos la moneda a su lugar, continuaremos volviendo a este mundo.


Los cabalistas que ya han atravesado este proceso, se refieren a él como Tikún (corrección). Ellos nos enseñan cómo corregir nuestro penique-placer" individual, para llegar a la cima de la Escalera Espiritual, y no tener que reencarnarnos más en este mundo.


El conjunto es (mucho) más que la suma de sus piezas


El propósito del estudio de la Cábala es ayudar a cada uno de nosotros -partes individuales del alma de Adam haRishón- a restaurar nuestra unidad de la manera más rápida y útil posible. Cuando cada uno corrija su parte, estaremos realizando la meta para la cual vinimos a este mundo, y finalmente podremos disfrutar en conjunto de los enormes placeres que el Creador diseñó para nosotros en el Pensamiento de la Creación.

jueves, 18 de octubre de 2007

BIEN ESTÁ LO QUE BIEN ACABA por Rav Michael Laitman


Un optimista, según el Diccionario de la Real Academia Española, significa alguien que propende a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable”. De acuerdo a esta definición, los cabalistas no son considerados optimistas, ya que saben de hecho que todo terminará bien, y que nos espera el mejor final posible, a toda la Creación, en todos sus niveles, espirituales y corpóreos, en todos los tiempos, desde la concepción de la Creación, hasta la eternidad.


Si leemos con atención los textos cabalísticos auténticos, descubriremos que según la Cábala, no hay ni hubo mal alguno en toda la realidad desde su Creación. Grandes cabalistas, como Rabí Shimon Bar-Yochai (El Rashbí), el Santo ARÍ, y Rabí Yehuda Ashlag (Baal HaSulam), que alcanzaron la cima de la escalera espiritual, percibieron el Pensamiento mismo que inició toda la Creación, y de aquel ápice declararon que no hay, no hubo, y nunca habrá ningún ``mal'' en toda la realidad.


Para ayudarnos a entender cómo llegaron a tales conclusiones -que a juzgar por el mundo de hoy no coinciden con la realidad-, ellos escribieron libros que explican el proceso de la Creación y el Pensamiento detrás de ésta. En el ensayo ``La Esencia de la Religión y Su Propósito'', escribió Rabí Yehuda Ashlag que para percibir la realidad correctamente, no tenemos que examinarla con nuestra perspectiva presente, sino, comenzar por alcanzar el propósito de la realidad. Luego, con este conocimiento, él aseguró que veremos nuestro mundo con nuevos ojos.


A continuación, se encuentran las palabras de Baal Hasulam del ensayo mencionado, La Esencia de la Religión y Su Propósito”, que provocan reflexión.


Observando los sistemas de la Naturaleza, entendemos que cualquier criatura, ya sea del nivel inanimado, vegetativo, animal o hablante... se encuentra bajo una Supervisión determinada; es decir, un crecimiento lento y gradual por un desarrollo de causa y efecto, como la fruta sobre el árbol que está guiada por la dirección favorable para su objetivo final, el de ser una fruta dulce y exquisita.


Ve y pregúntale a un botánico, cuántas son las fases que sufre esta fruta desde que se hace visible hasta que llega a su madurez. No sólo que sus fases anteriores no muestran ninguna prueba de su dulzura y delicadeza final, sino, como para enfadar, éstas muestran la forma opuesta al resultado final. Es decir, cuanto más dulce la fruta es a su final, más amarga se encuentra en las fases más tempranas de su desarrollo.


”Lo mismo ocurre con la especie del animal y el hablante. Porque la bestia que tiene una capacidad mental limitada en su madurez, no se encuentra tan incapacitada mientras se va desarrollando. De lo contrario, el ser humano alcanza una gran capacidad mental en su madurez, pero sufre de una incapacidad mental mientras se va desarrollando. Y al becerro se le llama un toro, porque tiene la fuerza de pararse sobre sus patas y caminar, cuidándose de cualquier daño con el que se encuentre en el camino. De no ser así, el ser humano recién nacido se encuentra postrado como si estuviera desprovisto de sentidos.


