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jueves, 24 de abril de 2008

REFLEXIÓN DIARIA

Uno de los mejores consejos que se puede recibir cuando uno se va a casar es : discúlpate cuando estés equivocado, ¡discúlpate cuando ella esté equivocada!
Cuando amamos a alguien no importa que tengamos la razón. ¿Y qué?
Todo el propósito de las relaciones es la unidad. No hay unidad cuando estás de tu lado de la cama calculando e imaginando lo que hiciste bien y ella hizo mal.
Y esto va para las relaciones de toda índole, con nuestros padres, amigos, hijos.
Hoy, trágate tu orgullo y admite a un amigo, pareja o familiar con quien hayas tenido un disgusto, que te equivocaste.