Y si alguien que no conoce las costumbres de este mundo observara estas dos criaturas recién nacidas [el becerro y el humano], seguramente diría sobre el humano recién nacido que no valdrá para nada. Y sobre el becerro recién nacido diría, he aquí, nació un gran campeón.


Así, se resalta a la vista que Su Dirección sobre la realidad que Él ha creado se manifiesta como una Dirección guiada, independientemente del orden de las fases de desarrollo, ya que éstas tienden a engañarnos, impidiéndonos entender su objetivo, estando siempre en un estado opuesto a su forma final.Es sobre tales asuntos que decimos, La experiencia hace al sabio porque sólo el que posee experiencia, o sea, el que tiene la oportunidad de examinar a la criatura en todas sus fases evolutivas hasta su término, puede aquietarnos ante aquellas imágenes defectuosas en las que se encuentra la criatura durante su desarrollo, manteniendo la fe en su madurez digna.Así, se ha mostrado a fondo la conducta de Su Providencia en nuestro mundo, como un cuidado puramente útil, en el que el atributo de calidad no se evidencia antes de la llegada de la criatura a su culminación, su madurez final. Al contrario, esto más bien acostumbra tomar una forma corrupta ante los ojos de los espectadores. De ahí que Dios siempre otorga el bien a Sus criaturas, sólo que este bien llega por vía de una Providencia Guiada.

LA TIERRA SE MUERE por Dr. Guido Maisuls

Nuestro planeta se está calentando. Los últimos 10 años han sido los más calurosos desde que se llevan registros y los científicos anuncian que en el futuro serán aún más calientes. La mayoría de los expertos están de acuerdo que los humanos ejercemos un impacto directo sobre este proceso de calentamiento, generalmente conocido como el "efecto invernadero" . El efecto invernadero es una condición natural de la atmósfera de la tierra. Algunos gases, tales como los vapores de agua, el dioxido de carbono (CO2) y el metano son llamados gases invernadero, pues ellos atrapan el calor del sol en las capas inferiores de la atmósfera. Sin ellos, nuestro planeta se congelaría y nada podría vivir en él.

A través de la quema de carbón, petróleo y gas natural que liberan grandes cantidades de CO2 a la atmósfera estamos haciendo que esa frazada que nos protege sea cada vez mas gruesa. Cuando talamos bosques y quemamos madera, reducimos la absorción de CO2 realizado por los árboles y conjuntamente liberamos el dióxido de carbono contenido en la madera. Si el crecimiento de la emisión de gases invernadero se mantiene en el ritmo actual los niveles en la atmósfera llegarán a duplicarse, comparados con la época preindustrial, durante el siglo XXI. Si no se toman medidas es posible hasta triplicar la cantidad antes del año 2100. El consenso científico como resultado de esto, es que seguramente habrá un aumento global de la temperatura entre 1.5 y 4.5°C en los próximos 100 años.

El aumento de temperatura tendrá efectos expansivos. Por ejemplo, los patrones de lluvia y viento, que han prevalecido por cientos y miles de años, de las que dependemos, podrían cambiar. El nivel del mar podría subir y amenazar islas y áreas costeras bajas. En un mundo crecientemente superpoblado y bajo estrés, con suficientes problemas de antemano, estas presiones causarán directamente mayor hambruna y otras catástrofes.

Según la Organización Mundial de la Salud, aun un pequeño aumento de temperatura puede causar un aumento dramático de muertes debido a eventos de temperaturas extremas; el esparcimiento de enfermedades tales como la malaria, dengue y cólera; sequías, falta de agua y alimentos.

Un calentamiento de esta naturaleza, tendrá graves efectos sobre el planeta. Mientras se deshielan las capas polares, se elevará el nivel del mar, lo cual hará que se inunden las tierras más bajas, y quizás desaparezcan países completos. Se incrementaran los problemas alimentarios, a mediados del presente siglo la población humana será de 11 mil millones de habitantes, entonces, se presionará más a la tierra para que produzca alimentos. (Actualmente más del 50% del planeta ya ha sido cultivado, pastoreado o construido).

Si en la actualidad 1,100 millones de personas no tienen acceso al agua, en el año 2030 los sedientos sumarán 3,600 millones (mientras el 11% de los ricos seguirán despilfarrando el 88% de las reservas de agua dulce del planeta).

Si ahora el éxodo humano es por razones laborales, en cuestión de 5 años el éxodo será de los refugiados climáticos. Entonces, no habrá ni primer, ni segundo mundo a dónde huir.

Mientras todo esto suceda, más del 30% de las especies de vidas se habrán convertido en nostálgicos recuerdos fotográficos.

Hemos llegado a un punto ecológico limite, la tierra se esta muriendo, nuestra actual civilización la esta matando y nos estamos suicidando junto a ella, si deseamos sobrevivir como especie humana no nos queda otro camino que recrear un nuevo paradigma global:

1. La insaciable sociedad de consumo debe dejar de ser el leit motiv del hombre moderno y debe dar paso a una comunidad donde se consuma lo necesario para una vida digna.
2. La sobreexplotación comercial de la tierra se deberá transformar en una búsqueda racional de los recursos materiales necesarios.
3. Las salvajes ansias de ganancias ilimitadas se deben trastocar por el fecundo trabajo en el marco de una sociedad solidaria.
4. La inmoral pobreza, que no se terminara ocultando a los pobres sino redistribuyendo la pornográfica acumulación de la riqueza.
5. La sobre utilización del petróleo debe ser reemplazada por los biocombustibles, combustibles ecológicos y por transportes públicos y no contaminantes.
6. La utilización del agua debe ser racional y solidaria, en función de las necesidades y no del derroche de unos pocos.
7. La producción racional, el reciclado y la reconversión de la basura en materiales nuevamente útiles y necesarios.
8. Frenar la explotación desmedida y despiadada de las selvas y bosques, reforestando las áreas depredadas con especies autóctonas que respete el ecosistema original.
9. La creación y conservación de grandes reservas naturales donde continúe la vida animal y vegetal como lo fue desde el comienzo.
10. Terminar definitivamente con las guerras que además de ser en la mayoría de las veces injustas y genocidas, destruyen nuestro habitat sin miramientos de ningún tipo.
Esa maravillosa perfección que son la Tierra y el mismo Universo son el único hogar que compartimos millones de seres humanos junto a las demás formas de vida. Es nuestro Gran Desafío poder habitarla y poder realizarnos en ella, respetando ese increíble y milagroso equilibrio de la naturaleza, no dejemos que nuestros egoísmos y nuestros mezquinos intereses la destruyan, antes de que sea demasiado tarde.

viernes, 12 de octubre de 2007

EL SUEÑO DE LA TIERRA PROMETIDA por Dr. Guido Maisuls

Hoy escribo nuevamente sobre los gauchos judíos, pero esta vez hablo de esos míticos colonos judíos en los campos argentinos y lo hago desde la experiencia real y concreta de una pareja, de un Adán y de una Eva originales y peculiares que buscaron en esas verdes llanuras, el sueño de un nuevo hogar, del lugar donde era posible comenzar una vida nueva, de una visión realizadora de su nueva tierra prometida.

Transcurría la década del 1910 en esas tierras vírgenes y bravías de la verde Entre Ríos, en esa joven Republica Argentina. Nacía la colonia judía de Walter Moss, a quince kilómetros al noroeste del pueblo de General Campos. Creada por la Jewish Colonization Asociation en la misma época que se fundó la colonia Curbelo. Ambas abarcaban 12.826 ha, trabajadas por inmigrantes judíos provenientes del Imperio Ruso. Para fines de la década de 1930 la población era de 86 colonos dedicados a la agricultura y con lotes cada uno, de entre 150 y 240 hectáreas.

Una pareja de recién casados formaban su nuevo hogar: José de 20 años, nacido en la ciudad de Minsk hoy Bielorrusia y llegado al país a los diez años y Sara de 18 años nacida en la colonia judía de Las Moscas en la misma Entre Ríos.

Comenzaron a construir su vivienda con los materiales entregados por la J.C.A. Recibieron de la empresa chapas de zinc , tirantes de madera ,clavos y tablones. Además se debía construir un pozo para el agua, el galpón y los corrales para los animales. Era una tarea dura para esa frágil y joven muchacha de ojos verdes que entregaba todo de si, con fuerza y entusiasmo a la par de esposo. Una vivienda modesta pero cómoda, siempre construida de material, nunca quisieron vivir en ranchos que eran tan abundantes en los campos Entrerrianos. Pedazos de madera sirvieron como sillas, como mesas, como armarios y roperos. El nuevo hogar se hizo colocando ladrillos asentados en barro, en esfuerzo y en esperanzas.

Ellos eran el fruto joven de esta inmigración, se habían formado en esta nueva tierra, su castellano era perfecto aunque el idish materno y milenario era su lengua intima y familiar. Ya no pertenecían a esa vieja Europa, donde la situación en la que vivían los judíos en la Rusia de los zares había llegado al limite de lo insoportable, hacinados en aldeas donde la miseria y el desamparo imperaban entre las viejas casuchas y las estrechas callejuelas del ghetto, soñando con poder trabajar su propia tierra, sueños imposibles, ya que las leyes imperiales prohibían a los Judíos la compra de tierras y agregándose a estas penurias los brutales y horrorosos exterminios en masa llamados "progrom".

Querían conquistar esa negra y fértil tierra, crear un hogar para los hijos que vendrían y que se irían incorporando poco a poco a esa nueva identidad donde se fundían su ancestral tradición judía con el mate, el asado, las alpargatas, la bandera azul y blanca, los nueve de julio y la actividad productiva de la granja, la industria quesera y lechera, la cría de ganado y los cultivos agrícolas. Recuperar para ellos y su descendencia la libertad, la dignidad y la autorrealización que durante tantos siglos de destierro y sufrimientos no gozaban.

La vida deparaba hermosos momentos de felicidad pero también tuvieron que luchar contra escollos muy difíciles de sortear, que requerían una temple de esa madera dura de ñandubay, solo apta para gente valiente e idealista . Estos incansables colonos cada tanto se dirigían al pueblo llevando el fruto de sus esfuerzos, huevos, gallinas, frutas, hortalizas y la cosecha para la venta, lo hacían con optimismo y esperanzados en obtener una gratificación monetaria adecuada a tantos sacrificios pero la realidad muchas veces les deparaba la desilusión de caer en el engranaje de los inescrupulosos mercaderes de aquellas épocas.

Otros de los grandes obstáculos que se interponían con su anhelos de progreso eran el factor climático con sus devastadoras sequías que duraban a veces largos meses y dejaban a los animales sin su natural alimento o a los cultivos sin el agua necesaria para prosperar, las épocas de grandes lluvias que convertían los llanos y bajos campos entrerrianos en grandes lagos temporarios, el granizo que destruía despiadadamente con su frío y duro poder los huertos y las cosechas.

El devastador castigo que venia del cielo y que azotaba a los campos destruyéndolos en pocas horas cuando el cielo de la colonia se oscurecía, como una gran tormenta de nubes negras, era la tan temida plaga de langostas que devoraba inexorablemente todo aquello que fuese vegetal, convirtiendo violentamente lo verde en gris, desapareciendo como por arte de magia los cultivos y las pasturas, convirtiendo en pocos minutos en desierto al edén.

Épocas en que la atención de la Salud era una verdadera epopeya, los médicos y los hospitales eran pocos y estaban muy lejanos, a veces a cientos de kilómetros, los caminos de tierra negra se convertían en los lluviosos inviernos en verdaderos lodazales intransitables o en los ardientes veranos en largos y polvorientos trayectos a recorrer con carros o sulkys tirados por caballos. Largas travesías acompañadas de la angustia y el dolor de aquellos que perdían ese don tan preciado, la Salud. Así Sara se convierte por tradición familiar y por la vocación de ayudar al prójimo en la partera improvisada y salvadora de muchas mujeres de colonos y de criollos que parían sus hijos al amparo de Dios y de la partera, en su casa, sin médicos ni medicamentos, solo con agua hervida y sabanas escrupulosamente blancas y limpias.

La jornada de trabajo comenzaba muy temprano, se levantaban inexorablemente a las cuatro de la mañana, en las blancas y heladas madrugadas invernales o en los calidos y perfumados amaneceres estivales.

José a preparar los caballos y los enceres que tiraban el arado para preparar la tierra fértil y virginal que daría como fruto esa dulce y dorada cosecha regada con largas horas de esfuerzo, sudor y perseverancia. También a instalar o a reparar los molinos de viento que extraían el agua pura y fresca de los grandes ríos que corren en las entrañas de la tierra, era el único especialista en molinos en esos pasajes rurales.

Sara a amasar y a hornear en la negra cocina a leña, el blanco y tierno pan que los alimentaría física y espiritualmente a ellos y a sus futuros descendientes y a ordeñar sus vacas que esperaban ansiosas, separadas de sus terneros, para darle esa blanca y tibia leche que debía estar lista dentro de su reluciente recipiente metálico y que era retirado inexorablemente a las ocho de la mañana por los empleados de la cremería cercana para ser convertido en queso y crema destinada a las gentes de las incipientes ciudades argentinas.

Pasaron los años, la familia creció natural y espontáneamente como el trigo del campo, vinieron los hijos y con ellos grandes vientos de cambios que los llevaron a otros paisajes, a otros oficios, a otras realidades pero hubo algo que nunca se modifico a través de los tiempos y que fue el gran legado de José y Sara a sus descendientes.

Yo soy nieto de José y Sara Maisuls y heredero natural de ese legado.

NOAJ por Yehudah Ben Abraham




Nos encontramos con la segunda parashah del libro del Bereshit, la segunda parashah de la Torá. Noaj.
En ella nos presenta más en profundidad al patriarca Noé, con quien habíamos acabado la semana pasada.
Hoy nos habla la Torá del Diluvio acontecido por la maldad de la humanidad. Por ella, nos cuenta, quiso hacer D’s tabula rasa y empezar de nuevo.
Pero nos encontramos con el bueno de Noé. De él lo primero, y quizás fundamental que sabemos es que era justo y perfecto entre sus generaciones (Bereshit 2, 9). Y con D’s anduvo Noé. ¡Qué expresión tan peculiar esta con la que nos topamos!
Algo parecido encontraremos al principio del capítulo 17 de este mismo libro, cuando leemos que D’s le dice a Abraham, “Anda delante de Mí”.
El término justo, tsadik, es el mismo término que se utiliza con José. Es un término aplicado a toda persona que permanece íntegra, aún cuando el entorno en el que se maneja se ha corrompido y la depravación, en cualquiera de sus facetas, se ha apoderado de sus vecinos.
Najmánides limita el sentido de este concepto, justo. Para él el justo perfecto es aquella persona que se limita a cumplir los preceptos y los imperativos de la justicia.
Esta es, para mí, la cualidad diferenciadora entre los dos patriarcas, Noé y Abraham.
Mientras el primero se limita a obedecer, a cumplir, el segundo intentó, antes de la destrucción de Sodoma, el perdón divino para sus habitantes aún a sabiendas de las continuas y profundas transgresiones cometidas por ellos.
Noé era, lo que ahora se llama, buena gente, pero en un sentido pasivo, mientras que Abraham lo era en sentido activo. Me explico.
Noé no hacía el mal, pero no pecar no significa que se haga el bien. La bondad debe tener un papel proactivo. Debe buscarse la mejoría, no solamente nuestra, sino la mejoría de las condiciones de los demás.
Sabiendo que iban a ser destruidos, Abraham procuró que continuaran con vida.
Esta diferencia entre no hacer el mal, quedándose estático, y hacer el bien, de forma dinámica, es algo que debe estar presente en nuestras vidas. Y esta procura del bien es motivada por la fuerza interna que tiene el ser humano, el alma, neshamá.
Un cuerpo por su propia naturaleza permanece quieto. Para hacerlo desplazarse necesita una fuerza externa, que lo haga moverse.
Un cuerpo, por su propia naturaleza, tiene tendencia a estar frío. Necesita una fuerza externa, en este caso el calor, que le haga elevar su temperatura.
Una persona, por su propia naturaleza, tiende a no hacer el mal. Pero para realizar una buena acción necesita de una fuerza externa a él, aún cuando haya sido insuflada en su interior.
De esta manera todos nosotros nos convertiremos en socios y partícipes junto con el Creador de perfeccionar y terminar la inmensa tarea que es la Creación.
Cuando sepamos que podemos hacer algo por los demás, hagámoslo.
Como está escrito “no estás obligado a terminar la obra, pero tampoco estás libre de no participar en ella” (Pirkei Avot, capítulo 2, mishná 16)

jueves, 11 de octubre de 2007

LA PALABRA SHALOM


SHALOM es una palabra hebrea que acostumbra a traducirse al español como "paz". Pero su profundidad y significado tiene un alcance mucho mayor...
SHALOM no es una simple ausencia de conflicto, entre naciones o entre personas, ni una simple tranquilidad en nuestros dias calmos.
En su raiz semita (sh-l-m) significa "estar lleno, sentirse completo, abarcado, en plenitud",
SHALOM - es una vivencia plena de todos los dones de Dios; la alegria, la abundancia, la comunión, la fecundidad, la belleza, la compasión, la creatividad, la experanza, la libertad...
SHALOM no es sólo un sentimiento o situación existencial, es una experiencia de una vida recreada, llena de sentido!
SHALOM es vivir entero en la Vida, o sea, estar entero en sí mismo, poner todo en todo lo que se es y lo que se hace!
SHALOM Significa habitar cada rincón del propio ser y de su propia historia.
SHALOM es la paz de los que dan lo mejor de si mismo y no tienen vergüenza de no ser infalibles!
SHALOM es una experiencia de la totalidad humana, la sensación de que todas las dimensiones de nuestra personalidad caminan como una sola en el amor.
SHALOM es no sentirse disperso o caído como agua, con varios "yo" huyendo para cada lado . . .
SHALOM es "estar de bien" con la Vida, consigo propio, con Dios, con los Hombres y con el Universo.
Porque todo está lleno de encantos... Todo lleno de abundancia; la Vida es una construcción, el Corazon de la gente y de sus aventuras. La existencia es su proyecto de amor, los Hombres y sus busquedas, el Universo y su belleza .
SHALOM es la paz de los Corazones Sabios que ven todo con su real tamaño, ven pequeño lo que es pequeño, y ven grande lo que es grande!, Por eso, no se asustan con facilidad y tienen una manera especial para maravillarse...
SHALOM es la paz de los Corazones llenos de abundancia de la Vida!
SHALOM es la paz de los viejos sabios que sonríen con los ojos, y la paz de los niños cuando en brazos de la madre se alimentan de su leche...
……y un saludo con un “Shalom” para este 5768 que estב comenzando!!!!

LA LUZ FLUYE EN CUATRO IDIOMAS por Rav Michael Laitman

Palabras de nuestro mundo

Para empezar, tenemos que entender que todas las escrituras sagradas fueron elaboradas por cabalistas, personas que han descubierto que en toda la realidad existe una sola fuerza de entrega total y de amor, cuyo propósito es conducirnos a Su estado, a una unión basada en amor, conforme Su naturaleza. Para poder entregarnos esta sabiduría, los cabalistas describieron el camino espiritual, usando palabras que podamos entender, palabras de nuestro mundo. Elaboraron la sabiduría de la Cábala en cuatro lenguajes distintos de codificación, los cuales describen una sola cosa: el mundo espiritual.


Lenguaje de la Torá

Según la Cábala, el Creador creó una realidad compuesta de dos fuerzas, el deseo de otorgar y el de recibir, el Ego, representados por el Cielo y la Tierra. Esto se expresa en el famoso versículo de la Biblia sobre la Creación, ``En el principio Dios creó el cielo y la tierra”''. Es decir, el creado tiene que alcanzar el grado máximo de desarrollo, el del Creador, utilizando ambas fuerzas.Es decir, si tuviéramos únicamente el deseo de otorgar -Cielo-, seríamos como Ángeles, que dan automáticamente, sin libertad de elección. Y si sólo tuviéramos el deseo de recibir -Tierra-, querríamos recibir, únicamente, tal como los recién nacidos. Los cabalistas explicaron que este es el único tema tratado en la Torá.


Lenguaje de la Halajá

La manera de combinar estas dos fuerzas correctamente se expresa en la Gemará: ``Dos agarran un Talit (manto de rezos). Uno dice `es todo mío', y el otro dice `la mitad es mía' Éste agarra tres partes, y éste agarra la cuarta”''. ¿A qué se refieren? ¿Por qué pelean por un Talit? Y si uno de ellos recibe tres cuartos de ello, ¿qué hará el segundo con el cuarto restante del Talit? También acá, las palabras tienen un significado interno.Los cabalistas que también escribieron la Guemará, explicaron ampliamente cómo utilizar correctamente las dos fuerzas mencionadas: el deseo de recibir y el de otorgar. En el lenguaje de la Halajá, el creado es llamado ``Talit''”. Cuando el individuo comienza su camino espiritual, estas dos fuerzas lo ``agarran”'', es decir, lo dominan. En un momento quiere unirse con el prójimo y otorgar, y de pronto, es dominado por el deseo de recibir, queriendo gozar del prójimo y aprovecharse de él. Pero cuando avanzamos en la espiritualidad, aprendemos a controlar estas dos fuerzas y a determinar en cada situación la correcta y precisa combinación entre ellas, ya sean tres partes, un cuarto o un medio.


Lenguaje de la Hagadá

La siguiente cita es tomada del libro, Midrash Rabá: ``Cuando Rebeca estaba parada al lado del seminario de estudios (Beit Hamidrash), Jacob se disponía a salir y cuando pasaba por una casa donde se realizaba el trabajo de ídolos, Esaú corría y quería salir”''. Los cabalistas eligieron este lenguaje pintoresco para explicarnos situaciones espirituales que les era difícil describir con otros lenguajes.Jacob, en este caso, es la fuerza positiva que le ayuda al creado a elevarse al nivel del Creador, y ser quien ama como Él. Esaú, por otro lado, representa la fuerza que al parecer impide que el creado consiga dicha Meta.Es decir, también en los Midrashim (Interpretaciones de la Torá) cada palabra tiene un significado interno. En este relato en particular, se explica cómo se puede determinar la relación entre las fuerzas, o sea, cuál de ellas predominará en nosotros. Este ejemplo nos enseña que todo depende de la sociedad en la que elegimos vivir. Hay ambientes que apoyan nuestro avance espiritual, y hay otros que nos alejan de la espiritualidad.


Lenguaje de la Cábalá

El lenguaje más adecuado para nuestra generación es el lenguaje de la Cábala. Éste se encuentra por ejemplo en los libros ``Peldaños de la Escalera'' del Rabash, Rabí Baruj Shalom Ashlag, hijo primogénito de Baal HaSulam, el más grande cabalista de nuestros tiempos. Quien estudia Cábala llega a ver que la Torá habla del Mundo Superior, sobre el amor y la unión entre las almas, y no se confunde pensando que se trata de ética, o de historias de nuestro mundo. Pero el más grande valor que tienen estos libros del Rabash, es que uno puede identificarse con lo que estudia; sentimos que se trata de nosotros mismos.Por ejemplo, dijimos que hay dos fuerzas que ayudan al creado a llegar al nivel del Creador, y nos preguntamos: ¿cómo sería posible que el deseo de disfrutar a cuestas del prójimo nos ayude en el avance espiritual? Rabash explica que cada vez que despierta en el hombre el deseo de aprovecharse del prójimo, este deseo le muestra cuán lejos está de ser como quien da y ama, es decir, como el Creador.De hecho, esta sensación le ayuda a no mentirse a sí mismo pensando que ya es ``un justo absoluto''. Y es sólo así que se hace posible llegar a pedirle al Creador que nos ayude a superar ese deseo. Esta es la esencia de lo que escribieron todos los cabalistas, en los cuatro idiomas.Rabí Shimon Bar Yochai dijo: ``¡Ay! De quien dice que la Torá viene a contarnos simples historias sino que todos los asuntos de la Torá son cosas elevadas y secretos superiores”''.